
Guillermo Álvarez Nicanor
Tokuikatiskej nochimel ixuajlakan;
iuan iluikatl, xochimej tokuikatiskej,
tokuikatiskej iuan totomej, iuan chimalxochimej,
kosemalotl techmakas itlapalyo tokuikatiskej.
Yolanda Matías García
No es posible olvidar los crímenes contra indígenas en la historia del mundo… el líder indígena cubano de Guahabá, Hatuey, se limitó a preguntar “¿Y los españoles también van al cielo?” Al recibir respuesta afirmativa dijo sin pensar: “No quiero yo ir allá, sino al infierno, por no estar donde estén y por no ver a tan cruel gente”. El 11 de noviembre de 1511, atado, fue quemado con fuego. La Controversia de Valladolid, de 1550 a 1551, planteaba saber si los indígenas tienen alma o no, sin son seres humanos o simples animales.
Los pueblos indígenas somos herederos de las culturas ancestrales y tenemos formas de convivencia social y ambiental diferente al resto de la población en el mundo. Tenemos una forma especial de mirar el mundo, de dialogar con nuestros hermanos, de festejar la vida, de organizarnos y de desarrollo que nos distinguen del resto de la población dominante con la que convivimos. Somos riqueza cultural en todo el planeta, a pesar de nuestras diferencias compartirnos los problemas de discriminación y las injusticias, así como la exigencia del reconocimiento de nuestros derechos más fundamentales, derechos que siempre han sido negados y violados.
Desde 1923, el jefe Haudenosaunee Deskaheh, quiso hablar ante la Sociedad de las Naciones y defender el derecho de su pueblo a vivir bajo sus propias leyes, en su propia tierra y bajo su propia cosmovisión; regresó a casa sin lograr su propósito.
El Primer Congreso Indigenista Interamericano se realizó en Pátzcuaro, Michoacán, México, entre el 14 y 24 de abril de 1940; el 4 de diciembre de 1948 se creó el Instituto Nacional Indigenista (INI), en México, para desaparecer la cultura ancestral e integrar a los indígenas al resto de la sociedad; ya en 1977, reorienta su política indigenista para que participen en la construcción de su desarrollo y el derecho a preservar su identidad étnica.
En 1982 se estableció el Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas como órgano subsidiario de la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos; así mismo, la Organización Internacional de Trabajo (OIT) trabaja el tema indígena desde 1920; es responsable del Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales, 1989. En 1990, fue la bandera de lucha de las comunidades nahuas del Alto Balsas, Guerrero, contra la construcción de la Presa Hidroeléctrica San Juan Tetelcingo; en ese año, nace el Consejo de Pueblos Nahuas del Alto Balsas, Guerrero; el Consejo Mexicano 500 Años y el Consejo Guerrerense 500 Años de Resistencia Indígena Negra y Popular; movimientos que fueron referentes en América.
En 1993, la Asamblea General de la ONU proclamó el Año Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo; en 1994, lanzó el Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo (1995-2004).
En 1994, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) le declara la guerra al gobierno mexicano; se fortalecen las luchas indígenas en el mundo y con mayor énfasis en México. Ante este acontecimiento, los gobiernos del planeta voltean la mirada hacia los Pueblos Indígenas; a Carlos Salinas de Gortari se le cae el “Encuentro de Dos Mundos” que pretendía celebrar con el rey de España.
El Foro Permanente de la ONU para las Cuestiones Indígenas se estableció en el año 2000; la Comisión de Derechos Humanos de la ONU decidió nombrar, en 2001, un Relator Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas.
Se declara, 2005-2015, Segundo Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo; el Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas fue establecido por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2007; se dio la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas por la ONU en 2007; la primera Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas se celebró en 2014, en Nueva York.
Las lenguas indígenas son importantes para el desarrollo social, económico y político, la coexistencia pacífica y la reconciliación en nuestras sociedades. Es importante resaltar que, muchas de éstas, están en peligro de desaparecer. El Foro Permanente de la ONU para las Cuestiones Indígenas trabajó el tema de las lenguas indígenas amenazadas y formuló y promovió políticas para evitar su desaparición, en este contexto, se proclamó 2019 Año Internacional de las Lenguas Indígenas, la UNESCO actuó como organismo principal de la ONU para el Año.
En este trayecto de las idas y vueltas a algunas sesiones de organismos internacionales han participado un número importante de activistas indígenas guerrerenses, entre los que podemos recordar: Marcelino Díaz de Jesús, Marcos Matías Alonso, Pedro de Jesús Alejandro, Vidulfo Rosales Sierra, Martha Sánchez Néstor (finada), Felicitas Martínez Solano, entre otros.
En el movimiento nacional, algunos se nos han adelantado: Cirino Plácido Valerio, Roque Nava Calvario, Sabino Estrada Guadalupe, Bruno Plácido Valerio, Martha Sánchez Néstor, Librado Gálvez Campos, Gaudencio Mejía Morales, José Pacheco Pineda, Lucila Ferrer Chino.
En el marco del Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas para el periodo 2022-2032, dada la importancia del uso, conservación y revitalización de las lenguas indígenas en el acceso a los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas, el INPI implementó una plataforma colaborativa en línea en la que confluyen diversas iniciativas gubernamentales, académicas y comunitarias enfocadas al estudio, difusión y preservación de las lenguas indígenas; también, se creó la Universidad de las Lenguas Indígenas de México.
En 30 de septiembre del 2024 se reformó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanos; reconoce a los pueblos y comunidades indígenas como sujetos de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio, así como su identidad cultural. Preserva, difunde y fomenta su cultura, lenguas y educación, con base en sus métodos de enseñanza-aprendizaje.
El Estado mexicano garantiza el derecho de los pueblos y las comunidades indígenas a la libre determinación y, en consecuencia, a la autonomía para promover el uso, desarrollo, preservación, estudio y difusión de las lenguas indígenas, así como una política lingüística multilingüe que permita su uso en los espacios públicos y en los privados que correspondan; participar en la construcción de los modelos educativos para reconocer la composición pluricultural de la Nación con base en sus culturas, lenguas y métodos de enseñanza y aprendizaje.
Los planes y programas de estudio tendrán perspectiva de género y una orientación integral, por lo que se incluirá el conocimiento de las ciencias y humanidades, incluye las lenguas indígenas de nuestro país.
La lucha aún no termina, apenas empieza; hace falta armonizar las leyes y reglamentos en todos los niveles de gobierno; además, hace falta no dejar en letra muerta estos grandes logros. No son suficientes las reformas, es necesario la exigencia y, por ende, es importante la unidad. No podemos quedarnos callados sólo porque pertenecemos a tal o cual partido político o porque somos “amigos” de tales personajes o por nuestro “carguito” en la burocracia. ¡Antes que todo, somos indígenas!
* Indígena nahua del Alto Balsas, Guerrero.


