16 mayo,2018 3:37 pm

Griezmann le da la corona al Atlético: 3-0 al Marsella

Texto: Redacción / EFE / DPA / Foto: (@EuropaLeague) Twitter
Lyon, Francia, 16 de mayo de 2018. Con errores defensivos y con jugadas majestuosas, el Atlético de Madrid se coronó por tercera vez campeón de la Europa League al vencer este miércoles 3-0 al Olympique de Marsella.

Para los primeros 15 minutos, el Olympique tenía sobre las cuerdas a los españoles, pero, sin opciones de dar un golpe certero, mientras el Atlético apostaba al contragolpe.

Fue hasta el minuto 20. Y fue un error que le costó caro a los franceses. Y fue la presión de los españoles en la salida de los defensas del Marsella: Griezmann aprovechó para liquidar a Mandanda en un tiro cruzado.

Con un gol de suerte que se originó por un mal saque del arquero y el defensa de Marsella, el Atlético de Madrid se fue al descanso. Los españoles estaban a 45 minutos del triunfo y levantar su tercera Europa League, mientras que a los franceses el descanso les caería bien y serviría para reacomodar el ataque para tratar de empatar el encuentro e ir a tiempos extras.

Ni una ni otra. Los españoles querían levantar su tercer copa. Así, al minuto 49 un pase perfecto de Koke para, otra vez, Griezmann, quien arrancó en velocidad hacia la portería para batir una vez más a Mandanda, cuchareando el esférico.

La más clara para los franceses fue al minuto 80 en un remate de cabeza, pero el poste le negó la entrada.
A los 88 minutos apareció Gabi con un tiró cruzado dentro del aérea para liquidar y redondear el partido.

Con dos anotaciones, Olympique estaba en la lona. Y así fue.

Así fue el partido:

El equipo madrileño demostró su experiencia en finales: resistió de inicio, tuvo paciencia y fue letal en los momentos clave. Antoine Griezmann fue elegido el jugador de la final tras anotar dos goles a los 21 y a los 49 minutos de juego, mientras que Gabi Fernández cerró el marcador a los 89 minutos.

Lo había avisado la estrella marsellesa Dimitri Payet en la previa: no lograrían ganar sin aprovechar las pocas ocasiones que les concedería la rocosa defensa del Atlético. Pues es justo lo que no hizo su equipo y lo pagó con creces.

Porque el arranque del Marsella fue bueno en cuanto al juego pero nulo en la definición. A los 4′ de juego su delantero Valere Germain quedó mano a mano ante Jan Oblak tras una enorme asistencia de Payet pero perdonó un tanto que pudo cambiarlo todo. Los dirigidos por Rudi García siguieron intentándolo sobre todo por las bandas, pero sin el resultado deseado.

Fue en este tramo donde el Atlético demostró su experiencia en finales. No estaba consiguiendo hacer daño al rival e incluso la pelota parecía quemarle los pies, pero supo mantener la calma, aguantar el momento y esperar su oportunidad.

Y finalmente, en un error individual de Zambo Anguissa al controlar una pelota clave que recibió de su arquero, el Olympique terminó de cavar su triste destino. La pelota terminó en los pies de Griezmann, que terminó batiendo por bajo y con tranquilidad a Steve Mandanda. Fue el único remate entre los tres palos del equipo español en toda la primera mitad y, a diferencia de su rival, supo aprovecharla.

Para colmo de males del Marsella, a los pocos minutos recibía otro duro golpe, a la postre definitivo. La salida del campo de Payet, que llegaba sentido a la final y cuyo físico solo aguantó media hora, pareció minar más aún la moral de los franceses, que incluso dejaron de asediar la banda de Simi Vrsaljko, en la cual Lucas Ocampos parecía haber encontrado la grieta adecuada.

Si los de García tenían alguna opción de cambiar el ánimo, los rojiblancos se encargaron de aplastarla con rapidez. No habían pasado ni cuatro minutos desde el descanso cuando Griezmann anotó el segundo tras una fenomenal pared con Koke con la que atravesaron la defensa rival como un cuchillo en la mantequilla caliente, para luego definir con un suave toque por encima de Mandanda.

Y a partir de ahí el Atlético se permitió hasta disfrutar de la gran final en el último tramo. Pudo ampliar el resultado con ocasiones de Koke y Diego Godín, originadas siempre a balón parado. El griego Kostas Mitroglu tuvo la más clara del Marsella para reducir la ventaja, pero su cabezazo rebotó en el palo y se paseó por la línea ante la mirada de Oblak. Esa jugada, que en otros tiempos hubiera terminado en gol y sufrimiento hasta el final, demostró que el club madrileño ha logrado enterrar por completo su fama de desafortunado.

Fue finalmente el capitán Gabi el que cerró el marcador con un remate cruzado mientras los aficionados radicales del Marsella reflejaban su impotencia lanzando pirotecnia a la cancha y retrasando unos segundos la reanudación del juego.

Sin sufrir y demostrando control y autoridad conquistó el Atlético de Madrid su tercera Europa League tras las logradas en 2010 y 2012 y su séptimo título internacional tras la Copa Intercontinental de 1974, las Supercopas de Europa de 2010 y 2012 y la Recopa de 1966.

También sirvió como revancha particular en la ciudad de Lyon, en la que había perdido ante el Dinamo de Kiev la final de la Recopa de 1986.

Con la copa bajo el brazo, los rojiblancos ya tienen su plaza asegurada en la próxima final de la Supercopa de Europa, que en agosto les enfrentarán al ganador de la Champions League: o bien el Liverpool o bien su eterno rival, el Real Madrid.

Griezmann, mejor jugador de la final

El francés Antoine Griezmann, delantero del Atlético de Madrid, fue elegido el mejor jugador de la final de la Liga Europa, en la que marcó dos de los tres goles de su equipo frente al Olympique de Marsella en el Parc OL de Lyon.

Al término del encuentro se hizo el anuncio del premio del futbolista francés, que jugó a 70 kilómetros de su ciudad natal, Maçon, y que fue determinante para la victoria del Atlético.