5 enero,2023 11:00 am

Defiende la editorial Impronta iniciativa digital para distribuir gratis textos del dominio público

Tuvieron en 2022 una inspección del IMPI por recabar fondos para financiar el proyecto Pirateca

Guadalajara, Jalisco, 5 de enero de 2023. Con un comunicado a propósito del Día del Dominio Público –que se celebra el 1 de enero–, la librería Impronta se pronunció sobre una incómoda visita que hicieron en junio pasado inspectores del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) a su sede, en el Centro de Guadalajara, Jalisco.

Esta inspección a la librería independiente y casa editorial fue por apoyar el activismo que hace la iniciativa digital Pirateca en pro de los derechos de acceso a la cultura y los derechos de autor en México.

“La situación, para no dar más rodeos, fue la siguiente: el 14 de junio de 2022, alrededor de las 2 de la tarde, recibimos la visita del IMPI a la librería de Impronta. Su objetivo era imponer medidas cautelares en materia de propiedad industrial, así como realizar una inspección, debido a que contábamos con una alcancía de la Pirateca y habíamos apoyado al proyecto públicamente”, señala el comunicado firmado por Carlos Armenta, editor en Impronta y representante de las librerías independientes en la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem).

En julio del año pasado tres inspectores del IMPI llegaron a la librería Impronta para decomisar una alcancía rosa con la que varias editoriales y librerías de todo el país recolectaban donaciones para apoyar el proyecto activista Pirateca, al que señalaban por infringir con los derechos de autor, a pesar de que se trata de una página que da acceso a material bibliográfico sin fines de lucro.

El comunicado lanzado por la librería Impronta en redes sociales, señalan que durante ese proceso entregaron la alcancía que contenía apenas 20 pesos y que los funcionarios inspeccionaron la librería, cafetería, taller de impresión. Los trabajadores de la librería, entre los que se encuentra Carlos Armenta, señalaron no formar parte de la Pirateca y no conocer la identidad de ningún miembro del proyecto.

“La Pirateca es un proyecto activista cuya principal labor es el cuestionamiento y crítica frontal sobre los abusos del derecho de autor, el copyright y el embate que privatiza, poco a poco, el conocimiento y la cultura.

“La estrategia de la Pirateca para llevar a cabo su labor activista, es la desobediencia civil, esto es, desobedecer la ley para señalar que es injusta, sin obtener ningún beneficio o lucro. La desobediencia civil tiene una larga tradición en la lucha y resistencia en personajes como Henry David Thoreau, Martin Luther King o Emmeline Pankhurst. Se trata, pues, de una forma de protesta absolutamente legítima”, dice el comunicado.

Este comunicado también reprueba la criminalización a la Pirateca y ve necesario terminar con “la persecución” a las llamadas bibliotecas fantasma.

“Necesitamos entablar un diálogo más allá del camino punitivo que se propone. El copyright debe tener sus límites, para evitar la privatización de la cultura y el conocimiento. Es urgente encontrar un espacio de diálogo y disputa donde exista respeto a cualquier postura ideológica.

“Tenemos derecho a imaginar y pensar en nuevas posibilidades para la edición y el libro. Debemos hacerlo, para preservar la bibliodiversidad y tener una vida digna para los trabajadores y trabajadoras del libro. De lo contrario, el libro, la cultura y el conocimiento terminarán en manos de unos cuantos”.

Texto: Alejandra Carrillo / Agencia Reforma