
Ciudad de México, 6 de junio de 2023. “Yo tengo mucho amor por las bibliotecas”, dice Elena Poniatowska, rodeada de incontables ejemplares que tapizan cada muro de su sala, mientras que en la planta superior de la casa varios más se apilan en cajas y cajas.
Curiosamente, en el marco de su cumpleaños 91, celebrado el 19 de mayo pasado, uno de los presentes más significativos que recibió la escritora y periodista fue el lanzamiento de una biblioteca dedicada a su obra; una colección con 17 de sus principales títulos, reeditados por el sello Seix Barral.
“Es el cierre de oro de toda una vida de escritura, y es un acto de gran generosidad de parte de la editorial, y un gusto, un regalo que me hace, un regalo de cumpleaños”, expresó la Premio Cervantes 2013 en entrevista desde su hogar en Chimalistac.
“Es un regalazo. Para mí es un regalazo que de veras todavía no acabo de aquilatar”, confesó. “Es salvar toda la obra de una escritora”.
La primera entrega de la Biblioteca Elena Poniatowska incluye su libro de relatos Tlapalería (2003); la novela Querido Diego, te abraza Quiela (1978), donde la autora reconstruye en cartas imaginarias la melancólica relación entre Diego Rivera y la pintora rusa Angelina Beloff, y La noche de Tlatelolco (1971), su memorable registro periodístico en torno a la matanza de estudiantes del 2 de octubre de 1968.
Entre los siguientes títulos a publicarse figuran algunos que emocionan particularmente a su autora, como las biografías que hiciera de la fotógrafa Tina Modotti –Tinísima (1992)- y de la modelo y novelista Lupe Marín –Dos veces única (2015)-, así como el ya clásico Hasta no verte Jesús mío (1969).
“Me da mucha emoción que vuelva a salir ese libro, porque es la vida de una soldadera. Y rescatar a las soldaderas me parece muy importante, porque siempre decían que eran ‘galletas de capitán’, ‘colchones de tripas’, que seguían a la tropa, que eran casi pues putas, y sin ellas simplemente no hay Revolución”, apuntó Poniatowska.
“Las mujeres que lo lean van a pensar que si a sus abuelas las hicieron a un lado, ahora hay varias Secretarias de Estado. Pues ahí tenemos a Claudia Sheinbaum, y hay varias mujeres que ya están en puestos muy importantes”, continuó la escritora, quien ya antes ha confesado su apoyo hacia la actual Jefa de Gobierno de la Ciudad de México en sus aspiraciones presidenciales.
Cada una de estas ediciones conmemorativas, que lucen en letras doradas el nombre de la autora nacida en París en 1932, mas nacionalizada mexicana desde 1969, llevan en su portada el trabajo de varias fotógrafas nacionales de distintas generaciones.
Desde Yolanda Andrade, Patricia Lagarde y Maya Goded -cuyas imágenes engalanan los primeros tres títulos lanzados- hasta Graciela Iturbide e Yvonne Venegas.
“Fue una decisión muy bonita de la editorial, y yo creo que también eso fortalece la presencia de las mujeres”, estimó la escritora y periodista descendiente del último Rey de Polonia, de la que también se han incluido algunos retratos en la contraportada de los ejemplares.
“Les voy a decir que pongan una cuando yo estaba bastante chava, que estaba muy guapa”, comentó con humor.
Si bien reconoce que a veces siente la inquietud de retocar lo que ha escrito, señaló que las obras de esta colección saldrán tal cual lo hicieron en su momento, sin cambio alguno; “no me lo han sugerido ni yo lo he propuesto”, dijo, quizás demasiado acostumbrada a poner la mirada al frente, en el siguiente texto, y no ya en lo publicado en las páginas de ayer.
“El periódico de ayer es siempre un muerto, es un papel desechado que antes servía para encender el boiler”, ironizó.
Y aunque dijo no estar segura si esta nueva colección podrá paliar la dificultad para conseguir alguno de los títulos contemplados, de pronto cae en cuenta de la oportunidad que esto podrá representar para dar un acceso más amplio a los frutos de una carrera periodística y literaria de prácticamente siete décadas.
“Es una resurrección”, consideró quien ya trabaja en una nueva novela con referencias sobre su familia. A contrarreloj, básicamente, pues sigue convencida de que se irá a los 92 años, como su madre, Paula Amor.
“Sí, por eso me tengo que apurar. Me queda un año, me tengo que apurar”, insistió, aunque disipando cualquier sospecha sobre su condición. “Estoy fuerte y camino. Sí tengo muchas posibilidades de buena salud. No me he enfermado, nada”.
Tal vez entonces cumpla más que 92.
Tal vez no, tal vez no. Pero, bueno, no se sabe.
Texto: Ricardo Israel Sánchez Becerra / Agencia Reforma


