19 febrero,2025 9:09 am

Busca la actriz Anne Yvonne López Durán dar voz a los niños por medio del teatro

Con Arquera, cazadora de historias, la acapulqueña desarrolla un espectáculo de máscaras para toda la familia

Acapulco, Guerrero, 19 de febrero de 2025. Bajo el nombre de Arquera, cazadora de historias, la actriz acapulqueña Anne Yvonne López Durán desarrolla un espectáculo de máscaras para toda la familia y que buscará darle voz a los niños para exponer lo mismo sus sueños que sus miedos a través de pequeñas historias.

Así lo dio a conocer la propia creadora, recordando que este espectáculo es parte de un proyecto que surgió luego del impacto del huracán Otis sobre Acapulco en 2023 y con el que obtuvo un apoyo del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) de Guerrero en 2024 en la categoría Creadores con trayectoria.

En charla telefónica, quien estudió la licenciatura en Actuación en la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT), desarrolló sus primeros trabajos en Fragmentos Capacitación Artística Integral que dirige el actor Héctor Mújica y ha intervenido en diversas series y comerciales de televisión, relató que efectivamente, tras el paso de Otis tuvo la oportunidad de colaborar y sumarse a diversas brigadas de ayuda y durante ese tiempo se dio cuenta de la falta que hacía ofrecer algo de consuelo emocional a la gente, principalmente a los niños.

Así, es que vio la posibilidad de retomar un personaje interpretado por ella –la arquera– en un trabajo escénico anterior por parte del Laboratorio de la Máscara que dirige Alicia Martínez Álvarez en la Ciudad de México y construir con él un sencillo espectáculo con el que se presentó en la zona rural de Acapulco y algunos albergues al tiempo que se sumó a las brigadas organizadas por el grupo teatral La Gruta de la Universidad Autónoma de Guerrero que dirige el actor y director Manuel Maciel Campos para ofrecer también contención emocional tras la tragedia.

Dicho personaje es original de Martínez Álvarez, quien además de ser directora es pedagoga teatral y ha sido parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte (otrora Fonca), y lleva una máscara, un arco y una caracola y toma como base las acciones, los gestos y las actitudes de un bebé, de una mantis religiosa y de un camaleón.

Al paso del tiempo, continuó la actriz acapulqueña, “pensé en la posibilidad de continuar con él (el personaje) y seguir haciendo esta labor social por llamarla así, haya huracán o no haya huracán”.

No obstante, explicó, una vez obtenido el permiso para poder usar el personaje, la primera parte de su proyecto consistió en la impartición de una serie de talleres en distintas partes de Acapulco con la idea de escuchar a los niños y jóvenes.

Tales talleres, fueron impartidos ya entre los meses de enero y febrero en 12 sesiones bajo el nombre de Cazando historias en lugares como el Faro Zapata, el Centro Cultural de Ejido Nuevo y el de la colonia Jardín así como en el Centro Cultural Acapulco, donde recién concluyó el fin de semana anterior.

Lo que se trabajó fue la elaboración de un autorretrato de los niños: “se hicieron algunos ejercicios para sacar a la luz emociones y sueños y que ellos pudieran identificar también cosas y situaciones que pueden generarles molestia, coraje o enojo”.

Con todo ese material, “lo que pretendo es ahora sentarme a estructurar una historia por cada sede para tener un montaje, un trabajo unipersonal donde la arquera sea la portavoz de las historias y las anécdotas de niños y jóvenes que han participado”.

Actualmente, dijo se encuentra en el proceso de compilación del material para redactar los relatos que adelantó serán puestos sobre el escenario en el mes de junio.

Cuestionada sobre la justificación del proyecto, quien actualmente colabora también con diferentes compañías teatrales de la Ciudad de México y de Acapulco –en diciembre concluyó temporada del trabajo Aurora 100 años que se produjo con un estímulo de la Compañía Nacional de Teatro–, aceptó que es lamentable que no se estén atendiendo a las infancias y menos en situaciones como la que ocurrió tras Otis; “urge que se le dé voz a los niños y se conozcan sus historias y urge que la gente se sensibilice con ellas”.

Además, destacó que no es la primera vez que trabaja sobre el tema, ya que el año anterior colaboró con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como parte de un programa cultural de ayuda tras el impacto del huracán Otis.

“Es necesario crear y fortalecer la resiliencia a través del arte, de otra manera no veo cómo crear comunidad y salir adelante”, afirmó, adelantando que este personaje, la arquera, y su trabajo tendrá que ir más allá del proyecto PECDA y colaborar donde haga falta.

Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano