
Texto: DPA / Foto: EFE
Bogotá, Colombia, 14 de junio de 2018. Cualquiera que sea el resultado de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del domingo en Colombia, lo que ya es seguro es que a partir del 7 de agosto, cuando comenzará el futuro Gobierno, el país tendrá por primera vez en su historia a una mujer en la Vicepresidencia.
Iván Duque, candidato del partido de derecha radical Centro Democrático, escogió como su compañera de fórmula a Marta Lucía Ramírez, mientras que Ángela María Robledo es la candidata a vicepresidenta de Gustavo Petro, líder del movimiento izquierdista Colombia Humana. Éstos son sus perfiles:
Marta Lucía Ramírez. Nacida en Bogotá el 4 de julio de 1954, la candidata a vicepresidenta es una abogada de la Universidad Javeriana con una especialización en Derecho Comercial de la Universidad de Harvard. Durante el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) fue ministra de Comercio Exterior y su vinculación con el ex presidente Álvaro Uribe, el mentor de Duque, empezó en 2002, cuando se desempeñó como ministra de Defensa de su gobierno.
En 2006 fue elegida senadora y en 2014 fue candidata presidencial del Partido Conservador. El año pasado inició su campaña presidencial para estas elecciones, pero al final decidió participar en una consulta interna de sectores de derecha en la cual Duque fue el ganador. El candidato la invitó entonces a su campaña como fórmula a la Vicepresidencia.
Ángela María Robledo. Es una psicóloga de la ciudad de Manizales que fue elegida representante a la Cámara por el partido Alianza Verde para el periodo parlamentario 2014-2018. Durante su gestión como congresista mostró inclinación por presentar proyectos de ley en favor de la inclusión social, la equidad de género, los derechos de la infancia y la lucha contra los delitos sexuales. Tras recibir el título de psicóloga de la Universidad Javeriana, se vinculó a actividades políticas de la mano del ex alcalde de Bogotá y ex candidato presidencial Antanas Mockus.
Su postulación a la Vicepresidencia por el sector que lidera Petro le acarreó críticas de su partido Alianza Verde, que en la primera vuelta electoral del 27 de mayo formó parte de una alianza de centro-izquierda que respaldó a Sergio Fajardo, que quedó en el tercer lugar detrás de Duque y Petro. Sin embargo, ahora una buena parte de ese partido respalda a Petro.
Gustavo Petro, de guerrillero a
referente de la izquierda en Colombia
Gustavo Petro es desde hace tiempo un fenómeno en la política de Colombia, un país marcadamente conservador que le ha dado un espacio importante a quien es considerado como el principal referente de la izquierda local de los últimos años.
Con su estilo de hablar pausado, habitual seriedad y una timidez difícil de ocultar, Petro cree que llegó la hora de que un Gobierno de izquierda conduzca a Colombia.
Gustavo Francisco Petro Urrego nació el 19 de abril de 1960 en Ciénaga de Oro, un municipio del caribeño departamento de Córdoba, y a los 17 años se vinculó al otrora grupo guerrillero Movimiento 19 de Abril (M-19).
“Aureliano”, su alias dentro de la organización armada, cumplió una actividad más política que militar, que no le impidió seguir estudiando y recibir el título de economista de la Universidad Externado de Colombia.
Sus primeras actividades políticas las desplegó en Zipaquirá, una ciudad andina próxima a Bogotá, donde fue concejal de 1984 a 1986.
Uno de los golpes más espectaculares del M-19 tuvo lugar en 1978 en una guarnición militar de Bogotá. Un comando de la organización bolivariana y nacionalista robó un arsenal y la misión de “Aureliano” consistió en ocultar algunas de las armas.
Petro cumplió dos años de prisión por ese caso y, tras la desmovilización del grupo guerrillero en 1990, perfeccionó sus estudios de economía con un curso de administración pública.
Su llegada al Congreso se dio a comienzos de los años 90, cuando fue elegido representante a la Cámara por el departamento de Cundinamarca, tras lo cual recibió amenazas de muerte que lo llevaron a salir del país en 1996 con un cargo diplomático en la embajada colombiana en Bélgica.
En 1998 obtuvo de nuevo un escaño en la Cámara de Representantes, que mantuvo en los comicios parlamentarios de 2002, hasta que en 2006 se postuló al Senado.
En su trabajo como senador ganó un notable protagonismo que lo catapultó como uno de los principales líderes de la oposición al Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010). Petro acusó al entonces presidente y a varios congresistas de la coalición de Gobierno de tener nexos con grupos paramilitares de ultraderecha.
Su ascenso en la política siguió en marcha en octubre de 2011, cuando fue elegido alcalde de Bogotá, cargo en el cual aplicó un énfasis en medidas de tipo social y ganó el apoyo de defensores de los animales por prohibir las corridas de toros.
Sin embargo, no pudo terminar su mandato por un proceso disciplinario de la Procuraduría General, en el marco del cual fue destituido en 2013 por el manejo de contratos para la recogida de basura. Además, el organismo lo inhabilitó por 15 años para el ejercicio de cargos públicos.
Las sanciones, empero, fueron revocadas el año pasado por el Consejo de Estado, por lo que pudo inscribir su candidatura presidencial a nombre de la coalición Petro Presidente, formada por su partido Progresistas y el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS).
Catalogado por sus detractores de “comunista” y “castrochavista” (por los modelos de Cuba y Venezuela), Petro ha tratado de marcar distancias con las ideas radicales de izquierda al afirmar que Venezuela es un estado fallido y que su presidente, Nicolás Maduro, es “un dictador que mata”.
Además, Petro asegura que sus propuestas de Gobierno distan mucho de los esquemas tradicionales de la izquierda.
“He sido de izquierda y no me arrepiento. Pero no propongo un programa de izquierda. No propongo un programa socialista. Eso no funcionó. El problema de Colombia es que no se ha desarrollado el capitalismo. ¿Una clase media rural qué es? ¿Socialismo? No”, dijo Petro tras la primera vuelta electoral del 27 de mayo.
“Nuestra propuesta es una clase media rural con tierras productivas que deben tener métodos privados y tener métodos mercantiles. En esa medida lo que estamos proponiendo es el desarrollo del capitalismo. Lo que proponemos es el desarrollo de un capitalismo democrático”, agregó.
A Petro se le percibe como un incisivo congresista y como un candidato que ha logrado un sorprendente respaldo popular en un país conservador, pero también como un político con dificultades para ejecutar acciones, ante lo cual quienes lo critican citan su controvertida gestión como alcalde de Bogotá.
Iván Duque, aprendiz de mago que
busca llevar el “uribismo” al poder
Iván Duque, un abogado de 41 años que de niño soñaba con ser mago, se convirtió en el as en la manga del ex presidente Álvaro Uribe para que su sector político tenga posibilidades de volver al poder tras la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del domingo en Colombia.
El apoyo de Uribe, que gobernó de 2002 a 2010, ha resultado fundamental para Duque en sus aspiraciones políticas, pero al mismo tiempo un arma de doble filo, pues el candidato del partido de derecha radical Centro Democrático busca ser visto como un eventual jefe de Estado sin un jefe detrás suyo.
Para muchos políticos y personas del común, Duque es una marioneta de Uribe que difícilmente habría llegado a la posición en la que está si no tuviera el afecto de su mentor.
Pero Uribe lo niega. “El doctor Iván Duque no es títere, yo no soy titiritero. Él es brillante, preparado, de gran personalidad, de gran carácter, tiene esa difícil combinación entre firmeza y decencia”, asegura el ex presidente.
Aunque hasta hace pocos meses era un senador desconocido para la mayoría de los colombianos, Duque empezó a ascender cuando ganó el respaldo de Uribe en la competencia de un sector de la derecha para presentar una candidatura presidencial.
En marzo, Duque ganó una consulta interna y fue proclamado candidato. A partir da allí empezó a encabezar las encuestas con una amplia ventaja que se confirmó el 27 de mayo en la primera vuelta de las elecciones, cuando quedó en primer lugar con el 39,14 por ciento de los votos.
De fácil risa, buen humor y considerado hasta por sus críticos como “un tipo simpático”, Duque asegura que él será el jefe de Estado y que escuchará los consejos del senador Uribe, aunque eso no quiere decir que cumplirá sus supuestas órdenes.
Pero muchos no creen en esas palabras. “Será una Presidencia en cuerpo ajeno (…) El poder real en Colombia se trasladaría de la Presidencia al Senado”, considera el presidente de la Cámara de Representantes, Rodrigo Lara, al vislumbrar cómo sería un Gobierno de Duque.
Iván Duque Escobar nació el 1 de agosto de 1976 y recibió el título de abogado de la Universidad Sergio Arboleda, tras lo cual hizo sendos máster en Derecho Económico en la American University y en Gerencia de Políticas Públicas en la Georgetown University.
Su vida laboral empezó en 1999 como consultor en la Corporación Andina de Fomento (CAF) y siguió como asesor en el Ministerio de Hacienda durante el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002). Luego fue consejero del Banco Interamericano de Desarrollo para Colombia, Perú y Ecuador.
De niño pasaba las vacaciones escolares aprendiendo trucos con el mago Lorgia, el más conocido en Colombia. También anhelaba ser delantero del América de Cali, el club de futbol de sus amores, y tocaba la guitarra en una banda de rock.
La única actividad política que ha cumplido hasta ahora, además de su candidatura presidencial, la ejerció desde 2014 hasta hace unas pocas semanas como senador del Centro Democrático.
El padre del candidato, Iván Duque Escobar, fue gobernador del departamento de Antioquia entre 1981 y 1982 por designación del presidente Julio César Turbay (1978-1982) y protagonizó un fuerte roce con Uribe, quien a la sazón era director de la Aeronáutica Civil (Aerocivil).
Duque Escobar le reclamó a Turbay porque Aerocivil le concedió durante la administración de Uribe más de 200 licencias de navegación a aeronaves vinculadas con el cartel de Medellín, que posteriormente fueron revocadas por el Gobierno.
El ex gobernador de Antioquia y ex ministro de Minas y Energía del Gobierno de Belisario Betancur (1982-1986) murió en 2016, dos años después de que su hijo fuera elegido senador en la lista que encabezaba aquel joven funcionario al que tanto criticó por su decisiones en la Aerocivil.
El candidato del Centro Democrático tuvo una transformación en los pocos meses de campaña. Su cabello se tornó blanco y muchos críticos no desperdiciaron la ocasión para decir que se lo tiñó para no ser percibido como un joven sin experiencia.
Pero él lo niega y dice que el cambio de color obedece al estrés que le ha ocasionado una campaña que ahora podría llevarlo al palacio presidencial.
En la imagen, el candidato presidencial colombiano el izquierdista Gustavo Petro (i) y el candidato del partido uribista, radical de derecha, Centro Democrático, Iván Duque (d)


