
El pintor Javier Téllez participa con su trabajo El tigre de las montañas en la semana conmemorativa de los 50 años de la muerte en combate del dirigente del Partido de los Pobres
Atoyac, Guerrero, 28 de noviembre de 2024. Un hombre rompe una cadena por la mitad jalándola casi de los extremos, en su rostro moreno, con sus ojos ocultos bajo un sombrero se nota el esfuerzo, aprieta los labios, el vigor también se ve en sus brazos que abre frente a su pecho, parece que observa la tierra. La cadena transmuta y se vuelve una serpiente, en un extremo el hocico abierto mostrando los colmillos, en el otro un cascabel, y en la transmutación, el metal se pixela entre tonos verdes y negros, recuerda al uniforme del Ejército, en el aire dos libros, uno rojo y otro azul que parecen brotar del quiebre provocado.
Lo descrito es parte de un mural del artista plástico Javier Téllez Villalba en El Porvenir Limón, en la sierra del municipio de Atoyac, el lugar en el que nació el emblemático luchador social y fundador del Partido de los Pobres, Lucio Cabañas Barrientos, y es parte de una jornada de rescate de memoria histórica y reivindicación impulsa-da por la hija del maestro rural, campesino y líder guerrillero, Micaela Cabañas Ayala y por Cuauhtémoc Contreras, de la fundación Lucio Vive, indicó en entrevista el autor.
La obra es titulada El tigre de las montañas, mide 5 metros de ancho por 3 de ancho, está en una pared de la primaria Hermenegildo Galeana, en la calle Lucio Cabañas, la principal de la comunidad.
La entrevista se llevó a cabo el sábado en La Quebrada, en Acapulco, donde el artista plástico pinta otro mural con tema de ecología marina.
“Me invitaron y fuimos a apoyar con el mural, que es uno de más de 20 murales que quieren hacer. En mi mural hablo de lo que quiso hacer Lucio Cabañas, que a mi juicio es que a través de la educación podemos llegar a la libertad, o si no la alcanzamos, no nos dejamos tan fácil del gobierno o de los tiranos o que educándonos no nos dejamos oprimir tan fácil”.
Entonces describió, “por eso hice unas cadenas, que al romperlas hay unos libros volando, y las cadenas se convierten en una serpiente de cascabel que simboliza al Estado contra el que luchó Lucio Cabañas”.
Del título, dijo que lo sacó de un corrido popular que dice, “Cabañas se ha rebelado contra el rico y el gobierno, por eso es que lo persiguen y lo llaman guerri-llero, el tigre de las montañas, el coyote de los cerros”.
“En el fondo pinté al estado de Guerrero con manchas de jaguar, que tratan de decir que unió al pueblo, cada mancha es como un campesino, un desaparecido”, expuso.
Agregó que las ideas del maestro rural siguen vigentes, y que aún hay mucha gente que lucha por la educación y la libertad.
En cuanto al aporte del arte a la memoria histórica, consideró que le da voz, imagen y atractivo a la lucha, “como lo dijeron los grandes maestros del muralismo en México, ‘a través del arte también se educa al pueblo’.
“Hay generaciones que no saben de Lucio Cabañas, incluso en el mismo pueblo no saben qué hizo, o no lo saben a fondo, saben que fue un gran guerrillero, pero no se han metido a ver cuál fue el motivo, y este mural ayuda a eso, a darle esa voz a la lucha que él emprendió”, dijo.
Describió que la gente es amable en la zona, pero que carecen de infraestructura, como calles pavimentadas, por ejemplo.
A pesar de que el trabajo de Javier Téllez es reconocido en España, Italia, Estados Unidos, y podría vivir fuera del país, fuera del estado, regresa, dice que porque es su intención aportar lo que tiene para las comunidades, “dar clases, talleres, seguir haciendo murales, porque es donde más se necesita, uno se sale para hacer dinero y triunfar, pero no me gusta quedarme en esa zona de confort y no dejar nada acá, hay que aprender por ejemplo de Francisco Toledo, que aportó a su comunidad”.
El mural se enmarca en la semana conmemorativa 50 Años de Lucha y Raíces de Resistencia: Lucio Cabañas Barrientos, que empezó este miércoles y termina el 2 de diciembre, día en el que se cumple un año más de la muerte en combate del jefe guerrillero.
Además de murales habrá homenajes a hombres y mujeres activistas por los derechos humanos, exposición de libros, fotográficas y actividades culturales.
En esa época de represión en la que vivió Cabañas Barrientos, reconocida jurídicamente como de terrorismo de Estado, el Ejército movilizó cientos de tropas, incluso tanques de guerra, y desapareció y asesinó a guerrilleros, campesinos, hombres, mujeres y niños, un hecho que se mantiene impune actualmente.
Texto: Rosendo Betancourt Radilla


