10 mayo,2018 7:20 am

Sistemas de alerta sismológica no ayudan en las costas por la cercanía del epicentro: SSN

Texto: Jacob Morales Antonio/ Foto: Jessica Torres Barrera
 
Chilpancingo, Guerrero, 10 de mayo de 2018. La jefa del Servicio Sismológico Nacional, Xyoli Pérez Campos. afirmó que no hay ninguna tecnología que funcione para alertar de manera más oportuna a las personas que viven en las costas mexicanas de un sismo, porque a diferencia de Japón, los epicentro son muy cercanos.
Ayer, la doctora e investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ofreció la conferencia magistral, Sismicidad reciente. ¿Qué hemos aprendido?, en el auditorio de la Rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
Durante la ronda de preguntas, uno de los asistente preguntó porqué no hay un sistema más eficaz para alertar a la población de las costas de un sismo y tener el tiempo suficiente para evacuar, la doctora explicó que no hay ninguna tecnología que pueda avisar con anticipación.
Agregó que el problema del sur de México es geográfico, porque los sismos ocurren a 80 kilómetros de distancia de las cosas, o en su caso, en las zonas pobladas, mientras que en Japón, los sismos ocurren a 200 kilómetros de las costas, lo que permite avisar con muchísima anticipación a los ciudadanos del temblor, “no hay alerta que funcione, ni japonesa.
“Nuestro problema no es tecnológico, es geográfico. Los sismos que ocurren en el estado de Guerrero, ocurren dentro del estado, la distancia de la fuente a donde se siente es muy corta. Las alertas no se detonan antes de que ocurran un sismo, se detonan una vez que se detona el sismo”.
Además informó que la brecha de Guerrero es una de las áreas más estudiadas y donde se han registrado sismos. Indicó que en esa área se ha colocado tecnología japonesa para entender porqué lleva tanto tiempo inactiva, pero sostuvo que no hay probabilidad de que ocurra un sismo mayor de magnitud nueve en la zona.
La investigadora también explicó que los factores externos a la tierra como los solares no interfieren en la sismicidad, y que esta situación tiene mayor impacto con lo que pasa dentro de la tierra.
En la conferencia que ofreció y que abarrotó el auditorio de la rectoría, la sismóloga indicó que de 1905 hasta ayer habían ocurrido 93 sismos de magnitud 8 o superior en el mundo, y cuatro de ellos en México.
También que del 1 de enero hasta ayer se registraron 13 mil movimiento telúricos de diferentes magnitudes. La doctora explicó que el sismo del 19 de septiembre que tuvo mayor impacto en el centro del país con una magnitud de 7.1  y con epicentro en Morelos, fue 50 veces menor en energía liberada que la ocurrida el 7 de septiembre de 2017, con epicentro en las costas de Oaxaca, pero que debido a la cercanía del primero tuvo mayor impacto en la zona centro.
Sostuvo que ambos sismos no tuvieron una relación directa, aunque el ocurrido en Morelos sí originó que otras zonas sísmicas que estaban sin actividad en la zona centro del país se activaran, incluso en el propia Ciudad de México.
Por separado, en declaraciones el coordinador de protección civil de la UAG, Apolonio Bahena Salgado, dijo que está por egresar la primera generación de 35  ingenieros en prevención de desastres y protección civil que se encuentra en el Campus de Zumpango.
El ingeniero expresó que los desastres no son provocados por la naturaleza sino por el hombre que se asentó en zonas de alto riesgo “los desastres se construyen socialmente”, y que los nuevos ingenieros tendrán un campo de trabajo para evitar que está situación continúe.
Bahena Salgado dijo que a pesar de que la UAG tiene una política de prevención en las propias escuelas, facultades y áreas administrativas, hay aún un 20 por ciento de las escuelas que no se han integrados a las brigadas de protección civil.