24 junio,2025 3:23 pm

Bingo: De juego para viejitos a sensación en línea

El bingo es un juego que ha evolucionado con el paso de cientos de años.

Sí, leíste bien. El bingo, ese juego en el que tienes que llenar un cartón con los números que van saliendo de una tómbola, lleva siglos, o quizá hasta milenios, existiendo.

¿Cuál es el origen del bingo?

Los orígenes del bingo no son del todo claros. Hay quienes asocian su creación a la era del Imperio Romano. De ser cierto, fueron los bárbaros, es decir, todo aquel que no era romano, quienes lo desarrollaron.

Se dice que los bárbaros utilizaban un sistema similar al bingo para determinar al azar los poblados a los que se les cobrarían impuestos. No solo se trata del posible origen más antiguo del bingo, sino que es quizá uno de los ejemplos más antiguos de ludificación. Cobro de impuestos a través de una lotería.

El origen más acordado, sin embargo, apunta a la Italia del siglo XVI. En aquel entonces, se llamaba Lo Giocco del Lotto d’Italia, y era precisamente una lotería. De aquí proviene el nombre alternativo del bingo, pues también se le conoce como lotto.

Este nombre se mantuvo al exportarse el juego a Francia, donde se le llamaba Le Lotto (literalmente, “La Lotería”). Pese a ser restringido a la aristocracia ahí, el bingo se siguió expandiendo por el resto de Europa.

Otro ejemplo de ludificación se dio en Alemania durante el siglo XIX. El bingo se había adaptado para enseñar el idioma, así como historia y matemáticas.

El bingo navegó hasta llegar al nuevo continente en 1929, y fue recibido por el comienzo de la Gran Depresión y un nombre nuevo. En los Estados Unidos se le conocía como “Beano”, porque se jugaba con frijoles.

Tan solo un año más tarde, Edwin S. Lowe, el dueño de una compañía de juguetes de Nueva Yorkque estaba por quebrar, viajó a Georgia y visitó el carnaval de Atlanta, donde aprendió a jugar beano.

Al volver a Brooklyn, les enseñó a sus amigos a jugar. Una de sus amigas se emocionó tanto al ganar, que en vez de gritar “Beano” al ganar, gritó “Bingo”.

No está claro si Lowe gritó también “Eureka”, pero decidió lanzar el juego bajo este nuevo nombre. ¡Y fue todo un éxito! No solo salvó a su empresa de la bancarrota, sino que también convirtió a Lowe en millonario, vendiendo su empresa en 26,000,000 de dólares.

Evoluciones modernas del bingo

Desde entonces, el bingo ha sido utilizado en todo el mundo con una serie de propósitos más allá del juego en sí.

El uso más obvio se remonta a sus orígenes italianos, pues el bingo se sigue utilizando como una especie de lotería para recaudar fondos con fines benéficos. Se utiliza, además, como lo usaban los alemanes, para enseñar.

El bingo también ha sufrido cambios en su sistema desde entonces. El bingo tradicional es el de 75 bolas, pero ahora también es posible jugar bingo en un casino en línea con 80 o hasta 90 bolas.

Hablando de las casas de apuesta, estas también influyeron al bingo moderno.

En un comienzo, el bingo solo contaba con 24 combinaciones de números en sus cartones. Esto dio lugar a que, al momento de jugar en un entorno grande, se tuvieran que vender tarjetas duplicadas que ganarían al unísono.

Esto era especialmente costoso para los casinos, por lo que pidieron a Lowe que creara nuevas combinaciones. Lowe, a su vez, contrató a Carl Leffler, un profesor de Matemáticas de la Universidad de Columbia, para este proyecto.

Al final, Leffler creó 6,000 nuevas combinaciones. Quizá le haya costado la cordura, pero lo que es cierto es que ahora se le considera como el “padre del bingo moderno”, y son sus tarjetas las que se siguen utilizando para generar millones hoy en día.

¿Por qué el bingo se convirtió en una sensación online?

Decir que el bingo es popular entre la gente mayor “porque es un juego de su época” es la verdad, pero es una verdad a medias.

La otra mitad es “porque les permite socializar”. Es una excusa, como lo es usar al bingo para aprender matemáticas.

Durante la pandemia surgió el aptamente llamado Bingo Pandemia, una experiencia lúdica y teatral, un juego organizado por dos amigos que unió a cientos de personas. Muchas de ellas eran jóvenes.

El juego era gratis, por lo que el prospecto de ganar dinero no estaba ahí. Era solo una excusa para socializar en una época en la que no se permitía hacerlo.

Los bingos en línea continúan siendo una excusa para pasarla bien en compañía, aunque esa compañía esté a cientos de kilómetros de distancia.