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Ante Arbitraje Médico se enviará el caso de la muerte del bebé, dice el director de la CAAPS

Karla Galarce Sosa

El director de la Clínica Avanzada de Atención Primaria a la Salud (CAAPS), Aniceto Leguizamo Dimas, informó que tras la muerte de un bebé por presunta negligencia médica, el domingo pasado, los involucrados tendrán que responder ante la Comisión Estatal de Arbitraje Médico.
Aseguró que la paciente Érika Liliana Hernández Arroyo recibió atención médica a tiempo, y comentó que el desprendimiento de placenta que ocasionó que su bebé se quedara sin oxígeno y muriera antes de nacer no era predecible.
Entrevistado vía telefónica, el funcionario estatal explicó que “hay cosas que salen de nuestras perspectivas, en este caso una paciente que tuvo una complicación severa, pero se le dio la atención que requería y si hubo detalles de otro tipo la autoridad tendrá que verlo y proceder; yo enviaré los documentos que corresponden para que sesionen en la Secretaría de Salud”.
Ante la denuncia que los familiares de la paciente hicieron, respondió que le corresponde como director informar a la Secretaría de Salud e incluir el expediente clínico para una evaluación ante un comité de la Secretaría de Salud y conocer si hubo alguna irregularidad.
“El aspecto legal, si lo requiere la ley, tendrá que acudir quien corresponda para explicar en detalle, aunque le corresponde a arbitraje médico explicar e informar a los familiares de los pormenores del caso”, expuso Leguizamo Dimas.
Aseguró que Erika Hernández “ingresó pasadas las 4 de la tarde del domingo y hubo desprendimiento de placenta. Son fatales e impredecibles por los médicos, ocasionan la muerte casi inmediata del bebé por la falta de oxígeno”.
Negó que haya desatención los fines de semana en la CAAPS porque hay un equipo de trabajo para las jornadas acumuladas, aunque afirmó que pueden llegar a faltar, “pero hay médicos establecidos en cada turno”.
Sobre la esposa de Gerardo Montana Ventura, a quien le aplicaron un legrado con dos meses de gestación, Aniceto Leguízamo indicó que la mujer tenía “un huevo muerto retenido y las pólizas del Seguro Popular vencidas”.

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