
El representante de Taula per Mexic, Arturo Landeros, advierte que particularmente en Guerrero son “preocupantes” los niveles de violencia y la falta de protección a los periodistas.
Chilpancingo, Guerrero, 4 de julio 2019. El representante de la Asociación por la Paz y los Derechos Humanos Taula per Mexic (Mesa por México en Catalán), que tiene un programa de acogida temporal para periodistas mexicanos en riesgo, Arturo Landeros, consideró que la grave situación de violencia que enfrentan los periodistas en México tiene pocas esperanzas de que cambie, al menos en lo inmediato, en el actual gobierno, en el que van siete periodistas asesinados.
Taula per Mexic, que es financiado por el ayuntamiento de Barcelona, España, ha recibido a partir de noviembre del 2017 a 7 periodistas mexicanos, dos de ellos de El Sur, que han vivido situaciones de amenaza o de riesgo, a quienes, dijo, les han dado intención para que salgan por un tiempo por el grado de amenaza que están sufriendo, pero sobre todo, para que puedan reenfocar la manera de hacer periodismo sin exponerse.
En una charla con El Sur, la tarde de ayer, dijo que particularmente en Guerrero han visto niveles de violencia “muy preocupantes y muy explícitos, pero también muy escondidos”. Agregó que les preocupa que no haya una atención a esta situación por parte del Mecanismo Federal de Protección a los Periodistas, o por parte de los gobiernos de los tres niveles, “cuando han habido muchos atentados a los periodistas que se han denunciado, y de repente se nos reporta que todo sigue igual, que el nivel de impunidad sigue igual”.
Expuso que es preocupante, también, la presencia de grupos de civiles armados de diferentes denominaciones, “es preocupante el grado de la presencia de armas por todos lados y no creemos que esto, definitivamente, ayude en ningún sentido a la transformación pacífica de la situación en el estado.
Arturo Landeros, trajo consigo el libro El Silencio no es opción que es un resumen de la estancia de 6 periodistas mexicanos que han estado en Barcelona, en el último periodo. En él hablan de su experiencia ejerciendo el periodismo en México en condiciones de violencia. “Es un poco para hacer la difusión del programa, pero sobre todo para tratar de explicar algo que es bien difícil de explicar lo que está pasando en México, porque no se considera desde afuera que esté en una situación de Guerra, ni si quiera en un conflicto profundo.
Contó que allá se habla de la guerra contra el narco, pero que se entiende que es contra malos; Gobierno federal y Ejército contra el crimen organizado, “pero sabemos que la cosa no es tan así, porque la violencia que se ejerce contra periodistas viene del Estado, de funcionarios, de alcaldías…”
Explicó que la mayoría de los periodistas que han estado allá han sido amenazados por servidores públicos, “y eso es bastante preocupante”, aunque también dijo que las amenazas vienen de grupos armados que bien pueden ser del crimen organizado o no, o pueden atentar grupos de empresas privadas que promueven megaproyectos y que tienen grupos armados en ciertos territorios.
“Nosotros tenemos datos a través de organizaciones como Reporteros sin Fronteras o Artículo 19, que México es el segundo país más peligroso para ejercer el periodismo, después de Siria, un país en guerra, y por eso mismo se ha tenido la sensibilidad de este gobierno (el de Barcelona) de atender la situación de violencia que vive la prensa en México”.
Landeros, también vino a evaluar la situación con las organizaciones con las que han trabajado como Artículo19, la Red de Periodistas de a Pie, y Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), que son las que han evaluado las candidaturas de los 7 periodistas que han entrado a ese programa, dos de ellos de Guerrero y el resto de Coahuila, Sinaloa y Tamaulipas.
Dijo que lo que se pretende con los que se acogen a este programa es tener un lapsus de tranquilidad para que puedan bajar su estrés y el grado de tensión con el cual están realizando su profesión “y devolverlos a México con más fuerza”.
Sin embargo, agregó que necesitan el compromiso de las organizaciones con las que están trabajando en Guerrero, así como de las redes de periodistas para tener y ofrecerles una mejor estancia.
“No es casual que Guerrero tenga una presencia importante en Barcelona mediante las personas que han sido acogidas, la situación es bastante grave, así lo ve el Ayuntamiento (de Barcelona) cuando han ido los compañeros periodistas de aquí y cuentan la sensación de desprotección que viven”.
Agregó que hay pocas esperanzas de que la situación cambie, al menos en lo inmediato y que esto es una situación muy preocupante, por el hecho de que en el actual gobierno federal ya hay ocho periodistas asesinados, “esto es un triste indicador de que ciertas condiciones van continuando”.
Contó que el grado de riesgo es tan grande que alguien le daba el dato de que el estrés que vive el periodista en México ya no es como el de un corresponsal de guerra, sino el de un soldado en un frente de batalla, “y nos da la impresión de que no se es muy consciente de esta situación ni en el gremio, ni en el ejercicio, y creo que algo que se debe tener en consideración es el trabajo sicosocial”.
Explicó que los periodistas deben tener su espacio para curar todas aquellas heridas abiertas por la violencia.
Expresó que afortunadamente la gente que ha pasado por el programa ha regresado a México y a Guerrero a seguir ejerciendo el periodismo “y eso es muy importante para nosotros porque, en ningún momento, la intención es descabezar al gremio o el oficio, por el contrario, han vuelto con más ganas de seguir ejerciéndolo”.
Contó que la organización Taula per Mexic garantiza que la estancia de los periodistas sea lo más cómoda y relajada posible, pero también ofrece acompañamiento sicosocial “porque consideramos que el grado de violencia que se está sufriendo en el ejercicio del periodismo tiene secuelas muy importantes y muy profundas.
Explicó que durante su estancia en España los periodistas tienen un seminario con profesores de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Barcelona especializados en reportear conflicto, y que justamente lo que plantean es algo así como la construcción de un periodismo de paz, es decir, reforzar a través del periodismo, a veces con un simple cambio de lenguaje, que se puede construir la paz en México que tanta falta le hace.
Declaró que lo que les han reporteado de México y Guerrero es que en las diferentes regiones no están en vías de una transformación hacia un camino de paz.
Asimismo, opinó que el Mecanismo federal de protección a periodistas tiene algunas cuestiones que deberían mejorar y perfeccionar y sobre todo tener un trabajo más integral de protección con las organizaciones y con los periodistas para mejorar sus condiciones y atender el lado laboral y de violencia contra los periodistas.
Explicó que además de la violencia los periodistas también sufren la precarización laboral, “y las condiciones desde sus propios medios y empresas que los exponen mucho a una situación de vérselas a solas frente a estas situaciones”.
Texto y foto: Zacarías Cervantes


