
Cuestiona un sector de la comunidad científica el uso de la cloroquina. En Wuhan, denuncian que ya no se hacen pruebas del coronavirus para maquillar las estadísticas.
Madrid, España, 23 de marzo de 2020. Las autoridades francesas autorizaron este lunes el uso de cloriquina, un agresivo antipalúdico, para su suministro a los casos más graves de Covid-19, la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus. El ministro de Sanidad, Olivier Véran, explicó que solo se utilizará bajo estricta supervisión médica.
La decisión adoptada por el Consejo Superior de Salud Pública de Francia fue cuestionada por un sector de la comunidad científica, que ha criticado el uso de cloroquina porque no existen estudios clínicos con estrictos protocolos metodológicos y publicados en una revista científica que los someta a una lectura independiente.
Multitud de personas han acudido este lunes a Marsella para someterse al tratamiento con cloroquina después de la publicación por el doctor Didier Raoult de los resultados positivos tras las pruebas con 24 pacientes.
La cloroquina es un antipalúdico barato utilizado desde hace décadas contra la malaria, una enfermedad transmitida por mosquitos, pero que tiene efectos secundarios. Existe un derivado, la hidroxicloroquina, que es mejor tolerada y que se usa para enfermedades articulares de origen inflamatorio, como la artritis reumatoide.
Los efectos secundarios son numerosos: náuseas, vómitos, erupciones cutáneas, pero también problemas oftalmológicos, trastornos cardíacos e incluso neurológicos. Una sobredosis puede ser particularmente peligrosa y los médicos aconsejan estrictamente no consumirla sin receta médica.
“Estos medicamentos tienen ‘un margen terapéutico estrecho’, lo que significa que la dosis efectiva y la dosis tóxica son relativamente cercanas”, advierte la Sociedad Francesa de Farmacia.
La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha subrayado este lunes que “condena el uso de medicamentos sin prueba de su efectividad” y ha advertido ante “falsas esperanzas”, en una referencia apenas velada al estudio de Raoult.
Denuncian cifras maquilladas en China
Las autoridades chinas aseguran que han logrado que no haya contagios comunitarios del nuevo coronavirus en el país, pero desde Wuhan aseguran que los pacientes que acuden a los hospitales son rechazados sin hacerles la prueba “por motivos políticos, no médicos”, según testimonios recogidos por la televisión pública de Hong Kong, RTHK.
Las autoridades han cerrado los diez hospitales provisionales levantados para combatir la enfermedad y aseguran que están volviendo a la normalidad. Por ello, ahora sostienen que ya no son necesarias las pruebas para los enfermos leves.
Así, un vecino de la ciudad, identificado solo por su apellido, Wan, ha asegurado a RTHK que su madre de 70 años ha recaído con neumonía tras ser dada de alta de un hospital. Ahora no la ingresan porque no ha dado positivo por Covid-19.
La mujer no puede abandonar su hogar porque sigue en vigor el confinamiento y las autoridades le dicen solo que espere. “Me siento impotente”, ha explicado el hijo.
Otros vecinos de Wuhan habrían vivido situaciones similares, según un voluntario de la ciudad, Zhang Yi, que asegura que su madre, hospitalizada por un problema cardiaco, ha visto cómo el personal rechazaba a pacientes con coronavirus.
Para Zhang hay una necesidad política de que no haya nuevos contagios locales. “Sea exacta o no la cifra oficial, lo sabremos. Es una actitud política, no sanitaria”, ha indicado.
Ding Ding, uno de los hijos de una mujer que murió por el virus, ha denunciado que las autoridades no advirtieron del peligro e incluso a mediados de enero, cuando ya era evidente, aseguraron que no había pruebas de contagio entre humanos. “Nuestra familia es la víctima. Vamos a pedir compensación”, ha explicado.
Decenas de miles de personas fueron contagiadas por el virus desde finales del año pasado en Wuhan, epicentro de la pandemia. Los datos oficiales apuntan a más de 2 mil 500 fallecidos solo en esa ciudad.
Texto y foto: Europa Press
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