
Encabeza el gobernador homenaje a los seis agentes estatales que fueron asesinados en una emboscada en la sierra de Zihuatanejo. Critica que ante los hechos de violencia siempre llega primero la Policía del Estado, “también tienen que llegar las policías municipales, tienen que responder a su responsabilidad constitucional”
Texto: Zacarías Cervantes
Chilpancingo, Guerrero. Representantes de los tres poderes del estado rindieron un homenaje la mañana de este jueves a los seis policías estatales que fueron asesinados el martes en la sierra de Zihuatanejo. En su intervención el gobernador dijo que actos como esos no deben amedrentar a las autoridades y a la sociedad, “porque los que se dedican al mal son los menos”, y pidió a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a la Marina y a la Policía Federal, no permitir que sigan adelante “quienes transitan por la ilegalidad y cometen este tipo de cobardía”.
Astudillo Flores ofreció el respaldo de su gobierno a los familiares de las víctimas para que reciban las prestaciones sociales a las que tienen derecho, y también becas para sus hijos.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Pedro Almazán Cervantes, dijo que la Costa Grande se colocó como la tercera región con más violencia en el estado por la actuación de las bandas delincuenciales que se disputan el control del territorio.
La ceremonia en honor a los seis policías caídos, se realizó a las 10 de la mañana en las instalaciones de la Universidad Policías (Unipol).
Ante los féretros, el gobernador, la presidenta de la mesa directiva del Congreso local, Elva Ramírez Venancio; el presidente de la Junta de Gobierno, Héctor Vicario Castrejón; el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Alberto López Celis; el comandante de la 35 Zona Militar, Francisco Terán Valle; el presidente de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Coddehum), Ramón Navarrete Magdaleno, y el secretario de Gobierno, Florencio Salazar Adame, montaron guardia de honor.
En el acto estuvieron, asimismo, el delegado de la Procuraduría General de la República (PGR), Fernando García Fernández, y el comisario de la Policía Federal, David Portillo Menchaca, así como el fiscal General del Estado (FGE), Javier Olea Peláez.
Además, el secretario de Seguridad Pública, Almazán Cervantes rindió el último pase de lista, y un grupo de policías estatales ejecutó disparos de salva, antes de que los cuerpos fueran subidos uno a uno a las carrozas, en tanto que a través del aparato de sonido se escuchó la entonación de Las Golondrinas.
El policía Mario Portillo Gaspar fue trasladado al municipio de Leonardo Bravo, de donde era originario; David Hernández Lorenzo, al puerto de Acapulco; Delfino Damián Luna a Cruz Grande; Heriberto Martínez Benítez a Atoyac; Juventino Figueroa Gallardo a Malinaltepec, y Rolis Morales Nava a Acapulco. Fueron despedidos de la explanada de la Unipol en medio del ulular de las sirenas de las patrullas y del aplauso de los asistentes, a petición del propio gobernador.
Héctor Astudillo, dijo que los policías “fallecieron en un acto cometido por quienes transitan fuera de la ley y en un acto cobarde y alevoso”. Agregó que estos policías merecen un doble reconocimiento porque trabajaron para la sociedad y porque murieron sirviendo a la sociedad.
Dijo que la Costa Grande vivió hace dos días una etapa muy fuerte y dura, y manifestó que los dos hechos de violencia que se vivieron, en referencia al asesinato de los seis policías y un enfrentamiento de policías estatales con un grupo de la delincuencia organizada en donde murieron 10 de éstos civiles, están relacionados. Explicó el segundo hecho, ocasión la agresión a los seis policías estatales. “La determinación de intervenir trajo consecuencias”, remarcó, y luego expresó: “la más profunda y enérgica determinación de seguir adelante, no nos amedrentemos, los que se dedican al mal son mucho menos que los que pensamos que este estado tiene que seguir adelante”.
Reconoció que el estado vive problemas, “pero hay un gobierno que todos los días los enfrenta, y yo entiendo que el gobierno federal tiene claro que estos asuntos también son de competencia federal”.
A los elementos de la policía estatal, les expresó, “en estas lamentables circunstancias” la solidaridad del gobernador.
Dijo que desde el principio de su administración entendió que los tiempos eran difíciles “y entendí atendí que la compañía de la Policía del Estado iba a ser fundamental para caminar con la ayuda de la federación. El gobernador les expresó su solidaridad y su reconocimiento.
A un costado del presidium lo escuchaban los familiares de los seis policías asesinados el martes pasado. A ellos también les expresó su solidaridad y su pésame. Les ofreció estar pendiente y darle seguimiento para sus descendientes menores de edad, tengan el apoyo del gobierno del estado.
Instruyó al secretario de Desarrollo Social, Mario Moreno Arcos, para que todos los hijos menores de los policías tengan acceso a una beca, y al secretario de Gobierno le pidió que a través de un acuerdo del Ejecutivo Estatal, se plasme que en casos como esos, el gobierno velará por el avance de los menores de edad que quedan desprotegidos por sus padres.
Después exhortó: “No permitamos que la cobardía, la sorpresa y el anonimato quiten vidas. Pensemos en que este estado tiene muchas cosas buenas para seguir adelante. Es tierra buena, hay gente buena, hombres mujeres jóvenes y por ellos hay que trabajar todos los días.”.
El gobernador, hizo también un llamado a todas las policías del estado, “especialmente a las municipales”. Dijo que no es posible que siempre llega la Policía del Estado, “también tienen que llegar las policías municipales, tienen que responder a su responsabilidad constitucional en el 115 de la Constitución General de la República”.
Reprochó que la Policía del Estado ha dado mucho, y ha dado vidas, “pero también corresponde atender los problemas las policías municipales”.
Otro llamado lo hizo a todos los que colaboran en el área de seguridad pública para que redoblen esfuerzos y “estén atentos y puntuales y se entreguen con mayor emoción y pasión en momentos complicados en materia de seguridad pública en el estado”.
Agregó que él está consciente de los tiempos, momentos y circunstancias, “y también tiene claro que tiene que estar firme y determinado, en los retos que va encontrando”.
Expresó que nunca le atravesó por su mente que los tiempos fueran cómodos, “hay que partir de cómo recibimos el Gobierno, incendiado, sin gobierno” y añadió que hoy el problema de la delincuencia se tiene que enfrentar con una gran determinación”.
Añadió que este hecho representa claridad del “gran reto que tenemos, y juntos tenemos que enfrentarlo por Guerrero y por México”.
En seguida arengó: “vamos adelante compañeros de la Policía del Estado, vamos adelante Secretaría de la Defensa Nacional, vamos adelante Marina Nacional, vamos adelante Policía Federal, por Guerrero”.
Regresaban a su base los policías atacados
Antes, el secretario de Seguridad Pública, Almazán Cervantes, dijo los seis policías que fueron “arteramente” emboscados por un grupo delictivo en la comunidad de Las Mesillas, municipio de Zihuatanejo, regresaban a su base después de haber cumplido con su deber, en un servicio de protección cautelar que se proporciona a nueve familias radicadas en una comunidad serrana del municipio de Petatlán.
Informó que el hecho ocurrió en una región que en últimas fechas, “se ha posicionado como la tercera área geográfica más conflictiva del estado de Guerrero, por la violencia que generan diversos grupos delincuenciales que se disputan el control de las plazas, lo mismo que las zonas de siembra y rutas de trasiego de diversos estupefacientes”.
Expresó que estos grupos delictivos reaccionaron a la acción que está desempeñando en esa zona la Policía Estatal.
Agregó que una prueba fehaciente de ello, “es que ese mismo día en que ventajosamente fueron emboscados estos seis jóvenes servidores públicos, en la comunidad de Coacuyul, perteneciente a ese mismo municipio de Zihuatanejo, un contingente de al menos veinte individuos fuertemente armados, emboscó casi de manera simultánea a otros dos grupos operativos de la Policía Estatal que realizaban recorridos en prevención del delito en un paraje rústico”.
Informó que en esa acción, con el apoyo de otras instituciones de seguridad, abatieron a diez de los presuntos delincuentes que los agredieron, a quienes se les aseguro: seis fusiles Ak-47, un fusil AR-15, un fusil G-3 y dos pistolas de grueso calibre, todos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y equipo táctico diverso.
“Conscientes de nuestra responsabilidad, hechos reprobables como estos no nos amedrentan, ni desvían nuestra firme convicción de seguir velando por la seguridad de todos los ciudadanos”.
Aseguró que, por el contrario, “nos motivan a seguir trabajando con toda la dedicación, el profesionalismo y los recursos a nuestro alcance por el bien de Guerrero y no dejar en el desamparo, a los miles de ciudadanos que a diario viven en la zozobra y a merced de los grupos del crimen organizado”.
El funcionario aprovechó para demandar un mayor número de policías y apoyo para garantizar la seguridad de los guerrerenses.
(En la imagen: El presidente del Tribunal Superior de Justicia, Alberto López Celis; el representante del Congreso, Héctor Vicario Castrejón; el gobernador Héctor Astudillo; el comandante de la 35 Zona Militar, José Francisco Terán Valle; el secretario de Gobierno, Florencio Salazar y el de Seguridad Pública, Pedro Almazán Cervantes, hacen una guardia de honor a un costado de los féretros de los seis policías asesinados. Foto: Jesús Eduardo Guerrero)
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