
Barcelona, España, 28 de noviembre de 2017. ¿A quién no le gustaría despedirse para siempre de los aguijonazos y mordeduras de los mosquitos que provocan dolor, irritaciones, infecciones e incluso transmisión de enfermedades? la empresa textil española Stingbye ha hecho realidad este sueño para los mexicanos al traer ropa que repele a los mosquitos y ácaros en un 94 por ciento.
La compañía emergente Stingbye, con sede en Terrasa (Barcelona), señala que sus tejidos protegen contra vectores como los mosquitos comunes, anófeles y tigre; los insectos, tales como moscas, chinches, pulgas o piojos; y también los pequeños arácnidos como las garrapatas y los ácaros, según explica a Efe la directora directiva (CEO) de la compañía (www.stingbye.com), Silvia Oviedo.
Mosquitos: los más peligrosos. Añade que estas criaturas pueden transmitir dolencias como el dengue, el Zika, la malaria, la fiebre amarilla, la sarna, la enfermedad de Lyme, la hepatitis B o el tifus, entre otras.
Los mosquitos viven unos meses y solo la hembra pica, pero son los insectos transmisores de enfermedades más peligrosos, ya que más de un centenar de sus especies son posibles vectores, y además ingieren la sangre de una persona infectada y transmiten los gérmenes de forma activa a otra persona, de acuerdo a Oviedo.
Según esta empresaria, los actuales productos y sistemas destinados a proteger de estos insectos, como las mosquiteras, dispositivos de sonido y aerosoles, “proporcionan una protección inapropiada, pasajera o parcial”.
“Stingbye fabrica una serie de tejidos y prendas textiles que protegen de los mosquitos y demás vectores transmisores de enfermedades, y que pueden ser usados por todos, desde bebés hasta personas mayores, no tienen olor y sí un tacto agradable, y no provocan ninguna reacción alérgica en la piel”, según Oviedo.
“La efectividad de estas prendas antipicaduras no desaparece tras unas horas y, para mantenerla, no hace falta repetir el tratamiento continuamente como sucede con los aerosoles”, explica a Efe.
La permetrina. La protección que ofrece esta indumentaria se debe a que lleva incorporada permetrina, un compuesto sintético que esta firma ha conseguido fijar en los tejidos, junto con otras sustancias activas, mediante un proceso que preserva su efecto repelente.
“La permetrina se aplica en los rollos de tejido antes de elaborar la prenda y nunca sobre el producto acabado, manteniendo su efecto en la ropa durante cien lavados de lavadora convencional”, asegura Oviedo.
Señala que el vector puede acercarse e, incluso, posarse en la zona protegida por esta ropa, “pero la permetrina provoca que se vaya enseguida, porque esta sustancia hace que se le pasen las ganas de picar y huya a otro lugar”.
“Podría picar en otra parte del cuerpo sin ropa, pero en el caso de un mosquito dependerá mucho del olor y la temperatura corporal de la persona. Por eso hemos desarrollado una gama amplia de artículos que funcionan como barrera en todo el cuerpo”, señala.
Stingbye, creada en 2014, empezó a comercializar playeras antimosquitos por toda España y actualmente están presentes en otros países de Latinoamérica como Brasil, Colombia y Costa Rica.
Llegada a México a principios de año, inicialmente en Playa del Carmen, busca ampliar la red de distribuidores.
Los productos de Stingbye pueden ser adquiridos desde cualquier parte del país en la tienda online .
Nota y foto: EFE.


