
Con un gol del argentino Emmanuel Gigliotti al minuto 89, los Panzas Verdes rescatan la igualada 1-1 en el juego de ida del duelo por el título del futbol mexicano. Por el equipo universitario anota el paraguayo Carlos González. La vuelta se jugará en el Nou Camp el próximo domingo
Ciudad de México, 11 de diciembre de 2020. Pumas y León le pusieron drama a la final, tras empatar 1-1 en territorio universitario, dejaron lo mejor para la vuelta, donde van a despedazarse.
El conjunto auriazul se aplicó, le hizo ver su suerte a La Fiera, pero al final no aprovechó la superioridad numérica que tuvo los últimos 10 minutos del partido para irse con la ventaja en el partido de ida, y tuvo que aguantar que los esmeraldas rescataran el encuentro.
El derroche físico que hicieron los Pumas en el primer tiempo les redituó mantener su arco en cero, porque además el trabajo colectivo del equipo fue impecable para cerrar espacios, morder y presionar, complicando a los esmeraldas.
Carlos González fue clave para mantener a raya a los visitantes, su trabajo en la defensiva, sacrificando su talento en la delantera fue fundamental, pues corrió la milla, robó balones y no los dejó accionar, hasta la amarilla se llevó en el complemento, por la intensidad que le metió cubriendo toda la parcela izquierda.
Juan Dinenno se lució en varias jugadas de fantasía, demostró que los universitarios también se conocen a ojos cerrados, de la misma manera que León, un proyecto que tiene dos años trabajando.
Las lesiones en lugar de complicar a los locales resultaron providenciales, salió Juan Manuel Iturbe, pero ingresó Carlos Gutiérrez, quien dio el pase al paraguayo González para el 1-0 al 71’, con el que parecía que se llevaban la ventaja.
Jaine Stiven Barreiro dejó al León con 10 hombres al 80’, tras una doble amonestación, mostrando la desesperación de un cuadro que se vio rebasado en diferentes momentos del partido. Se llevó al capitán Andrés Iniestra y no hubo dudas, ni siquiera tuvo que intervenir el VAR, la falta fue clara e inoportuna para terminar por complicar a sus compañeros.
Nacho Ambriz se jugó sus últimas cartas, el León se negó a replegarse y al 89’, apareció Emmanuel Gigliotti para anotar el 1-1, pasando el esférico en medio de los centrales universitarios, a los que tomó por sorpresa, para dejar bien caliente el encuentro de vuelta.
“El empate no es bueno por lo que hicimos”: Andrés Lillini
Después de ser igualados en el último suspiro de la final de ida ante León, Andrés Lillini, técnico de los Pumas, no pudo ocultar el sabor amargo.
“Podíamos haber sostenido el 1-0. Nos equivocamos y un rival como este te hace el gol, tenemos que estar concentrados los 90 minutos, el 89’ es igual que al (minuto) 2”, manifestó el estratega auriazul.
Lo que más le pesa al timonel de los universitarios es que hicieron un buen partido, pero no lograron coronarlo con la victoria que les habría dado mayor comodidad para el duelo de Vuelta.
“El empate no es bueno por lo que hicimos, y con este desgaste tuvimos lesiones: la de Juan Iturbe, Leo (López) con un calambre y Carlos González que me pidió salir porque estaba mareado, esperamos recuperarlos”, dijo.
“Favio (Álvarez), (Facundo) Waller y (Alfredo) Talavera mañana (hoy) los vamos a probar, más con las bajas que hemos tenido. Si llegan, van a llegar con lo justo, tenemos que evaluar bien porque debemos estar al 100 por cien”, prometió.
Eso sí, Lillini adelantó a La Fiera que no irán a encerrarse al Nou Camp; quieren ser campeones del futbol mexicano.
“No nos vamos a meter atrás, si nos metemos atrás vamos a perder. De la misma manera que hoy (ayer), visualizo que será el domingo”, manifestó.
“Me queda un poco de sabor amargo”: Ambriz
Por su parte, Ignacio Ambriz, DT del León, sobre el sabor de boca tras el empate, dijo: “Me queda un poco de sabor amargo. No sé si Joel (Campbell) se me llegue a recuperar, y la expulsión de (Stiven) Barreiro que complicó la situación”.
Sobre la ausencia de Barreiro por expulsión: “Lastimosamente queda fuera, pero a la gente que ponga, Nacho (González), Osvaldo (Rodríguez) y hasta el mismo Avión (David Ramírez) que puede jugar como lateral izquierdo, lo van a hacer bien”.
Sobre el trámite del juego de ida, el técnico dijo que “un partido muy estratégico, ninguno de los dos logró poner muchas condiciones, un partido muy parejo, por momentos con muchos errores en el traslado de la pelota, el empate es justo”.
En el Nou Camp “lo tenemos que hacer perfecto ante un adversario”.
Retan aficionados de Pumas al Covid-19
Quedarse en casa no fue posible para todos, y no por obligación, sino porque la pasión de ver a su equipo volver a una Final después de cinco años fue más que la cordura o el miedo por la pandemia del Covid-19.
A pesar de que el Club Universidad le pidió a sus aficionados quedarse en casa y no bajar la guardia contra el coronavirus, a unos 300 seguidores auriazules, la recomendación les importó poco.
Cerca de las 18:00 horas comenzaron a llegar aficionados a las astas del inmueble universitario, que fueron custodiadas por elementos de la Secretaría de Seguridad que armaron un cerco y solo dejaron una entrada, la cual fue vigilada por personal de la Alcaldía Coyoacán que realizó un filtro donde, no tomaban la temperatura, pero sí le pedían a los asistentes portar correctamente el tapabocas.
Una hora después, poco antes de la llegada del camión de los Pumas, ya eran cientos los seguidores de Pumas que comenzaban a corear desde la Goya hasta los cánticos de las barras auriazules.
Con la llegada del autobús de los del Pedregal, la afición aumentó los decibeles y hasta dedicatorias al odiado rival, el América, hubo con el famoso “tiene un hijo p… que se viste de amarillo”.
A diferencia del domingo anterior, los pupilos de Andrés Lillini no cruzaron el estadio para aplaudirle a su afición y hasta tomarse la foto del recuerdo, pues en esta ocasión se fueron directo al vestidor, aunque en su representación llegó Goyo, la mascota del Club, quien organizó un par de Goyas, como hace nueve meses no lo hacía por el Covid-19, y después volvió al Olímpico.
El silbatazo inicial fue el final del recibimiento pues apenas rodó el balón, la gente abandonó la escalinata de avenida Insurgentes para buscar un sitio en el cual ver el primer capítulo de la final.
A cinco minutos del fin del partido, sólo un puñado de barristas regresó al inmueble para comenzar con los festejos que fueron amargados con el tanto sobre la hora de La Fiera, vía Emmanuel Gigliotti, que calló a una afición que ya acariciaba la octava.
Texto: Alejandra Benítez / Agencia Reforma


