
A más de cinco años del asesinato del activista, éste sigue impune, dice en el homenaje el representante de la familia, Juan Sánchez Gaspar: “Hoy en día en la Montaña no hay justicia para los asesinados ni para los desaparecidos”. Los poderes fácticos de la región, tras el crimen, señala el director de Tlachinollan, Abel Barrera. El homenaje, un acto de reivindicación y desagravio, sostiene el presidente de la Jucopo, Jesús Urióstegui
Chilpancingo, Guerrero, 31 de enero de 2025. La 64 legislatura del Congreso local y el Frente Popular de la Montaña (FPM), rindieron un homenaje póstumo al luchador comunitario Arnulfo Cerón Soriano, a petición de la organización social, para reivindicar al defensor asesinado en octubre de 2019, ratificar la continuidad del proyecto colectivo por justicia, contra la represión y por la libertad de presos políticos, así como por servicios médicos, educativos y obra pública de los que adolecen en la región.
En el auditorio de Rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), con la asistencia de autoridades comunitarias y activistas de la Montaña, el FPM se pronunció además por la libertad de la defensora guerrerense Kenia Inés Hernández Montalván, detenida hace cuatro años en el Estado de México.
El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, denunció que la democracia es frágil cuando el poder fáctico toma decisiones sobre el poder constituido, donde se desacredita y se persigue a luchadores sociales y ese fue el contexto del contexto del homicidio de Arnulfo Cerón.
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), del Congreso del Estado, Jesús Urióstegui García, señaló que ese homenaje era también un acto de desagravio y de reivindicación de la lucha de Cerón Soriano.
Reconoció la iniciativa de sus compañeros del FPM, comisarios, delegados y consejeros para realizar este ejercicio democrático. Informó que los diputados trabajan en la armonización de las leyes estatales con la reforma judicial federal para garantizar el derecho a una justicia pronta y expedita para resolver casos como el de Arnulfo Cerón. Esta reforma es el ejemplo de que deben transformarse las instituciones.
La encargada de la secretaría general de Gobierno, Anacleta López Vega, reconoció la labor de Arnulfo Cerón, aún en riesgo de su seguridad, para la protección de la dignidad humana y el derecho a crecer y vivir con libertad, un ejemplo de voluntad de velar por el bien de sus paisanos y hermanos. Pugnó que se tome en cuenta para perfeccionar las leyes nacionales como internacionales día a día, y que se imponen a las autoridades para garantizar los derechos fundamentales.
Acudió como representante de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, a quien disculpó de no estar ahí por cuestiones de agenda. Según la redes sociales de la mandataria, ayer en la mañana inauguró obras en la ruta de los pueblos santos de Chilpancingo, con el alcalde Gustavo Alarcón Herrera y con el rector de la UAG Javier Saldaña Almazán.
El delegado del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Manuel Vázquez Quintero, se solidarizó y se sumó a la demanda de esclarecimiento y justicia del FPM, como se hizo en su momento cuando se enteraron de la desaparición del luchador social.
Recordó que el defensor participó en los procesos institucionales de reformas, que deben reivindicar y dignificar. Reconoció también que no se ha atendido toda la demanda de los pueblos de la Montaña, pero los 19 municipios reciben programas de caminos artesanales y se siguen coordinando con el FMP como hicieron en su momento con Cerón Soriano.
En la Montaña no hay justicia
“Lo decimos desde aquí, una vez más, su delito fue acompañar a la gente que lucha para el tejido social más próspero y el mejoramiento de infraestructura social en comunidades indígenas, por servicios médicos en hospitales de Tlapa, el abastecimiento de medicinas y equipamiento básico, médicos con especialidad”, declaró Juan Sánchez Gaspar a nombre de la familia del Arnulfo Cerón y del FPM.
Destacó la participación del defensor en la constitución del Frente Popular de la Montaña, un 30 de enero de hace nueve años, con autoridades comunitarias y activistas, ante las actuaciones de corrupción y de parcialidad que predominan en la Montaña alta, y la persecución a luchadores sociales.
Recordó que entonces participaban en el movimiento amplio con acciones políticas por justicia y verdad para los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos; en una fue asesinado uno de sus integrantes, Antonio Vivar Díaz, por la policía federal, en la colonia Tepeyac de Tlapa. Así como el caso de Vivar, enfatizó que el homicidio “injusto y abusivo” de Arnulfo Cerón sigue impune.
“Hoy en día, en la Montaña de Guerrero no hay justicia para los asesinados ni para los desaparecidos. Estamos aquí, en esta ciudad capital, una representación de comunidades y colonias para dar a conocer las injusticias que se viven allá.
Aclaró que el FPM sigue su su proyecto de lucha social y justicia para los asesinados y libertad para los presos políticos del país, y se pronunció por la libertad de la defensora guerrerense Kenia Inés Hernández Montalván, privada de su libertad hace cuatro años en el Estado de México.
El visitador general de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Román Jaimes Contreras, señaló que este acto no es sólo de reconocimiento a la memoria de Arnulfo cerón, sino para reafirmar el compromiso de continuar la lucha que hizo en los tribunales, al frente de los movimientos sociales, y apoyando a quienes más lo necesitan, “la dignidad de los pueblos no puede ser silenciada, sino respetada en todos los espacios”.
La de Cerón, una familia que sufrió injusticias: Tlachinollan
El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, enfatizó que Cerón se hizo abogado por la UAG con muchos esfuerzos. Llegó como muchos jóvenes a casas de estudiantes para sobrevivir en la precariedad y aprender, pero se foguearon allá con los problemas de militarización, el abuso policiaco y la tortura.
Precisó que Arnulfo se hizo un luchador social por las injusticias que había enfrentado desde su familia. Indicó que con 12 años, acompañó a su mamá, Rosalía, a levantar los cuerpos de su padre y de su hermano mayor, asesinados en un asalto para quitarles marranos; iban a pie a venderlos a Cualac.
“Ahí sintió la soledad de mucha gente, que no encuentra un lugar en la sociedad y en la comunidad más amplia. De ahí nació la fuerza, no de la venganza, para evitar que siga sucediendo, porque no se investigan los delitos”.
Lo destacó por su compromiso de quien difícilmente llega a viejo. “Los asesinan antes de culminar su obra en defensa de la gente más desprotegida, por esta situación ya oprobiosa de la injusticia, de maltrato, discriminación”.
Cuando supo que el líder social estaba desaparecido hace cinco años, dijo que se encontraba con el equipo de Tlachinollan en la Casa de Justicia de Acatepec, en Las Juntas. Su hijo lo había estado buscando la noche anterior. Cuando llegaron a Tlapa el FPM ya estaba bloqueando los accesos.
Explicó que la Fiscalía no aceptó la denuncia en Tlapa y la carpeta de investigación se abrió en Chilpancingo. Tampoco las autoridades comenzaron la búsqueda, sino sus familiares. Pero Arnulfo fue asesinado el día de su desaparición por grupos del crimen aliados con el gobierno municipal.
Añadió que, para exigir justicia fue necesario recurrir a instancias internacionales, donde la ONU reivindicó la figura de Arnulfo como defensor comunitario, y por la presión se hicieron búsquedas que permitieron dar con los responsables materiales e intelectuales; sólo cuatro fueron sentenciados y dos liberados. “Lamentablemente sistema de justicia no está a la altura de las exigencias de nuestro pueblo combativo”.
Aclaró que el INPI apoyó a Gabriela, esposa de Arnulfo, quien estaba temerosa de que les pasara algo más. Recibió visitas de funcionarios, incluso del entonces gobernador Héctor Astudillo Flores, y tuvieron una reunión de trabajo con el ex presidente Andrés Manuel López Obrador para exigir justicia por lo sucedido en Tlapa.
“La delincuencia empresarial usó maquinaria pesada para poder sepultar a Arnulfo, en la calle de un terreno notificado para la venta, para que nunca más se supiera de él. Quién iba a pensar que en un terreno iba a estar, no una… se encontraron más personas desaparecidas”.
Insistió en que hay tanta complicidad y negocios truculentos entre el poder público y la delincuencia, que se tuvo que luchar para desenmascarar la maraña de intereses para poder encontrar los restos del defensor.
“En una de esos palazos aventó un huarache, y se dieron los primeros indicios de que había alguien. Llegó el tufo de un cuerpo descompuesto y poco a poco se descubrió que era Arnulfo. Su mamá estaba ahí”.
Recriminó que si realmente funcionara la institucionalidad democrática, si no hubiera justicia no habría persecución ni defensores de derechos humanos.
Exigió que no haya más simulación de los poderes en el estado, sino un compromiso y entrega real. Ponderó que el Congreso local reconociera en Arnulfo Cerón a un luchador social.
Mensaje para que Ayuntamientos no persigan a activistas
El integrante de la dirección del Frente Popular de la Montaña, Telésforo Aguilar Villanueva, señaló que el reconocimiento del Congreso local de Arnulfo Cerón como defensor comunitario, es un mensaje para que los ayuntamientos con vínculos con grupos criminales no persigan a los activistas ni los maten.
Ratificó que desde el ayuntamiento de Tlapa, gobernado por Morena, se ordenó el asesinato del líder del FPM. En su momento, los activistas señalaron al jefe de gabinete del ayuntamiento, Marco Antonio García Morales, detenido y luego puesto en libertad.
Aguilar Villanueva, aclaró que todavía no está absuelto, y en las elecciones pasadas se registró como aspirante a la alcaldía por Morena.
“Ningún partido en nuestro estado tiene filtros para determinar si es persona honorable para llegar a un cargo de representación popular. Como ciudadanos tampoco pode-mos decir que no lo registres para elección interna o constitucional, pero nos pronunciamos porque hay un proceso legal”.
Recordó que al final no lo registraron pero tenían la intención de hacerlo, hasta que el FPM lo denunció.
Evaden diputados y funcionaria posición sobre dichos de Barrera
Al término del evento, a pregunta, el presidente de la Jucopo evadió la pregunta sobre la denuncia del director de Tlachinollan Abel Barrera Hernández sobre la democracia frágil cuando grupos fácticos se imponen a los poderes constituidos.
Sobre la demanda de servicios, de maestros que no van a las comunidades, y que son parte de las demandas del FPM, el diputado señaló que existe toda la disposiciones los tres poderes del estado, y van a coadyuvar para atender todos eos pendientes históricos.
“No es que se haya llegado a estos temas en uno o dos años, es un abandono histórico, que ha existido un reconocimiento y en el que estamos ya estamos participando”.
El diputado del PT, Pánfilo Sánchez Almazán, añadió que el Congreso es respetuoso de los posicionamiento de las organizaciones, sin embargo, los diputados estaban trabajado, y esa misma tarde tendrían una reunión con el secretario de Educación, justamente para ver el tema de la agenda educativa.
Hasta ese momento se sabía que el titular era Marcial Rodríguez Saldaña; por la tarde noche se supo su separación del cargo.
“Debo reconocer que hay temas de atención, pero a este gobierno lo que le caracteriza es que siguen trabajando”. Anunció una gira de trabajo con funcionarios del gobierno del estado en Dos Ríos, en la parte alta de la Montaña.
“No podemos resolver demandas históricas en tres años de gobierno del estado y seis a nivel federal, creo que hoy se está atendiendo como nunca antes a los pueblos indígenas”,.
La encargada de despacho de la Secretaría General de Gobierno, Anacleta López Vega, consideró “señalamientos nada más al azar”, la denuncia de grupos fácticos que se imponen a los poderes constituidos.
Sólo dijo esa frase antes de salir de prisa del auditorio de la UAG para no ser cuestionada sobre las demandas de justicia por los asesinatos de luchadores sociales, de la falta de maestros en la Montaña, que se denunciaron en el acto solemne.
Texto: Lourdes Chávez/ Foto: Jessica Torres Barrera


