
Chilpancingo, Guerrero. Padres de familia y maestros de la escuela primaria José Martí de Chilpancingo bloquearon, durante dos horas, el libramiento a Tixtla para exigir al Ayuntamiento que retirara la basura depositada en la esquina del plantel educativo, ya que expedía malos olores y se corría el riesgo de trasmitir enfermedades.
A las ocho de la mañana de este martes la carretera fue bloqueada completamente en ambos carriles que conducen a Tixtla como medida de presión para que se retirara la basura producida por vecinos de la escuela.
Más de 20 personas participaron en la movilización con el objetivo de evitar que se produjera un foco de infección para los niños que asisten a la primaria y presionar a las autoridades a que cumplan con su responsabilidad.
En el lugar, algunos padres gritaban “Fuera Leyva, fuera Leyva”, mientras sostenían cartulinas en las que se leía que “Si mañana hay basura volveremos a bloquear”, así como “la escuela primaria José Martí no es basurero”.
Por su parte la directora del turno matutino, Macrina Sánchez Nava, señaló que el tiradero clandestino instalado en una de las esquinas del plantel educativo ha provocado que al menos 10 niños presentaran vómito y dolor de estómago.
Detalló que los desechos colocados sobre la banqueta están desde el jueves de la semana pasada, sin que fueran retirados por servicios públicos de la ciudad, además de acusar a vecinos y comerciantes del lugar de dejarlos ahí.
También el secretario del Comité de Padres de Familia del plantel educativo Miguel Ríos pidió a las autoridades que se comprometan a evitar que se repita una situación similar, que exponga y vulnere a los estudiantes.
Cuando se habían cumplido dos horas de la protesta, llegó el secretario de Asuntos Políticos del Ayuntamiento capitalino, Humberto Calvo, quien justificó que el retraso se debía a que ya se volvió a abrir el basurero de Eduardo Neri.
A pregunta expresa sobre la falta de atención inmediata y a la espera de protestas para actuar, dijo que se ha dado la atención a la problemática sólo que “ahora se nos juntó”, pero prometió que no volverá a pasar.
Con la llegada del funcionario municipal, también arribó un camión recolector de basura y una brigada de barrenderos de servicios públicos, que en menos de una hora recogieron los montones de basura depositados en el lugar.
Posteriormente llegó una pipa de agua para limpiar y lavar toda la banqueta en la que se habían escurrido los líquidos producidos por la basura que había cumplido cinco días en el lugar.
Nota de Anarsis Pacheco Pólito.

