15 julio,2018 5:14 am

Francia vs. Croacia, la batalla final

Millones de personas en todo el planeta y 78 mil 011 espectadores en el recinto que custodia la estatua de Lenin seguirán durante 90 o 120 minutos el partido que definirá a la sucesora de Alemania en el trono.

Texto: DPA / EFE / Foto: Twitter
Moscú, Rusia, 15 de julio de 2018. Una final inédita para un Mundial atípico. Francia y Croacia definirán hoy el título de la Copa del Mundo Rusia 2018 en un partido que no ofrece medias tintas: segunda estrella en 20 años para “Les Bleus” o coronación del cuento de hadas de los balcánicos.
El estadio Luzhniki de Moscú albergará desde las 18:00 del domingo (15:00 GMT) el encuentro que el mundo del futbol aguarda durante cuatro años.
Millones de personas en todo el planeta y 78 mil 011 espectadores en el recinto que custodia la estatua de Lenin seguirán durante 90 o 120 minutos el partido que definirá a la sucesora de Alemania en el trono.
El campeón será un equipo europeo por cuarto Mundial consecutivo, aunque frente a frente habrá dos rivales de características diferentes. De un lado, la pragmática Francia, un equipo tan lleno de talento como poco vistoso. Del otro, la hambrienta Croacia, un seleccionado que buscará sobreponerse al cansancio de tres prórrogas consecutivas para alcanzar la gloria en su primera final.
Será también un partido que podría valer un Balón de Oro para jugadores como el croata Luka Modric o los franceses Antoine Griezmann o Kylian Mbappé. Y que podría colocar a Didier Deschamps, el técnico galo, a la altura de mitos como el brasileño Mario Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer, los únicos que pudieron levantar el trofeo más preciado del futbol como jugador y entrenador.
Por historia y actualidad, Francia parte como favorita en el duelo del domingo. El equipo “bleu” jugará su tercera final de un Mundial en 20 años después de haber ganado su primer título en 1998 ante Brasil, con el propio Deschamps como capitán, y de haber caído en la final de 2006 ante Italia. Para los de Deschamps será también una revancha de la final de la Eurocopa que perdieron hace dos años ante Portugal jugando en casa.
“Estamos preparando la final con tres palabras clave: calma, confianza y concentración. Tenemos que mantener la calma, tener confianza y no perder la concentración”, señaló el sábado Deschamps.
Croacia, una joven nación de 27 años marcada por la guerra en los Balcanes, se encuentra por primera vez ante un partido de semejante magnitud. Su mejor generación hasta que llegaron Modric y compañía, la comandada en 1998 por Davor Suker, chocó precisamente ante Francia en la semifinales de aquel Mundial.
Croacia nunca pudo vencer a Francia en cinco enfrentamientos, pero los Modric, Ivan Rakitic y Mario Mandzukic están dispuestos a escribir una nueva historia. De ganar los balcánicos, sumarían su nombre a una lista de campeones que apenas cuenta con ocho naciones.
Su primer obstáculo no será Francia, sino el cansancio. Los dirigidos por Zlatko Dalic llegan a la final con 99 minutos más en las piernas que los franceses, el equivalente a poco más de un partido. Las estadísticas indican además que corrieron 116 kilómetros más en lo que va del torneo. Pero los croatas están exhibiendo una notable resistencia y un espíritu incansable de lucha, tal vez ligado a sus propias raíces.
“Es el momento más grande de la vida de todos nosotros. Más allá de las Champions y todo, este es el partido más grande. Estamos listos para dar todo lo que tenemos”, dijo el sábado Dalic, un entrenador que en un año logró llevar a Croacia desde una turbulenta fase de clasificación europea hasta la final del mundo.
Croacia está hipermotivada, pero también es consciente de que no tiene nada que perder. “Estamos aquí para disfrutar de la final, quiero enviar ese mensaje”, señaló su entrenador. “Queremos que todo el mundo vea a Croacia jugar. Cualquier cosa que suceda estaremos felices y orgullosos”.
En la misma línea se expresó Modric. “No tenemos que cambiar nada. Lo que tenemos que hacer es estar relajados y prepararnos igual que para los otros partidos. No hay que hacer nada especial, sino continuar con las rutinas que nos funcionaron”.
Pese a contar con apenas tres días enteros de recuperación desde la victoria ante Inglaterra en la prórroga, Dalic podría repetir su once habitual conformado por Danijel Subasic; Sime Vrsaljko, Dejan Lovren, Domagoj Vida, Ivan Strinic; Rakitic, Marcelo Brozovic; Ante Rebic, Modric, Ivan Perisic; y Mandzukic.
En el caso francés, el asunto está aún más claro. Hugo Lloris ocupará el arco, con una línea de cuatro conformada por Benjamin Pavard, Raphael Varane, Samuel Umtiti y Lucas Hernandez; Paul Pogba, Ngolo Kante en el medio; Kylian Mbappe, Antoine Griezmann y Blaise Matuidi más adelantados; y Olivier Giroud en la punta.
El conjunto de Deschamps llega a la final después de haber superado con autoridad, y sin necesidad de prórrogas, el sector más duro del cuadro. Batió sucesivamente 4-3 a Argentina, 2-0 a Uruguay y 1-0 a Bélgica exhibiendo un fútbol muy efectivo, aunque también criticado por su poca generosidad con el espectáculo. Y no es que le falte calidad con nombres como los de Mbappé, Griezmann o Pogba.
Mbappé, la joya de 19 años que está llamada a suceder a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, tendrá la posibilidad de poner hoy la primera piedra de su imperio, aunque también Griezmann o Modric irán en busca de un título que los convierta en jugadores de época.
Las finales, sin embargo, muchas veces reservan la gloria a personajes inesperados, como puede acreditar el alemán Mario Götze con su gol del título en Brasil 2014. Y en un Mundial tan imprevisible como el de Rusia, convendría no descartar ninguna posibilidad antes del partido más importante.

(El estadio en Moscú, listo para la final. Foto: Twitter @FIFAWorldCup)

“Tenemos que dejar las emociones a un
lado y darlo todo en el campo”: Modric
El capitán de la selección croata Luka Modric aseguró este sábado, en la rueda de prensa previa a la final del Mundial de Rusia ante la escuadra de Francia, que deben “dejar las emociones a un lado” y “darlo todo” en el choque que se disputará en el estadio moscovita de Luzhniki.
Con la ilusión de brindar a Croacia el primer título mundialista de su historia, Luka Modric indicó que no cambiarán nada en la preparación de “un partido enorme”, en el que apartarán las emociones para dejarlo “todo” sobre el césped y alzar la copa.
“Estamos en la final de la Copa del Mundo y esa es la influencia de nuestro entrenador. Él llegó en un momento difícil, cuando la clasificación estaba en duda, pero nos dijo que debíamos confiar en nosotros porque éramos grandes jugadores”, explicó Modric.
¿A qué juega la Francia de Deschamps?
Francia está a 90 minutos de estampar una segunda estrella en su camiseta, pero el adjetivo que más se lee en los análisis de su futbol es “pragmático”.
“Todo entrenador intenta ser lo más pragmático posible”, insistió el seleccionador de Francia, Didier Deschamps, a un día de la final del Mundial de Rusia frente a Croacia.
“Les Bleus” cuentan con una generación de enorme talento, con jugadores como Antoine Griezmann, Paul Pogba, Kylian Mbappé o Blaise Matuidi, pero alcanzó la final de Francia sin enamorar. Nada de futbol “champagne”.
“Francia ya no practica un futbol de ‘Oh là là'”, analizó el alemán Lothar Matthäus, campeón del mundo con Alemania en 1990, en una columna para la agencia DPA. “Deschamps ha conseguido otorgar al equipo disciplina, unidad, táctica y fuerza, incluso a futbolistas complicados como Paul Pogba”.
Es cierto: Deschamps dio forma a un equipo compacto, que se encierra atrás para explotar la velocidad de sus jugadores a la contra. Griezmann y sobre todo Mbappé son balas. Y Pogba y Matuidi también tienen una zancada envidiable. Sin embargo, el equipo francés tiene una posesión media del 49 por ciento. No es que no le importe jugar sin pelota, sino que lo ha convertido en su principal virtud.
Francia sólo sufrió en un partido, el de octavos ante Argentina. En ese 4-3 recibió tres de los cuatro goles que ha sufrido en el torneo. El otro fue en la primera jornada ante Australia. En cuartos y en semis mantuvo la portería a cero.
Los futbolistas belgas acabaron especialmente doloridos tras el 1-0 que sufrieron en semifinales y dispararon contra el equipo de Deschamps por su planteamiento.
“Francia jugó antifutbol. No he visto nunca a un delantero jugar tan lejos del área rival”, dijo el portero Thibaut Courtois después de la derrota en San Petersburgo en referencia al atacante francés Olivier Giroud.
“Están en su derecho de jugar así, pero no es bonito de ver. Este equipo no es mejor que nosotros”, siguió el arquero. Eden Hazard, compañero de Courtois en Bélgica y en el Chelsea, se unió a las críticas: “Yo prefiero perder con este equipo belga que ganar con este equipo francés”.
Las palabras de los belgas no cayeron bien en la concentración de “Les Bleus” en Istra. Griezmann, que compartió vestuario con Courtois en el Atlético de Madrid, le recordó al portero que ni el equipo rojiblanco ni el Chelsea tienen un estilo de juego basado en el toque.
“¿Acaso se cree que juegan como hace el Barcelona?”, señaló Griezmann el viernes en una rueda de prensa. “No me importa el cómo. Lo que quiero es una segunda estrella en este camiseta. Y si consigo la estrella, me da igual el estilo”, añadió el jugador del Atlético de Madrid.
Francia consiguió la única estrella que luce encima del escudo del gallo en 1998 con un equipo en el que brillaban jugadores de clase mundial como Zinedine Zidane, Thierry Henry o Youri Djorkaeff. En la final, aquella Francia derrotó al Brasil de Ronaldo por 3-0.