8 febrero,2019 7:05 am

Reciben a AMLO protestas de desplazados, Policías, estancias infantiles y familia de Abarca

 
 
Esperaban al presidente en la caseta de Iguala cerca de diez grupos, pero ninguno pudo abordarlo porque la Ayudantía lo impidió. López Obrador sólo los saludó. Lo abordan familiares del ex alcalde y de su esposa que exigen su libertad
 
 
 
 
Anarsis Pacheco
 
 
Iguala
 
En su primera visita a Iguala y segunda a Guerrero como presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador fue recibido por diez protestas instaladas en la caseta de Iguala de la Autopista a Cuernavaca, que demandaban desde el pago a jubilados, despidos injustificado de policías estatales, demanda de seguridad de desplazados, hasta la rebaja de pago por impuestos.
Desde antes de las 10 de la mañana los manifestantes que sumaban en total 500 personas, llegaron a la caseta por donde se sabía que pasaría el presidente.
Casi en solidaridad se iban avisando si se veía a lo lejos alguna caravana de autos en la que podría venir López Obrador. A pesar de los rayos del sol, las personas se mantenían firmes.
Los primeros de la larga fila colocada sobre el carril sur-norte eran maestras y trabajadoras de las estancias infantiles que operan en la ciudad, quienes detallaron que al menos tres mil trabajadores se quedarían desempleadas por el previsto cierre de 300 de ellas.
En este contingente había trabajadoras de distintas regiones del estado quienes pretendían hablar con el presidente pero no pudieron ni entregar el documento por la aglomeración que hubo.
En declaraciones una explicó que lleva más de 12 años al frente de una estancia y de trabajar de manera directa con niños que provienen de familias y núcleos sociales de escasos recursos.
“Nos sentimos desconcertadas con las últimas declaraciones del presidente, el cuidado y la atención que brindamos es de calidad para el desarrollo de los niños, no queremos que nos regalen dinero, estamos trabajando para ganar dinero”.
Por otra parte maestros jubilados y pensionados pertenecientes a municipios de la región Norte expusieron que solicitan desde hace años el pago del seguro de retiro y de la Cesantía en Edad Avanzada, además de denunciar una serie de irregularidades al interior de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG).
Por otra parte, en la línea de manifestantes estaban empresarios locales que buscaban la posibilidad de entregar un documento donde piden su intervención para que sean reducidos los impuestos.
Entre la fila de quejas permanecían trabajadores de vectores de la Secretaría de Salud de Guerrero, quienes solicitaban en sus pancartas su intervención para acabar con el “huachicoleo” al interior del área.
Los manifestantes señalaron que al interior de la dependencia les llega reducidos los viáticos pues en el caso de la gasolina, de los 50 litros que disponen sólo les dan 20, además de uniformes incompletos.
En la fila estaban ex policías del estado despedidos el 31 de mayo de 2017 por el entonces titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guerrero, Pedro Almazán Cervantes. Acudieron a pedir que se exhorte al gobierno estatal a que cumpla con las sentencias de juzgados federales y sean reinstalados.
Otra de las protestas y con más manifestantes era la de los habitantes de Iguala y vecinos de comunidades cercanas a la cabecera municipal, quienes exigían el respeto al libre tránsito, ya que debido a la caseta de la Autopista de Cuernavaca no pueden ingresar sin dejar de pagar más de 74 pesos.
Estos concentraron a poco más de 150 personas, quienes además portaban gorras y playeras de Morena. Se dedicaron a levantar la pluma de las casetas de cobro con el argumento de que el artículo 11 de la Constitución responde al libre tránsito. Inclusive el presidente y su caravana pasó sin pagar.
 
Al paso de la caravana
 
 
Cuando a lo lejos se veía la llegada del presidente los simpatizantes de Morena que exigen un paso libre, decidieron cerrar el paso del carril para presionarlo y que se bajara, pero la acción fue disuadida por personal de la Ayudantía.
La acción de este personal que suplió al Estado Mayor logró que en ningún momento López Obrador dejara de estar en movimiento saludando y recibiendo los documentos de cada uno de los manifestantes.
Ante la aglomeración la Ayudantía iba abriendo el paso a la camioneta Suburban en la que viajaba.
Los manifestantes le pidieron a gritos que se bajara pero este nunca lo hizo.
 
En el acto
 
Las manifestaciones de diferentes sectores se hicieron presentes por todo el recorrido que hizo la caravana presidencial. Como una oportunidad para ser atendidas los manifestantes aprovechaban las banquetas y camellones para pedir ayuda.
En el interior desplazados de Tlaltepanapa municipio de Zitlala, que se encuentran hacinados en una cancha de basquetbol en Copalillo protestaron para exigir que el gobierno federal intervenga en el problema ya que el estado los quiere llevar de regreso a su comunidad que dejaron por falta de garantías en la seguridad.
En el acto realizado en la Unidad Deportiva de Basquetbol, también hubieron protestas desde que antes que llegara, ya que padres de familia del jardín de niños Antonio Caso pedían la reconstrucción de su edificio afectado por el sismo del 2017.
Otro grupo de poco más de 15 estudiantes y maestros de la preparatoria de Tepecoacuilco protestaron en la entrada principal con pancartas en las que exigían que se les dotara de una clave ya que laboraban como plantel adjunto.
También estuvieron presentes integrantes de la CETEG, quienes exigían justicia para los 43 normalistas desaparecidos en Iguala y que se cancele la reforma educativa.
Al interior de la unidad donde se celebró la entrega de becas Benito Juárez, maestros de Inglés que ingresaron en una operación sigilosa  con sus pancartas enrolladas exigieron el reconocimiento de su labor y se les incluya en el servicio docente, ya que ahora son considerados como asistentes.
 
 
 
Protestan y abordan familiares del matrimonio
Abarca a López Obrador y exigen su libertad
 
 
El acto es encabezado por una de las hijas del ex alcalde de Iguala y María de los Ángeles Pineda, detenidos desde el 2014 tras la desaparición de 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa en esa ciudad
 
 
Anarsis Pacheco
 
Iguala
 
 
A más de cuatro años de la detención del matrimonio señalado por su probable responsabilidad por la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, en Iguala el ex alcalde de esa ciudad,  José Luis Abarca Velázquez y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa, unos 80 familiares, amigos, ex funcionarios de su gobierno y trabajadores de galerías Tamarindo, propiedad de ellos, protestaron para exigir su libertad.
Mientras un grupo encabezado por la hija mayor de la pareja, Yazareth Liz, esperaba el paso del presidente Andrés Manuel López Obrador en la caseta de Iguala de la Autopista a Cuernavaca, un contingente de poco más de 30 personas marcharon por el bulevar Heroico Colegio Militar con lonas en las que se leía: “Abarca-Pineda ¡Inocentes!”, “Abarca- Pineda Pedimos justicia señor presidente”.
Esta es la primera vez que familiares y allegados a la pareja detenida el 4 de noviembre del 2014 en la Ciudad de México protestan para exigir la libertad de la pareja detenida tras los ataques del 26 y 27 de septiembre en los que fueron desaparecidos 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa en Iguala.
“Es un caso lleno de inconsistencias de injusticias, violación a los derechos humanos, estamos pidiendo que Andrés Manuel López Obrador pueda hacer revisión del caso y se pueda demostrar que la familia Abarca es inocente. Es una familia como toda la gente lo sabe de lucha, es una familia de trabajo, que entienda el gobierno, hoy son presos políticos, ya basta, queremos revisión del caso”, gritaba a través de un megáfono el sobrino político de Abarca Velázquez, Ignacio López, quien durante su gobierno fue director de Recursos Humanos.
Desde las 10:30 de la mañana el grupo de familiares acompañados por ex trabajadores de la administración encabezada por la pareja que está presa, llegó a la caseta y se colocó en el carril norte-sur en espera del presidente. En el grupo se encontraban ex trabajadores como el ex director de Reglamentos, Rafael Velázquez Salgado, también medio hermano del detenido, y Javier Abarca Velázquez hermano, y su esposa Lucero Muñoz, quien era directora del DIF.
Entre los familiares estaban presentes los sobrinos de la pareja, Mónica Abarca Muñoz, Said y Eric Lara Abarca, hijos de Rocelia Abarca Velázquez, así como la madre del alcalde, Esther Velázquez Villegas.
Por otra parte se observó a personas que portaban playeras blancas con el logotipo de la plaza Galerías Tamarindos, que es una de las propiedades que tiene la familia en Iguala. En su mayoría participaron mujeres.
En declaraciones a reporteros, la hija mayor, Yazareth Liz Abarca Pineda, señaló que la intención era entregarle un documento al presidente para que interviniera en el caso.
“No queremos ningún favor, ningún tipo de trato especial, lo único que queremos es que se cheque ese caso, que se vea que nosotros tengamos certeza que la justicia se está dando y así obtener la libertad”.
Agregó que esta acción se originó de la propia “gente que está en Iguala” quienes y decidieron hacer la actividad, inclusive detalló que sus padres no lo sabían.
Recordó que este jueves era la visita familiar con su madre en el reclusorio federal de Coatlán, Morelos por lo que no toda la familia estaba presente en la protesta.
Dijo que hablaba como integrante de su familia, “nunca hicimos nada malo”.
En la consulta se le preguntó si han sufrido de alguna clase de criminalización. Contestó que en el mundo hay gente buena y mala, algunas que juzgan y personas que no lo hacen pero están agradecidas con las personas que los han apoyado.
La familia se mantuvo en constante alerta ante cualquier indicio de la llegada del presidente. Inclusive pareciera que tenían montada la vigilancia a la caravana presidencial ya que uno de ellos dijo que estaba pasando por Buenavista de Cuéllar, población a 20 minutos de la caseta.
A las 12 del día se vio a las dos camionetas, la primera blanca y la segunda negra ,al tiempo que gritaban que era López Obrador, lo que generó desconcierto entre la familia al nos saber cómo abordarlos
Yazareth Liz llevó a su abuela Esther Velázquez para que ésta fuera la encargada de acercarse al presidente y entregarle el documento donde solicitaban la revisión del caso.
Pero el caos al paso de la caravana evitó que se diera este acercamiento y entre empujones y jaloneos con la ayudantía que buscaba que el presidente continuara su paso, fue derribada sobre una de las guarniciones, así como una parte de la familia, reporteros y ciudadanos.
Ante esta acción uno de los sobrinos, Eric Lara Velázquez, pudo colgarse de la puerta y del brazo del presidente, a quien le hizo entrega del documento, lo que generó gritos de júbilo de la hija mayor, quien inclusive brincó para celebrar la entrega del oficio.
La situación de caos provocó que la madre sufriera de una crisis de nervios provocada por la aglomeración.
Durante el 2014 la pareja se mantuvo prófuga de la justicia durante dos meses y para lograr estas detenciones, la Policía Federal efectuó un operativo en una casa particular en la Ciudad de México. Aparentemente el domicilio era rentado por el ex edil y su esposa.
Abarca era buscado por los delitos de homicidio, tentativa de homicidio y desaparición forzada, pero quienes los señalaban entre los detenidos ya fueron liberados porque sus declaraciones fueron obtenidas bajo tortura. Sigue Abarca en la cárcel acusado del asesinato del activista Arturo Hernández Cardona. La pareja fue arrestada y trasladada a las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).
 
Alcalde de Cocula
 
Entre los manifestantes se encontraba un grupo reducido de 30 personas encabezadas por Lizbeth Alarcón, esposa del alcalde parista de Cocula, César Miguel Peñaloza Santana, quien fue detenido en el 2015 acusado de secuestro.
En el lugar la esposa insistió que de manera repetitiva se ha violado el proceso y no se respetan sus derechos humanos, por lo que demanda la intervención de las autoridades federales para su liberación.
Detalló que le entregaría al presidente un resumen del expediente para que este sea revisado y se pueda cumplir con la justicia para su marido.