
Unos mil 400 manifestantes de extrema derecha marcharon contra la política migratoria alemana en la ciudad oriental de Köthen, rodeados por gran cantidad de agentes de policía y alrededor de 500 opositores, según fuentes policiales.
Texto: EFE y DPA / Foto: EFE
Berlín, Alemania, 17 de septiembre de 2018. Cientos de neonazis marcharon este domingo por la ciudad alemana de Köthen, bajo un fuerte dispositivo de seguridad destinado a impedir disturbios como los de unas semanas atrás en Chemnitz, también en el este del país, tras la muerte a cuchilladas de un ciudadano alemán presuntamente a manos de dos refugiados.
Unos mil 400 manifestantes de extrema derecha marcharon contra la política migratoria alemana en la ciudad oriental de Köthen, rodeados por gran cantidad de agentes de policía y alrededor de 500 opositores, según fuentes policiales.
Los manifestantes desfilaron por el centro de esta población, de unos 25 mil habitantes, portando grandes banderas alemanas y expresando su solidaridad con sus correligionarios de Chemnitz.
También antiinmigración, los manifestantes portaban pancartas que decían “El patriotismo no es un crimen” y “Suficiente, señora Merkel, tiene que irse”. La policía dijo que la protesta fue en gran parte pacífica.
Para mostrar su rechazo a la iniciativa, lugareños escribieron temprano por la mañana mensajes de paz con tiza en el suelo de las calles de esta ciudad de alrededor de 26 mil habitantes.
Las autoridades habían dispuesto un operativo antidisturbios de más de mil efectivos, con el objetivo de evitar encontronazos con varias manifestaciones convocadas también en Köthen por grupos de izquierdas y organizaciones cívicas, que reunieron a varios centenares de seguidores.

El detonante de la marcha en Köthen fue la muerte de un joven de 22 años, que falleció de un infarto tras intentar mediar en una pelea entre dos afganos, el alemán tenía problemas cardíacos, recibió un puñetazo en la cara y, posteriormente, murió de un ataque al corazón. Dos sospechosos están bajo custodia policial.
El caso movilizó de nuevo a la ultraderecha, tras las marchas de miles de neonazis registradas en las pasadas semanas en Chemnitz, incluidos conatos de “caza de extranjeros”, en respuesta a la muerte a cuchilladas del mencionado ciudadano, de 35 años, en circunstancias aún no aclaradas y tras una pelea al final de una fiesta popular.
Estas dos muertes, la de Chemnitz y luego la de Kothen, han sido profusamente instrumentadas por la ultraderecha, tanto la parlamentaria Alternativa para Alemania (AfD) como el movimiento islamófobo Pegida, que han sacado a la calle a sus seguidores para arremeter contra la política de asilo de la canciller alemana, Angela Merkel.
Merkel reafirmó esta semana, en una intervención ante el Parlamento, su firme condena contra todo acto de xenofobia y afirmó que “no hay disculpa” para el odio, la violencia contra extranjeros y el uso de consignas nazis.
La policía dijo que dos hombres, que se cree eran alemanes, atacaron a un grupo de jóvenes afganos el sábado por la noche en un campo de deportes de la ciudad de Hasselfelde. Un adolescente de 17 años fue golpeado y levemente herido antes de que los atacantes huyeran de la escena.
Un segundo ataque ocurrió en las primeras horas de la mañana del domingo en la ciudad de Halberstadt, a unos 30 kilómetros de Hasselfelde. Según la policía, un grupo de cinco alemanes lanzó insultos racistas contra tres solicitantes de asilo somalíes.
Las partes se trenzaron en una pelea de la cual salieron heridos tres somalíes y uno de los sospechosos, un hombre de 22 años. Los cuatro fueron tratados en el hospital pero fueron dados de alta poco tiempo después.


