
Chilapa, Guerrero, 20 de enero de 2019. El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, condenó el homicidio de una pareja, identificada como maestros, el pasado viernes y la muerte ocurrida ayer de una menor de edad lesionada en un ataque en una celebración religiosa el jueves, y llamó a las autoridades a voltear sus ojos a esta ciudad.
El prelado fue consultado sobre estos hechos violentos al concluir la misa dominical en la catedral de Chilapa, y consideró que el pleito entre grupos delincuenciales está afectando a gente inocente.
“Hay daños colaterales, por ejemplo, estas criaturitas. Una invitación más a la reflexión”, pidió.
Y en un llamado casi de auxilió agregó: “Pedirle al gobierno, a Dios, a la Virgen, a quien sea, y ojalá que Chilapa vuelva a ser lo que fue antes, una ciudad tranquila, visitada por muchas personas”.
Sobre la aprobación en la Cámara de Diputados de la Guardia Nacional pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador que se pensara y reconsiderara porque, dijo, con la militarización se ha incrementado la inseguridad.
“Que no quieran hacer un híbrido con cara de águilas, patas de ganso y alas de gallina, que se pensara mejor y se definiera”, llamó.
Texto y foto: Luis Daniel Nava


