
Ciudad de México, 17 de abril de 2025.- Desde la Catedral Metropolitana, el Arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, lavó los pies de buscadoras, familiares de personas que se suicidaron y migrantes, en el marco del Jueves Santo, en una Misa de la Cena del Señor inédita.
Con un lleno total, Aguiar Retes, reconoció que los 12 asistentes son víctimas de dolor y sufrimiento que trasciende dimensiones, y lavó sus pies, incluidos los de una menor en búsqueda de su mamá, Reyna Karina San Román Aguilar.
La máxima autoridad de la Iglesia católica en México reprodujo el mensaje detrás del lavatorio de pies para hacerles saber que los acompaña en su andar: la caridad, el precepto de servir, aseguró.
“El lavatorio de pies es la caridad, el precepto de servir. Me alegra mucho que en esta ocasión me acompañen 12 personas que han sufrido. Cuatro mediante la migración, cuatro porque en familia han tenido que vivir el drama del suicidio de uno de ellos y otros cuatro que su característica es que buscan a sus seres queridos desaparecidos”, pronunció al inicio de la homilía.
Por alrededor de dos horas, la eucaristía fue dedicada a ellos pues, dijo el Arzobispo, la Iglesia pretende dejarles ver que pese a la adversidad por la que han atravesado, “Jesús camina a su lado”.
“Para ayudarles a estos 12 hermanos a que descubran que Jesús camina con ellos a pesar de las adversidades que les ha tocado vivir”, expresó.
La docena de personas formó parte de la caravana que acompañó al Arzobispo durante la caminata del resguardo del Santísimo, al inicio y al final de la misa.
Uno detrás del otro, las integrantes del colectivo Una Luz en el Camino, ingresaron al recinto católico cargando con las lonas que plasman los rostros de sus desaparecidos.
Cuando el Cardenal se inclinó ante las víctimas para lavar sus pies, algunos de los presentes lloraron mientras el lavatorio seguía su curso.
Brígida Ricardo, quien busca a su hijo desde 2006, cuando tenía tres años, se encuentra entre los que no contuvieron el llanto. Ella también estuvo presente en los diálogos con la Secretaría de Gobernación la semana pasada.
Marianos Cordero, Orlando Bolaños, Juan Sebastián y Estefanía Valentina, todos de nacionalidad venezolana, fueron los migrantes en tránsito que acudieron a la ceremonia
Esta misa recuerda a uno de los tres actos que Jesús realizó en la Última Cena, tras lavar los pies de sus apóstoles para mostrarles a través del gesto que todos los fieles y seguidores están llamados a servir con amor.
Texto e imagen: Agencia Reforma


