
El miércoles pasado el fiscal en jefe de Estambul aseguró que Khashoggi fue estrangulado hasta la muerte en el consulado de su país en esa ciudad y su cuerpo desmembrado y “destruido” en una operación premeditada.
Washington, DC, 4 de noviembre de 2018. Los hijos del periodista disidente saudí Jamal Khashoggi aseguraron hoy que su familia no puede llevar luto ni pasar la página hasta que puedan darle una sepultura apropiada a su padre.
Salah y Abdullah Khashoggi se expresaron al respecto en una entrevista este domingo con la emisora estadunidense CNN. También manifestaron su fe en que los responsables por la muerte de su progenitor sean llevados ante la Justicia.
“Todo lo que deseamos ahora es enterrarlo en [el cementerio de] Al Baqi en Medina [Arabia Saudí] con el resto de su familia”, dijo su hijo mayor, Salah. “Hablé al respecto con las autoridades saudíes y espero que esto suceda pronto”, añadió.
“El rey (Salman) ha enfatizado que todos los involucrados serán llevados ante la Justicia. Y tengo fe en eso. Esto sucederá”, declaró.
Los hermanos, que describieron a Khashoggi como un “hombre moderado” que “amaba su país” y “creía en la monarquía”, dijeron que todo lo que saben en esta etapa es que algo “malo” le ocurrió a su padre.
“Realmente espero que sea lo que fuere que le haya pasado no haya sido doloroso para él o que haya sido rápido. O que haya tenido una muerte pacífica”, dijo Abdullah.
“Yo espero que los hechos salgan a la luz”, complementó Salah. “Sé que está muerto”.
Hace dos días, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, consideró en un artículo de opinión publicado en el diario The Washington Post que la orden de matar al periodista disidente “vino de los más altos niveles del Gobierno saudí”.
El miércoles pasado el fiscal en jefe de Estambul aseguró que Khashoggi fue estrangulado hasta la muerte en el consulado de su país en esa ciudad y su cuerpo desmembrado y “destruido” en una operación premeditada.
Khashoggi, crítico con el poderoso príncipe heredero de Arabia Saudí, desapareció el 2 de octubre tras entrar en el consulado. Después de negar durante semanas tener información de su paradero, Arabia Saudí reconoció que había muerto allí.
Salah y Abdullah Khashoggi se expresaron al respecto en una entrevista este domingo con la emisora estadunidense CNN. También manifestaron su fe en que los responsables por la muerte de su progenitor sean llevados ante la Justicia.
“Todo lo que deseamos ahora es enterrarlo en [el cementerio de] Al Baqi en Medina [Arabia Saudí] con el resto de su familia”, dijo su hijo mayor, Salah. “Hablé al respecto con las autoridades saudíes y espero que esto suceda pronto”, añadió.
“El rey (Salman) ha enfatizado que todos los involucrados serán llevados ante la Justicia. Y tengo fe en eso. Esto sucederá”, declaró.
Los hermanos, que describieron a Khashoggi como un “hombre moderado” que “amaba su país” y “creía en la monarquía”, dijeron que todo lo que saben en esta etapa es que algo “malo” le ocurrió a su padre.
“Realmente espero que sea lo que fuere que le haya pasado no haya sido doloroso para él o que haya sido rápido. O que haya tenido una muerte pacífica”, dijo Abdullah.
“Yo espero que los hechos salgan a la luz”, complementó Salah. “Sé que está muerto”.
Hace dos días, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, consideró en un artículo de opinión publicado en el diario The Washington Post que la orden de matar al periodista disidente “vino de los más altos niveles del Gobierno saudí”.
El miércoles pasado el fiscal en jefe de Estambul aseguró que Khashoggi fue estrangulado hasta la muerte en el consulado de su país en esa ciudad y su cuerpo desmembrado y “destruido” en una operación premeditada.
Khashoggi, crítico con el poderoso príncipe heredero de Arabia Saudí, desapareció el 2 de octubre tras entrar en el consulado. Después de negar durante semanas tener información de su paradero, Arabia Saudí reconoció que había muerto allí.
Arabia Saudí promete esclarecer el asesinato de Khashoggi
Ginebra, Suiza, 6 de noviembre de 2018. Arabia Saudí prometió el pasado lunes ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (CDH) esclarecer la muerte de Jamal Khashoggi, más de un mes después de que el periodista, muy crítico con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, fuese asesinado en el consulado de su país en la ciudad turca de Estambul.
“El rey Salman ha dado instrucciones y la Fiscalía General ha iniciado investigaciones en este caso para que se conozca toda la verdad y para que sean llevados ante la Justicia todos los acusados, y condenados aquellos cuya responsabilidad en este crimen quede demostrada”, aseguró el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Arabia Saudí, Bandar al Aiban.
Durante la lectura de un informe saudí sobre la situación de los derechos humanos en el reino del desierto, Al Aiban subrayó que Riad ya había expresado su dolor por el asesinato de Khashoggi.
El periodista, autoexiliado en Estados Unidos, fue asesinado después de que entrara en el consulado de Arabia Saudí en Estambul el pasado 2 de octubre para recoger unos documentos que necesitaba para poder casarse con su novia turca.
Arabia Saudí presentó al principio diferentes versiones de lo ocurrido en el consulado y tardó varias semanas en admitir que Khashoggi había sido asesinado en la legación. La Justicia saudí informó que 18 sospechosos habían sido arrestados.
De acuerdo con la Justicia turca, el periodista fue estrangulado inmediatamente después de entrar en el consulado, en una operación premeditada, y su cadáver fue descuartizado y “destruido”. Hasta el momento no han aparecido los restos de la víctima.
Los investigadores turcos creen que la orden para matar al periodista y columnista del diario “The Washington Post” partió de las esferas más altas del Gobierno saudí.
Varios países se mostraron alarmados por el informe presentado por Arabia Saudí ante la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra y exigieron una investigación independiente del asesinato de Khashoggi.
“Condenamos este asesinato premeditado”, dijo la delegación de Estados Unidos, en su primera participación en ese cuerpo como país observador después de haber abandonado como miembro este gremio en junio.
“Estamos profundamente preocupados por la suerte de Jamal Khashoggi e instamos a Arabia Saudí a dar una respuesta completa y detallada al respecto”, dijo por su parte la delegación alemana en un comunicado.
Hace algunos días, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, había alimentado las dudas sobre la independencia de la investigación de Arabia Saudí pidiendo la participación de expertos internacionales en las pesquisas.
El periódico turco oficialista “Sabah” aseguró hoy que Riad envió un equipo a Estambul nueve días después de la muerte de Khashoggi con el objetivo de “limpiar” las pruebas del asesinato, en lugar de ayudar a Turquía con la investigación.
“Sabah” incluso publicó lo que sostiene son fotografías de dos miembros de ese equipo, Ahmad Abdulaziz al Jonabi, un químico, y Jaled Yahya al Zahrani, un toxicólogo, que visitaron el consulado saudí.
Los dos formaron parte del equipo de 11 miembros que llegaron a Estambul el 11 de octubre, señaló el periódico en base a una fuente oficial. Ambos visitaron el consulado todos los días entre el 12 y el 17 de octubre, precisó el informe, que agregó que la Policía turca fue autorizada a ingresar al lugar los días 15 y 16 de octubre.
Varios países del CDH también instaron a Riad a garantizar la libertad de prensa y de expresión, en lugar de aplicar leyes antiterroristas para detener a disidentes.
Texto: DPA / Foto: SPA/ DPA. En la imagen, El príncipe heredero Mohamed bin Salman (der.) saluda a Salah Khashoggi, hijo del periodista presuntamente asesinado Jamal Khashoggi.
“El rey Salman ha dado instrucciones y la Fiscalía General ha iniciado investigaciones en este caso para que se conozca toda la verdad y para que sean llevados ante la Justicia todos los acusados, y condenados aquellos cuya responsabilidad en este crimen quede demostrada”, aseguró el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Arabia Saudí, Bandar al Aiban.
Durante la lectura de un informe saudí sobre la situación de los derechos humanos en el reino del desierto, Al Aiban subrayó que Riad ya había expresado su dolor por el asesinato de Khashoggi.
El periodista, autoexiliado en Estados Unidos, fue asesinado después de que entrara en el consulado de Arabia Saudí en Estambul el pasado 2 de octubre para recoger unos documentos que necesitaba para poder casarse con su novia turca.
Arabia Saudí presentó al principio diferentes versiones de lo ocurrido en el consulado y tardó varias semanas en admitir que Khashoggi había sido asesinado en la legación. La Justicia saudí informó que 18 sospechosos habían sido arrestados.
De acuerdo con la Justicia turca, el periodista fue estrangulado inmediatamente después de entrar en el consulado, en una operación premeditada, y su cadáver fue descuartizado y “destruido”. Hasta el momento no han aparecido los restos de la víctima.
Los investigadores turcos creen que la orden para matar al periodista y columnista del diario “The Washington Post” partió de las esferas más altas del Gobierno saudí.
Varios países se mostraron alarmados por el informe presentado por Arabia Saudí ante la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra y exigieron una investigación independiente del asesinato de Khashoggi.
“Condenamos este asesinato premeditado”, dijo la delegación de Estados Unidos, en su primera participación en ese cuerpo como país observador después de haber abandonado como miembro este gremio en junio.
“Estamos profundamente preocupados por la suerte de Jamal Khashoggi e instamos a Arabia Saudí a dar una respuesta completa y detallada al respecto”, dijo por su parte la delegación alemana en un comunicado.
Hace algunos días, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, había alimentado las dudas sobre la independencia de la investigación de Arabia Saudí pidiendo la participación de expertos internacionales en las pesquisas.
El periódico turco oficialista “Sabah” aseguró hoy que Riad envió un equipo a Estambul nueve días después de la muerte de Khashoggi con el objetivo de “limpiar” las pruebas del asesinato, en lugar de ayudar a Turquía con la investigación.
“Sabah” incluso publicó lo que sostiene son fotografías de dos miembros de ese equipo, Ahmad Abdulaziz al Jonabi, un químico, y Jaled Yahya al Zahrani, un toxicólogo, que visitaron el consulado saudí.
Los dos formaron parte del equipo de 11 miembros que llegaron a Estambul el 11 de octubre, señaló el periódico en base a una fuente oficial. Ambos visitaron el consulado todos los días entre el 12 y el 17 de octubre, precisó el informe, que agregó que la Policía turca fue autorizada a ingresar al lugar los días 15 y 16 de octubre.
Varios países del CDH también instaron a Riad a garantizar la libertad de prensa y de expresión, en lugar de aplicar leyes antiterroristas para detener a disidentes.
Texto: DPA / Foto: SPA/ DPA. En la imagen, El príncipe heredero Mohamed bin Salman (der.) saluda a Salah Khashoggi, hijo del periodista presuntamente asesinado Jamal Khashoggi.
