15 noviembre,2024 5:23 am

Neige Sinno: la ética de contar la propia vida

USAR esta

 Adán Ramírez Serret

 

Durante estos primeros veinte años del siglo XXI, la autoficción –contar la propia vida de manera aleatoria y novelada– ha tenido muchísima fuerza en la literatura. La creación de un libro, redactar, meditar y dudar son tan importantes –tan imprescindibles– como el propio producto de creación que implica un libro. Por lo tanto, la vida antes privada de los autores se ha vuelto cada vez más pública. Así, si antes se les preguntaba a los autores por sus personajes, ahora se les pregunta sobre las personas que los rodean. Lo cual, por supuesto, es muy conflictivo porque no solamente han hecho públicas sus vidas, sino al exponer su privacidad también las de quienes les rodean. Autores como Emanuel Carrère y sobre todo Karl Ove Knausgard han tenido serios problemas; pues amigos, parejas y familiares los han demandado por exponer su vida íntima.

Sobre el asunto de hasta dónde se puede contar la vida misma, Carrère resuelve con la posición ética de hasta donde no se haga daño a otras personas. Lo cual, por supuesto, es cierto; pero, precisamente este autor francés en su libro Yoga aparece brutalmente lastimado y el libro es un documento de una profunda depresión en el cual está en un hospital siquiátrico recibiendo electrochoques. Carrère termina completamente destruido y el libro es el documento de ello.

En este 2024 ha aparecido Triste tigre de Neige Sinno (Altos Alpes, 1977) un libro en donde la autora cuenta en primera persona su historia en la cual fue violada durante su infancia y adolescencia por su padrastro. Desde su publicación en el 2023 la novela ha sido una bomba. Recomendada en todos lados y este año que ha sido traducida al español no ha sido la excepción la expectativa y polémica que ha despertado. Por mi parte yo tenía cierto resquemor a acercarme al libro. Lo recibí hace unos meses y no terminaba por reunir las fuerzas para leer la novela. No es del todo fácil en México con la cantidad de feminicidios diarios, la misoginia, el machismo y la impunidad de violadores y pedófilos. Sin embargo, la novela ha causado tanto revuelo que me resultó ineludible acercarme a sus páginas; pero, una vez que lo hice, la obra no ha hecho más que deslumbrarme e internarme en todos aquellos pensamientos que provoca la novela y del que muchas personas huimos.

El libro deja claro en algún momento que es un texto literario, no unas confesiones, no un manifiesto activista, sino literatura, lo cual implica siempre un texto más conflictivo, más complicado por ambiguo. Nos deja claro que lo contado es verdad, pero pasado por el filtro de la literatura. Neige Sinno comienza la obra con una reflexión: la importancia de concentrarse en el victimario más que en la víctima, porque, finalmente, la víctima no ha hecho otra cosa más que sufrir mientras que el complicado de soportar, de asimilar, de aceptar en nuestra ética es el violador, el pedófilo que es capaz de hacer monstruosidades. Es una reflexión conflictiva pues hay toda una corriente de escuchar a las víctimas y dejar de hacer el centro del relato al violador. Pero Sinno se concentra en Lolita de Vladimir Nabokov, en la cual es un pedófilo quien busca la indulgencia y la maestría del autor para hacernos empatizar con el monstruo y sacarnos en el momento preciso para darnos cuenta del experimento.

Sinno va contando su historia, la pobreza, la marginación de una adolescente que es víctima de una violación y la adulta que convive con aquello toda su vida. No es un libro de superación con un pasado terrible, un presente llevadero y un futuro feliz, es una vida marcada para siempre. “Soy alguien que sobrevive. No sé muy bien por qué. No me siento orgullosa de ello. A veces incluso me da vergüenza”. El libro contiene el punto apasionante de alejarse de la victimización, de la literatura capaz de contar, de dar carne a la vida; la víctima con el talento para empatizar sin ser frágil, sin despertar compasión porque Neige Sinno hace un descubrimiento único: nadie, ni la propia víctima, puede contarlo todo. Hay un respeto hacia sí misma imprescindible, incluso en la literatura.

 

Neige Sinno, Triste tigre, Ciudad de México, Anagrama, 2024. 247 páginas.