19 junio,2025 3:29 am

No se notificó sobre la magnitud del huracán a vecinos de zonas de riesgo de Chilpancingo

 

Chilpancingo, Guerrero, a 19 de junio de 2024.- El mediodía de ayer a unas horas de que se intensificaran las lluvias del huracán Erick en territorio guerrerense, las familias que viven en zonas de alto riesgo de Chilpancingo no habían sido notificadas por las autoridades de la magnitud del meteoro, ni si debían abandonar sus viviendas.

La mayoría de las familias que viven en las márgenes del cauce del río Huacapa, sobre todo de colonias de la parte norte de la ciudad, donde en temporadas pasadas han ocurrido daños, se mantenían en zozobra por lo que se enteraban en los medios de comunicación y en las redes sociales, y algunas por su cuenta buscaban lugares donde refugiarse debido a que tampoco sabían si se instalaron albergues.

En tanto, las autoridades de los gobiernos estatal y municipal sólo realizaron trabajos de prevención a medias en la zona cercana a la presa Cerrito Rico donde cada temporada de lluvias la corriente de agua se desborda y provoca daños en calles, puentes y viviendas.

En la colonia Amate Amarillo el 28 de abril autoridades de los tres órdenes de gobierno anunciaron en conferencia de prensa conjunta el retiro de cascajo y material pétreo, que particulares arrojaron a lo largo de unos 100 metros del cauce del Huacapa, lo que implica riesgos para los vecinos por el taponamiento de la corriente de agua.

Además, anunciaron la presentación de demandas penales contra los responsables que arrojaron el material “de manera ilegal” e ilícita”, como calificó entonces el hecho el presidente municipal, Gustavo Alarcón Herrera.

A casi dos meses del anuncio el cauce fue despejado parcialmente pero todavía se observa gran cantidad de tierra suelta en ambos lados del encauzamiento y hay dos vados construidos provisionalmente para el paso de vehículos, que comunican a los habitantes del lado poniente del Huacapa.

“El agua se va a llevar toda la tierra suelta y va a ir a afectar a las colonias del sur de la ciudad, además los vados van a servir de taponamiento de la corriente y se va a desbordar sobre las casas vecinas”, advirtió ayer José Pérez López, uno de los vecinos.

Ante el anuncio de lluvias torrenciales ocasionadas por el huracán Erick, José sacaba el mediodía de ayer algunas de sus pertenencias de su casa a bordo de su vehículo debido a que, dijo, no quería arriesgar a su familia y se iba a pasar unos días con unos familiares.

Dijo que es muy probable que en las primeras lluvias los dos vados vehiculares colapsen y los habitantes del lado poniente donde hay unas cinco colonias, entre ellas la suya, Amate Amarillo, queden incomunicados.

Esta zona fue una de las más afectadas durante las lluvias del huracán John de septiembre del año pasado. Entonces los dos puentes colapsaron y hora fueron improvisados como vados, hace un año el agua también se llevó de este lugar dos vehículos y unas cinco viviendas.

Ahora los vecinos pronostican que ocurrirá lo mismo debido a que las autoridades no ampliaron el cauce del Huacapa ni retiraron todo el cascajo arrojado por los particulares, dejando en riesgo a las familias vecinas.

Unos 500 metros al sur, en la colonia Industrial, las familias que viven al margen del mismo encauzamiento denunciaron que hasta ayer las autoridades no les habían alertado la magnitud del riesgo por las lluvias y se quejaron de que desde el huracán John fueron omisas a sus demandas de que se realizaran obras para prevenir riesgos.

El mediodía de ayer, Calvineria y su hermana Blanca Ramírez Acevedo buscaban un cuarto alejado del cauce del Huacapa para salirse a rentar unos días, debido a que cada que llueve fuerte el agua se sale del cauce del Huacapa y sus casas se inundan hasta en más de un metro de altura.

Calvineria denunció que todos los vecinos de la vía lateral ubicada al oriente del Huacapa estuvieron solicitando desde las lluvias del huracán John que se elevararan más los muros de contención del encauzamiento para evitar que el agua se desborde hacia las casas, pero dijo que no tuvieron respuesta.

“Hace un año (durante las lluvias de John) se salió el agua del río, tiró mi puerta y se metió a mi casa y se echaron a perder todas mis cosas, aquí cada vez que llueve se pone feo, por eso ahorita estamos buscando un lugar a donde irnos”, dijo.

Denunció que hasta el mediodía de ayer ninguna autoridad les había notificado la magnitud del huracán y por recomendación de sus vecinos habían buscado algún refugio temporal pero no encontraron, por lo que decidieron rentar un cuarto cerca para estar al pendiente de sus casas.

Desde la presa del Cerrito Rico hasta la colonia el Amate (unos 500 metros) donde el cauce del Huacapa aún no tiene muros de contención viven en ambos lados unas 200 familias, que son las que se encuentran en alto riesgo.

Ayer algunas de las viviendas, la mayoría construidas de madera y techos de lámina se vieron desocupadas, pero la mayoría seguían habitadas y algunas de las familias informaron que sólo se saldrían si se lo recomendaban las autoridades, situación que hasta las 13 horas no había ocurrido.

Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Jessica Torres Barrera