
El año pasado, hubo en México 9 mil 868 reportes por desapariciones de menores de edad, de los cuales 2 mil 751 seguían sin ser localizados. Por eso, la ONG incorporó a su último informe anual “temas duros que pueden implicar graves violaciones a derechos humanos”. La niñez de Guerrero con atrasos en educación, salud y alimentación
El Sur / Ciudad de México, 28 de enero de 2025. Aumento en el número de homicidios infantiles y feminicidios de niñas y adolescentes, es lo más preocupante que se dio a conocer en su Balance Anual 2024 la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), y en el que Guerrero aparece con rezago educativo, de salud y de alimentación.
Paradójicamente, el año pasado se destacó por conmemoraciones históricas como los 35 años de la Convención sobre los Derechos de la Niñez y el décimo aniversario de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Tania Ramírez, directora ejecutiva de Redim, indicó en entrevista con El Sur que en el documento –presentado al público la primera semana de enero– se analizan los avances y desafíos en la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes durante 2024. Todos los datos citados, enfatizó, fueron tomados de fuentes oficiales.
“El informe refleja tanto los logros alcanzados como las alarmantes desigualdades y violencias que persisten en México para niños, niñas y adolescentes”, dijo Ramírez.
Entre “los problemas más preocupantes” figura el incremento de 6.5 por ciento en homicidios infantiles respecto a 2023 con 2 mil 243 víctimas entre 0 y 17 años de edad (456 mujeres y mil 787 hombres) de enero a noviembre de 2024.
Otro dato alarmante, advierte el reporte de Redim, es que los feminicidios de niñas y adolescentes aumentaron hasta llegar a 73 casos en 2024. El año anterior, 2023, fueron 68.
La violencia sexual también continúa siendo grave, con un alza de mil 139 por ciento en los últimos 13 años.
A esto se suman retos en acceso a derechos fundamentales: 42.3 por ciento de esta población carece de servicios de salud, y 21.2 por ciento enfrenta deficiencia alimentaria.
“La discriminación estructural es uno de los principales obstáculos para la igualdad, afectando especialmente a niñas, adolescentes indígenas, afrodescendientes y con discapacidad.
“Los contextos de movilidad y migración exponen a millones de niñas y niños a riesgos como la separación familiar, la trata de personas y la violencia sexual”, resaltó Ramírez.
Desplazamiento forzado y discriminación
La directora de Redim explicó que el balance anual de la organización es un ejercicio que se hace año con año para mantener una actualización sobre cómo van avanzando o retrocediendo las garantías a los derechos de niñez y adolescencia.
“Intentamos hacer una mirada panorámica, en función de los cuatro principios de la Convención de los Derechos de la Niñez: el interés superior del niño, la no-discriminación, la participación del niño, y su supervivencia y desarrollo.
“Agrupamos algunas de las temáticas que nos parecían más relevantes. Si bien reconocemos adelantos que existen, colocamos también en el balance la situación de aquellos derechos que no están suficientemente garantizados para niñez y adolescencia”, expuso.
La Redim reunió estadísticas sobre los distintos aspectos de derechos, que tienen que ver con esos cuatro principios, y los combinó con “algo muy importante” que sucedió recientemente: México fue revisado por el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas para observar el cumplimiento de sus compromisos.
El año pasado, ese comité emitió una serie de recomendaciones para el país. “Lo que está en el balance es, por un lado, el diagnóstico. Es una radiografía de cómo estaba la niñez en 2024 y cómo compagina con estas recomendaciones”, comentó Ramírez.
Además de los ya señalados, otros datos que contiene el informe son ilustrativos de la situación de los menores de edad en México. Por ejemplo, según la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis, 2022), 27.3 por ciento de las personas entre 12 y 17 años de edad reportaron haber sido discriminadas los últimos 12 meses (al efectuarse la encuesta), una cifra que alcanza 31.5 por ciento entre los adolescentes y mujeres, y 32.2 por ciento entre los hombres adolescentes. Esto equivale a 3.8 millones de adolescentes afectados.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval, 2022), 20.5 por ciento de las personas indígenas de tres a 17 años viven en rezago educativo. Es decir, 319 mil niñas, niños y adolescentes indígenas.
El balance de Redim también aborda el desplazamiento forzado: 262 mil 411 personas en México han tenido que desplazarse dentro del país a causa de la inseguridad delictiva o violencia hasta 2020. De ese total, de los menores entre cero a 19 años 26 por ciento eran mujeres y 29 por ciento hombres.
A las niñas y los niños también los desaparecen
Ante la pregunta de qué deben hacer las autoridades para atender los rezagos que enfrentan las infancias en México. Ramírez contestó que “ha costado trabajo reunir y adherir voluntades para los compromisos con las infancias.
“Algo que observamos en aquellos 100 puntos de la presidenta Claudia Sheinbaum –que planteó en su toma de protesta– es que la niñez y la adolescencia sí estaban presentes, pero de una manera enfocada únicamente a cuestiones que tienen que ver con educación, con las escuelas y con becas”.
Para Ramírez, los apoyos económicos son positivos y pueden hacer una gran diferencia, “pero hay otros aspectos de la vida en donde ni siquiera se piensan en las niñas, uno es el tema, sí, dolorosamente, de la violencia. Las otras crisis de desapariciones que están tocando a niñas, niños y adolescentes suelen no mencionarse, como si fueran de otro mundo.
“Lo que hicimos en el balance –continuó– fue colocar esos otros aspectos en donde no está prevista la niñez. Nos fuimos a otros temas duros que pueden implicar incluso graves violaciones a derechos humanos, como las desapariciones o detenciones arbitrarias”.
El balance de Redim informa que durante 2024 hubo 9 mil 868 reportes por desapariciones de niñas, niños y adolescentes, de los cuales 2 mil 751 seguían sin ser localizados. Desde que se tiene registro y hasta el 3 de enero pasado, de las personas de cero a 17 años que han sido reportadas como desaparecidas en México, 16 mil 813 siguen como no localizadas: 8 mil 675 mujeres y 8 mil 103 hombres.
“Son los propios datos del gobierno. Y con éstos se puede orientar mejor en las primeras acciones no sólo federales, sino en las que muchos gobernadores y gobernadoras que recién entraron van a tener que emprender”, mencionó Ramírez.
“No quiere decir que no reconozcamos que ha habido adelantos o incrementos favorables. En esta gran planeación de cómo utilizar los recursos, hacia dónde dirigir los esfuerzos, la recomendación para esta nueva administración es que no se olvide nuevamente a la niñez, como se pudo haber olvidado anteriormente o en el tiempo de campañas”.
En Guerrero, marginación y vulnerabilidad
Tania Ramírez lamentó que Guerrero, Chiapas y Oaxaca sigan siendo estados en donde la pobreza afecta principalmente a niñez y adolescencia, de acuerdo con datos del Coneval de 2022.
“La pobreza se agrava más en las niñas y niños de estas entidades. Y lo que preocupa también es que esto se pueda mezclar con otras coyunturas que tienen que ver con la violencia. Por ejemplo, Chiapas tuvo un año muy duro en el incremento de violencias, la atención migrante, desapariciones, reclutamiento.
“Este tipo de afectaciones tocan profundamente a estados como Guerrero cuando hay de por sí condiciones de vulnerabilidad y de marginación”, remarcó Ramírez.
En la medición de rezagos, niñas, niños y adolescentes de los pueblos originarios ven más afectado su derecho de acceso a la educación.
Y respecto a la salud, 42.3 por ciento de la población entre cero y 17 años carecía de acceso a este tipo de servicio en 2022, lo que representa a 15.7 millones de niñas, niños y adolescentes, marcando un retroceso de 29 por ciento respecto a 2016. Este retroceso es particularmente significativo en estados como Guerrero, Chiapas y Oaxaca.
En alimentación, en el mismo periodo, 21.2 por ciento de la población entre cero y 17 años enfrenta carencia por acceso de la alimentación nutritiva y de calidad, lo que equivale a 7.9 millones de niñas, niños y adolescentes. Los estados más afectados por esta situación son Guerrero, Tabasco y Oaxaca. En Zacatecas, Durango y de nuevo Guerrero se observan los mayores aumentos en el porcentaje de menores con esta carencia.
El 11.6 por ciento de la población entre tres y 17 años estaba en situación de rezago educativo en ese mismo periodo, lo que equivale a 3.8 millones de menores. Este porcentaje creció en 0.9 punto porcentuales entre 2016 y 2022, “lo que refleja un retroceso preocupante y un desafío”.
Lo estados con mayor rezago educativo (Chiapas, Michoacán y Jalisco) y con los mayores aumentos (Guerrero, Nayarit y Oaxaca) “coinciden en regiones donde la pobreza, la falta de infraestructura y las barreras geográficas dificultan el acceso a la educación”, señala el informe de Redim.
“Esto ocurre en una circunstancia que hay que tenerla bien clara, y es que México no es un país pobre –puntualizó Ramírez–. Lo que hay es desigualdad. México es una de las 15 principales economías del mundo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
“Lo que sucede es que los recursos están mal repartidos. Y dentro de esa mala repartición estados como Guerrero y poblaciones como la niñez y la adolescencia, están hasta el final de la fila.
“Hay que dimensionarlo y decirlo, para que cuando lleguen los apoyos sepamos que no siempre repartir una beca de un mismo monto, a todos parejo, es la forma de promover la igualdad. Hay veces que determinadas poblaciones necesitan medidas de nivelación para hacer que su piso se vaya haciendo parejo. La niñez de estados como Guerrero se está en ese caso”, finalizó.
Texto: Guillermo Rivera/ Foto: Archivo


