
Acapulco, Guerrero, 23 de diciembre de 2023. Los marineros, capitanes y los vendedores de boletos de los recorridos de las embarcaciones hundidas por el huracán Otis, se reúnen todos los días en el malecón por costumbre, donde han trabajado casi toda una vida, pero muchos de sus compañeros están muertos o desaparecidos.
Joel López Roque lleva 33 de sus 51 años trabajando en el malecón, es integrante de la cooperativa El Dorado y propietario de la embarcación Yosmar, en la que estaba la madrugada del 25 de octubre cuando impactó el huracán Otis y que se hundió.
El malecón antes de Otis era una de las áreas con mayor afluencia de visitantes, y a lo largo de unos 500 metros se podía caminar y ver la fila de pequeñas y grandes embarcaciones, como el Acarey, o yates de pesca y recreo.
La temporada decembrina es la más esperada por los prestadores de servicios turísticos, pero este año, un mes antes de los días del gran movimiento en el malecón Otis destruyó todo. “Nosotros desde noviembre estamos pensando tener una buena derrama con el show de los aviones, ya teníamos reservaciones para Navidad y Año Nuevo”, dice Joel.
A dos días de cumplirse los dos meses del impacto del huracán, el hombre recuerda que en su embarcación hacía hasta dos viajes al mar, por la mañana a pescar y por la tarde un recorrido de alrededor de cinco horas por la bahía, ver el atardecer y los clavados de La Quebrada. Cada viaje costaba entre 8 y hasta 20 mil pesos, según la embarcación, y de ahí podía ganar entre mil 500 a 2 mil pesos por día.
Luego del impacto del huracán Otis, y el hundimiento de las embarcaciones “no hay nada, y ahorita está ayudando lo del censo de Bienestar, pero como cooperativa no tenemos ninguna ayuda, nada de nada”.
Joel lamentó que la Capitanía de Puerto dependiente de la Secretaría de Marina les informó que ellos tienen que hacerse responsables de sacar a flote sus embarcaciones hundidas. De su embarcación no tiene la más mínima idea donde está.
La preocupación que tiene junto a sus compañeros y compañeras vendedoras del malecón, es cómo obtener dinero, porque después de la Navidad y el Año Nuevo, Acapulco no tendrá visitantes, de enero hasta marzo son considerados los peores meses del año.
Otra preocupación son los pagos de los permisos y las concesiones “estábamos al corriente de todo, estamos solicitando la condonación de los pagos del 2024 porque no hay embarcaciones para trabajar”.
Joel dice que la Navidad la va a pasar en familia, “a darle gracias a Dios que no nos llevó Otis. Yo naufragué 12 horas”, luego de quedarse en su embarcación por decisión propia, misma que estaba a unos 200 metros dentro del mar en el malecón.
Recuerda que esa noche y madrugada del impacto del huracán, su embarcación fue volteada por las fuertes olas. Él no recuerda cómo se puso a flote, pero sí dónde salió una vez que el mar se había calmado, en la Marina Acapulco, en donde se han hallado algunos cuerpos de sus compañeros marineros y capitanes.
La última cifra actualizada de la Fiscalía General del Estado indica que hay 32 personas desaparecidas, 31 en el mar, y una en tierra, además de 52 personas localizadas fallecidas luego del impacto del huracán.
Texto: Jacob Morales Antonio


