
Ciudad de México, 30 de diciembre de 2024. Las mujeres adolescentes son las más propensas a vivir violencia en el noviazgo, advirtió el responsable de la Unidad de Primer Contacto (UPC) del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la UdeG (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Víctor Nodal Silva.
“Los padres, adultos y tutores tenemos la responsabilidad de cuidar a los jóvenes y de otorgarles respeto para que rápidamente puedan identificar si están siendo abusados por otra persona”, apuntó el académico.
“El caso de las personas que ejercen la violencia, es necesario que desde casa y en la familia sean educadas con amor y respeto, puesto que en el hogar es donde los jóvenes aprenden a relacionarse con las otras personas”, señaló.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh), en Jalisco el 40.6 por ciento de las mujeres de 15 años y más que han tenido una relación de pareja han sido violentadas durante su relación.
La Organización Mundial de la Salud también ha alertado que sufrir violencia en un noviazgo a temprana edad, aumenta el riesgo de sufrir violencia en la vida adulta; incluso esta situación podría llegar a un feminicidio.
Nodal Silva explicó que en el caso de las y los jóvenes la violencia que con mayor recurrencia ocurre en el noviazgo es la psicológica, la cual se puede manifestar con manipulación emocional, desvalorización, aislamiento social, control o vigilancia de la persona.
“Una manera de identificar que estás siendo víctima de violencia es el malestar, el dolor, porque la violencia siempre incomoda”, expuso.
El experto señaló además que, comúnmente, la violencia va en escalada, por lo que es importante reconocer los signos de violencia.
“En una espiral de violencia podemos entender que el agresor comienza a condicionar a la víctima, por ejemplo, a distanciarla de su familia y amigos para después generar otras violencias, es decir, va en ascenso y en transición, lo que incluye formas de convencimiento, donde la persona abusadora hace creer a la víctima que lo que viven es normal y que es por amor”, explicó.
Texto: Agencia Reforma


