
Da marcha atrás el ex candidato a gobernador. “Todos formamos parte de un equipo que se entregó al cien por ciento”, dice ahora cuando antes habló de “traiciones” porque hubo quienes “participaron poco y otros no participaron en la campaña”
Chilpancingo, Guerrero, 12 de julio de 2021. El ex candidato a gobernador, el priista Mario Moreno Arcos, negó que haya hecho señalamientos contra su partido, subrayó que este requiere de unidad, certeza y dirección y llamó a evitar una confrontación interna.
En un mensaje que difundió en su cuenta de Facebook, Moreno Arcos reiteró su lealtad no sólo al partido, sino a quienes confiaron en él y le dieron la oportunidad de ser el candidato de la coalición PRI-PRD.
“Jamás defraudaría esa confianza lanzando al aire críticas y cuestionamientos insensatos, que pudieran ofender o cuestionar a nadie, porque todos formamos parte de un equipo que se entregó al cien por ciento”, aseguró.
El ex secretario de Desarrollo Social del actual gobierno, señaló que hubo notas en periódicos que afirman que “Mario Moreno aseguró que al PRI en Guerrero le urge sacudirse los cacicazgos que lo tienen como rehén, para decidir candidaturas”, y negó su veracidad.
Expresó que no es su costumbre subirse al “ring mediático”, porque alimenta situaciones “insidiosas” y desgastantes” y que “ante el giro que han tomado los acontecimientos durante esta semana” decidió “salir a fijar un posicionamiento, sobre los supuestos comentarios sobre mi partido que rechazo y niego de manera categórica, porque no los hice y porque desde luego me colocan en una ruta de confrontación, que nunca he buscado, ni buscaré”.
Comentó que, al tratarse de un momento coyuntural delicado, por la “avalancha” de publicaciones que se han convertido en una “bola de nieve sin sentido”, es necesario detenerlo de inmediato, porque “nos ha entrampado a todos en una ruta que nos lastima y divide”.
“Quiero ser muy claro, al señalar que soy un hombre serio y de lealtades probadas. Muy claro cuando afirmo que nunca he evadido mis responsabilidades y durante mi camino en la política, invariablemente he asumido mis actos y sus consecuencias”, añadió.
Agregó que, como candidato al gobierno de Guerrero, posición que lo honró y lo obliga a la mesura, “necesitamos un ejercicio de autocrítica y análisis puntual, que nos permita retomar la ruta y capitalizar nuestra fuerza”.
El martes, Moreno Arcos asistió a un desayuno con la Asociación Amigos de Acapulco y ahí planteó que quienes se postulen a los cargos de representación popular sean los que han trabajado por el partido y dijo que en los procesos electorales en los que ha participado, tuvo que crear estructuras paralelas, porque “el partido ha sido rehén de algunos grupos, que manipulan y ponen sólo a sus allegados y no a quienes tienen esa pasión por servir”.
Y señaló que alguno de estos priístas a los que se refirió, colocan en los espacios a sus esposa, hijos o allegados, “no es el camino, si alguien quiere ocupar un espacio que trabaje, que se forme, que lo logre”.
De acuerdo con una transmisión de la plataforma digital Enterado, Mario Moreno dijo que no descartaba la posibilidad de participar para dirigir el partido, después de que se concluyeran las diferentes etapas de la impugnación, y de que aparentemente se lo propusieron en esa reunión.
Ese mismo día, en declaraciones a reporteros el gobernador Héctor Astudillo Flores afirmó que lo primero que tiene que hacer el PRI antes de aportar nombres de quien lo deberá dirigir, es un análisis de qué sucedió, qué pasó y cuáles fueron las circunstancias por las cuales no se logró el triunfo, especialmente la gubernatura e indicó que la ruta del PRI debe estar fincada en las opiniones de muchos más “que una reunión de café”.
En entrevista con El Sur el miércoles, Moreno Arcos afirmó que en el proceso electoral hubo “mano negra”, dentro y fuera de partido, y “traiciones”, porque hubo quienes “participaron poco y otros no participaron en la campaña”.
Consideró que la dirigencia estatal se debe de renovar, porque de lo contrario seguirá sufriendo derrotas, debido a que sólo son algunos los que ganan espacios.
En esa entrevista dijo que no buscaba ser el presidente estatal del PRI, y el viernes en un mensaje en Facebook confirmó esa posición.
El mismo miércoles el presidente estatal del partido y diputado local Héctor Apreza Patrón afirmó que no se puede cambiar la dirigencia antes de que concluya el proceso electoral, y que la renovación no es es de tres o cuatro personas sentadas en una mesa.
Sobre el señalamiento que hoy niega Moreno de que el PRI ha sido rehén de cacicazgos, Apreza afirmó que ese partido “lo hizo candidato” y negó que hubiera traiciones.
Texto: Redacción/Foto: Archivo


