
Lamenta que se haya perdido el respeto a la vida, sobre todo a de las mujeres y de los menores de edad
Chilapa, Guerrero, 1 de marzo de 2020. El obispo Salvador Rangel Mendoza afirmó que los seis homicidios ocurridos hasta la tarde de este domingo en Chilpancingo, dos de ellos de mujeres, se deben a que continúan las rivalidades entre los grupos de la delincuencia en la capital.
Lamentó que se haya perdido el respeto a la vida, sobre todo a las mujeres y de los menores de edad.
Reiteró que la gente de Guerrero es temperamental, que no hay que desconocer los asesinatos del fueron común y pidió a las autoridades investigar el origen de los asesinatos.
Del caso del joven misionero de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Chilpancingo, Luis Alberto Carlos Clemente, reportado como desaparecido, dijo que ha pedido informes y que de manera preliminar ha conocido que el joven fue visto abordar un autobús hacia la Ciudad de México, y que “eso nos tranquiliza”.
Rangel Mendoza deseó que el misionero laico se encuentre bien y que pronto se sepa de su paradero.
Como recomendó la Conferencia del Episcopado Mexicano, en la misa se suspendió la comunión para dar la hostia en la boca y el saludo de paz en la mano, además de que se ordenó a los ministros laicos untarse la mano con gel como medidas para prevenir el contagio del coronavirus.
En declaraciones al concluir la tradicional misa, explicó que es mejor inclinar la cabeza estilo “chinito” que dar la paz de mano entre los feligreses, y de la hostia justificó esta medida a que algunos feligreses dejan saliva en la mano de los párrocos que después podría ser trasmitida a otros.
Rememoró pandemias mundiales como en la Primera Guerra Mundial y en China en 1585 en las que murieron de 40 a 100 millones de personas. Pidió a la población tomar medidas de prevención como lavarse las manos, no caer en compras de pánico “pero hay que prevenirnos en cosas simples”.
Texto y foto: Luis Daniel Nava


