15 julio,2025 3:53 am

Negligencia oficial, basura de ciudadanos y la geografía causan las inundaciones en Chilpancingo

 

Chilpancingo, Guerrero, a 15 de julio de 2025.- La negligencia de las autoridades que no impiden el asentamiento de familias en zonas de alto riesgo, como barrancas y laderas y zonas inestables; así como la falta de desazolves y la limpieza de las barrancas, son la causa frecuente de daños ocurridos por inundaciones y derrumbes en la temporada de lluvias en Chilpancingo, de acuerdo con vecinos que han resultado afectados.

En tanto que en el Atlas de Riesgo, que no ha sido actualizado desde la administración municipal 2018-2021, que encabezó el alcalde perredista Antonio Gaspar Beltrán, en la capital existen 36 mil 553 habitantes en riesgo “muy alto” de sufrir derrumbes, así como apenas 259 habitantes en riesgo “muy alto” de sufrir inundaciones y 25 mil 608 en riesgo medio.

El 2 de julio pasado, el diputado local de Morena, Héctor Suárez Basurto, presentó una iniciativa de ley para sancionar hasta con seis años de prisión a quienes se asienten y construyan en zonas de alto riesgo, luego de que el 26 de junio, una tromba desbordó la barranca Las Tortolitas y provocó inundaciones en las canchas de la colonia Galeana, la tienda de autoservicio Aurrerá Norte y varias calles de esa zona.

Floriberta Sánchez, de la colonia América, una de las afectadas ese mismo día, reprochó que a quienes se deberían de sancionar son a las autoridades municipales, por incumplir con la limpieza de las barrancas a tiempo y por no evitar que las familias se asienten en las márgenes de las barrancas, en donde, al construir arrojan tierra y piedras al cauce, lo que provoca las inundaciones en las partes bajas, como ocurrió en esa colonia.

Informó que el 26 de junio, los daños más fuertes ocurrieron en las colonias América y Santa Fe, no en la colonia Galeana, como lo informaron los medios de comunicación y responsabilizó a las autoridades municipales porque no retiraron a tiempo el escombro u basura que los vecinos de la parte alta arrojaron al cauce de esa barranca.

Durante las primeras lluvias de esta temporada, las mismas causas provocaron daños por inundaciones o deslaves en la barranca Chuchululuya, que baja de la colonia Renacimiento y pasa en la parte baja de la colonia Emiliano Zapata, a un costado de las instalaciones de la 35 Zona Militar, al poniente de la capital.

En este caso, los vecinos denunciaron que desde 2014, después de las lluvias que provocó la tormenta Manuel, en septiembre del 2013, quedó inconcluso el encauzamiento de la barranca, lo que provoca que desde entonces cada temporada de lluvias, en la parte baja de la colonia Zapata y en la Vista Hermosa, el agua se desborde en el tramo que quedó sin embovedar lo que provoca inundaciones en las casas.

Luz Elena, propietaria de un puesto de comida y antojitos ubicado en las márgenes de la barranca, dijo que el problema de este cauce es que viene desde Amojelada y pasa por la colonia Renacimiento, que se fundó recientemente, de donde arrastra toda la tierra, piedras y basura que arrojaron los vecinos al cauce.

Contó que son unos tres kilómetros por los que el agua pasa arrastrado todo y viene a taponear en la parte baja.

Aseguró que hace tiempo pidieron a las autoridades municipales la limpieza de esa barranca, pero no se hizo.

Otro de los arroyos que ha provocado daños en esta temporada de lluvias es el de la barranca que pasa por la colonia libertad, a un costado de la colonia San Juan, frente a las instalaciones de la Central de Autobuses.

En este lugar, los vecinos denunciaron que en administraciones pasadas se permitió que varias familias construyeran junto al cauce del río, por lo que a partir de esta temporada, cuando llueve la corriente se desvía hacia la calle principal y cuando es abundante, los vecinos quedan encerrados en sus casas, sin poder salir o entrar hasta que disminuye el caudal.

Un diagnóstico de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil tiene identificadas en la capital un total de 58 colonias en riesgo de inundaciones y por deslizamientos de laderas; 40 de ellas son por deslizamiento de laderas y 18 por estar en zonas de inundaciones.

En tanto que un estudio que realizó el Ayuntamiento, en la administración anterior, indica que son en total 7 mil vecinos que viven en mil 300 viviendas asentadas en colonias ubicadas en zonas de riesgo.

A su vez, el Atlas de Riesgo de Chilpancingo, que fue elaborado en la administración 2018-2021 encabezada por el perredista Antonio Gaspar Beltrán y que desde entonces no se ha actualizado, tiene registradas a 36 mil 253 personas que viven en zonas consideradas como de “muy alto riesgo” por posibles derrumbes y deslaves.

Algunas de estas colonias de más alta población son PRD, Omiltemi, Villas Laurel, El Sabino, Casas Geo, 1 de Mayo, Renacimiento, San Rafael Norte, Tlalmécatl, El Huajal y San Rafael, ubicadas al poniente de la capital.

En tanto que del lado oriente se encuentran la CNOP sección A y C, el barrio San Mateo, El Polvorín, Antorcha Popular, Los Tanques, Juquila, Ignacio Manuel Altamirano, Satélite, Los Puentes, Las Terrazas, Nuevo Horizonte, José María Pino Suarez y la barranca El Tequimil.

Al sureste están la Elías Naime Nemer, Cumbres del Poniente, Eduardo Neri, Plan de Ayala, Lomas de Ocotepec, La Candelaria, 4 de Abril, Rosario Ibarra de Piedra, Las Estrellas, 15 de Septiembre y Frente Popular Revolucionario.

El documento hace especial mención en la barranca Amelitos, ubicada en la colonia Amelitos, al oriente de Chilpancingo.

Refiere que en este lugar, unas familias no especificadas se encuentran “con peligro para derrumbes de medio a alto”, debido a las variables que componen el sitio, “es decir, la litología de arenisca intercalada con conglomerado polimíctico que se encuentra intemperizado por agua pluvial, debilitando las propiedades mecánicas del macizo rocoso causando su disgregación”.

Agrega que esto, aunado a la pendiente mayor a 70 grados, “causa la caída de grandes bloques de la masa rocosa”.

Indica que sobre la barranca se encuentran ubicadas viviendas que ya han sido desalojadas y reubicadas, sin embargo, se reconoce en el diagnóstico que los pobladores las siguen habitando.

“El macizo rocoso se observa inestable, muy intemperizado y disgregado, por lop que aunado al análisis de PRM para derrumbes se puede concluir que es un sitio peligroso para habitar”, pero en estas lluvias no se han registrado daños en la zona.

En cuanto a los riesgos por inundaciones, el documento ubica a 259 habitantes que habitan en zonas de riesgo “muy alto”, 25 mil 608 en zonas de riesgo “medio” y 77 mil 176 en zonas de riesgo bajo.

Al respecto, uno de los sitios que se observa en el atlas como de “muy alto riesgo” es el cauce del bulevar Huacapa.

“El cauce del río Huacapa atraviesa de norte a sur la capital, hasta la localidad de Petaquillas, y es el principal colector de aguas pluviales que bajan de las cañadas, barrancas y cerros contiguos a Chilpancingo”, refiere el diagnóstico.

“Este cauce, cuando es rebasado por las lluvias torrenciales, presenta caudales que lo desbordan y que generan inundaciones en y a lo largo de la ciudad de Chilpancingo”.

Además, añade que en las cañadas y barrancas que desembocan en el río Huacapa, “también puede haber inundaciones toda vez que las viviendas se ubican muy cerca o incluso sobre los cauces de estas barrancas, provocando que cuando el torrente baja, inunde las viviendas sobre las laderas de las cañadas”.

Recuerda que entre los eventos más graves de inundaciones estuvo la provocada por la tormenta Manuel, en septiembre de 2013, que provocó el fallecimiento de seis personas, 5 mil damnificados, 2 mil viviendas inundadas, de las cuales 598 fueron pérdida total; 21 escuelas dañadas, 14 puentes colapsados y 21 vialidades afectadas, así como el desbordamiento de la presa Cerrito Rico.

“Los resultados del análisis de la vulnerabilidad y el peligro por inundaciones para el municipio de Chilpancingo, muestran que este es un riesgo que se presenta únicamente en la cabecera municipal, en grandes porciones de esta, y debido a que es un problema agudo y recurrente, se determinó que en general el riesgo es alto”.

Las colonias más pobladas que se ubican en estas zonas posibles de inundaciones son la Cuauhtémoc Norte, Potrerito, Azteca, Las Aguilas, Cedros, San Rafael Norte, La Presa, Valle Verde Norte, Amate Amarillo, Asentamiento Jacarandas y Tepotzingo, todas asentadas a lo largo del encauzamiento del bulevar Huacapa.

Además, las barrancas Tequimil y Franja Ahuiyuco, Lomas del Marques y El Polvorín, ubicadas al oriente de la ciudad.

Así como la Candelaria, Emiliano Zapata, La Cuernavaca, Benito Juárez, La Primavera, Renacimiento, 24 de febrero, Tlacomulco, 11 de Marzo y Villa Independencia, ubicadas al poniente de la capital.

En los diagnósticos no se incluyen zonas de inundaciones, donde se afecta sobre todo el tránsito vehicular.

Zacarías Cervantes / Foto: Jessica Torres Barrera