9 septiembre,2022 9:23 am

Rememoran la visita de la reina Isabel II de Inglaterra a Acapulco en febrero de 1983

Según palabras de la soberana, el pueblo acapulqueño le ofreció una de las más efusivas demostraciones de apoyo que jamás haya recibido, asevera el periodista y promotor cultural Víctor Jiménez Mora

Acapulco, Guerrero, 9 de septiembre de 2022. El periodista y promotor cultural Víctor Jiménez Mora recordó que el 18 de febrero de 1983 la reina Isabel II, fallecida ayer, visitó el puerto de Acapulco, llevándose, según sus propias palabras, una de las más efusivas demostraciones de apoyo que jamás haya recibido.

En charla telefónica, quien además es director del proyecto editorial El Libro de Oro de Acapulco, que rescata la historia antigua de la ciudad, recordó que la monarca de Reino Unido ya había visitado al país en 1975, en el gobierno de Luis Echeverría Álvarez, y recorrió Quintana Roo, Yucatán, Guanajuato, la Ciudad de México y Veracruz, en donde llevó a cabo diversas actividades acompañadas por su esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo.

Cuando en 1982 asume Miguel de la Madrid Hurtado como presidente de México, recordó, ya se habían hecho los arreglos para que la reina visitara al país por segunda vez.

Fue una visita de Estado y de carácter especial, aseguró, puesto que un año antes se había librado la Guerra de las Malvinas, entre Reino Unido y Argentina, al tiempo que personajes políticos de la izquierda mexicana repudiaban la presencia de la jefa del Estado británico.

“Además, somos un país con el que tienen un gran intercambio comercial”.

Jiménez Mora relató que el 18 de febrero la reina llegó alrededor de las 4 de la tarde en avión desde la Ciudad de México, en compañía del príncipe Felipe –quien ya había visitado el puerto en 1963–, y luego de una pequeña ceremonia donde le dieron la bienvenida el alcalde de Acapulco, Amín Zarur Menez, y el gobernador Alejandro Cevantes Delgado,  recorrió en un vehículo descubierto lo que ahora es el bulevar de las Naciones y la avenida Escénica, para llegar a la Costera donde fue recibida por miles de acapulqueños.

Ello, en compañía del presidente Miguel de la Madrid y su esposa Paloma Cordero de De la Madrid.

“Y así, empieza un recorrido lleno de gente eufórica, visitantes y locales, a partir de la colonia Icacos y hasta la terminal marítima, donde estaba atracado el yate real Britannia”.

Fueron kilómetros de gente volcada en torno a la presencia de la reina, recordó, “Acapulco estaba en su apogeo, la Costera era la segunda avenida más transitada de México después de la avenida Reforma, de la Ciudad de México”, aseguró. Agregó que “la ciudad en la que mejor me han recibido en México es en Acapulco por la efusividad y la alegría de su gente, dicen que dijo (la reina)”.

Ya en el yate se ofreció un coctel alrededor de las 6 de la tarde “para luego pasar a una cena de Estado en el Fuerte de San Diego y quien ofreció dicha cena increíble fue Susana Palazuelos”, que en ese entonces comenzaba a hacerse un nombre dentro de la industria gastronómica.

Susana Palazuelos y la cena

Al respecto, la chef internacional Susana Palazuelos declaró para la revista de modas Vanidades el pasado 7 de junio que en aquel entonces el Fuerte de San Diego estaba en ruinas por lo que fue arreglado para la ocasión.

Entrevistada por su trayectoria como chef internacional, Susana Palazuelos recordó que decoró las mesas con pequeñas piñas como centros de mesa, sobre manteles que contrastaban con unas piñatitas de color rosa, lila y morado, también acompañados de papel picado.

La decoración del lugar terminó con helechos y plantas para darle vida y alegría al fuerte.

“Hice la cena de la reina Isabel, así lo quiso el presidente Miguel de la Madrid, en el Fuerte de San Diego, el banquete tuvo un éxito tal, que el embajador (de Reino Unido en México) me dijo que era lo mejor que se había servido a la reina en sus dos visitas a México.

“Le dimos picaditas, quesadillas de queso con salsa molcajeteada, tacos de pollo con guacamole, sopa de flor de calabaza con rajas y elotitos, tamalitos de Oaxaca pequeñitos y una langosta, con mayonesa de aceitunas y huevo relleno de caviar, tomate con ensalada rusa y, de la sierra, unas piñas con sorbete con Grand Marnier; la piña es un lujo en Inglaterra”.

Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano