3 marzo,2020 6:35 am

Quitan a Cultura de Acapulco la Escuela de Iniciación Artística; depende ahora de Sedesol

Muestran directores de pasadas administraciones su desacuerdo con la decisión, porque ahora el centro educativo estará sujeto a condicionantes políticas.

Acapulco, Guerrero, 3 de marzo de 2020. La Escuela de Educación Artística de Acapulco G65 dejó de ser tutelada por la Dirección de Cultura de Acapulco para depender directamente de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) municipal.

Así se informa en un documento fechado en enero, donde se señala que la directora de la escuela, Liliana Donaji Soto Monroy, “deberá informar directamente a la secretaría de todas las actividades que se lleven a cabo, así como acatar las instrucciones que de la misma secretaría reciba.

Dicho documento, del cual El Sur tiene copia, recuerda que lo anterior responde a una reforma al reglamento interno de la administración municipal (Artículo 34) que derivó de un acuerdo de Cabildo tomado en junio de 2015.

Así, la Escuela de Iniciación Artística de Acapulco –ubicada en Calle 2 y avenida Ejido– quedó escalafonariamente a la misma altura de las direcciones de Educación, de Grupos Vulnerables y Atención a Migrantes, de Cultura, de Prevención y Atención a la Violencia Intrafamiliar, de Desarrollo Sustentable, de Planeación y Evaluación, de Promoción y Difusión, de Promoción Deportiva y Recreación, de Provisión Popular, y de Atención a los Grupos Étnicos.

De hecho, destaca también que con esta reforma también las bibliotecas públicas municipales de Acapulco dejan de depender de la Dirección de Educación volviéndose propiamente en una.

Cuestionan ex directores de Cultura el cambio

Por su parte, directores de Cultura de pasadas administraciones cuestionaron el cambio de tutela de la escuela, porque de lo poco en materia de cultural que tiene el puerto con dicho cambio la cultura en Acapulco pierde, señalaron.

Para Gabriel Brito, quien colaboró durante los tres años de la administración de Luis Walton Aburto (2012-2015) y que le tocó inaugurar la escuela, es lamentable el cambio de tutela.

Es una pérdida en el desarrollo cultural de la ciudad, dijo, destacando que “del desarrollo de la cultura dependen otros temas como la educación, la no violencia, la ética de los ciudadanos y el desarrollo humano en general de los ciudadanos”.

Además, recordó que la idea añeja de crear una escuela de iniciación artística en Acapulco aterrizó precisamente en su periodo, señalando que entonces Guerrero era uno de los pocos estados del país que no tenía.

Luego de una reunión entre el entonces alcalde y la gente de Instituto Nacional de Bellas Artes fue en septiembre de 2013 que se inauguró dicha escuela “y como parte de la estructura de la Dirección de Cultura”.

La escuela siempre fue promovida por la Dirección de Cultura, indicó, y fue a ella a quien se la dejaron encargada para tutelarla por lo que aseguró, la escuela debería seguir coordinada por la Dirección de Cultura.

Por su parte Julio Zenón, quien fungió como director los dos primeros años del gobierno anterior, el de Evodio Velázquez Aguirre (2015-2018), lamentó el hecho agregando que así, la escuela pierde su lugar dentro de un área dedicada sólo al arte y la cultura, que es la Dirección de Cultura y que mencionó, ya debería ser un instituto.

“Bajas el nivel de la cultura, del arte; conviertes a la cultura en una cosa utilitaria y cuando se vuelve utilitaria pierde su carácter reivindicativo, su individualidad, convirtiéndose en una herramienta vulgar del Estado”.

Así, agregó, la escuela pierde su carácter cultural y artístico si tiene que depender de la Sedesol, cuyos objetivos son políticos.

Rogelio Maciel, quien asumiera el cargo como encargado de despacho el último año del pasado periodo municipal, el de Velázquez Aguirre, aceptó que causa ruido que sea una persona que no esté relacionada directamente con la cultura y su comunidad quien esté tutelando a la escuela.

“Me causa un poquito de ruido que no sea alguien de la comunidad cultural (quien la tutele) porque estaría desconectada de su operación a detalle; a lo mejor podría ponerse al tanto, pero realmente debe ser alguien dentro de la comunidad cultural para que pueda manejar las cosas”.

La única ventaja de esta situación, dijo, sería que se facilitarían algunos procesos administrativos en relación con la nómina o presupuesto y sería una carga menos para la Dirección de Cultura, la cual se podría enfocar más a darle prioridad a otros programas, eventos, y a darle apoyo más directo a integrantes de la comunidad cultural que lo necesitan.

También se buscó la directora actual de Cultura de Acapulco, Malena Steiner, quien declinó emitir una opinión sobre el tema.

Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano / Foto: El Sur-Archivo