9 agosto,2025 2:30 pm

“Si tenemos oportunidad, debemos apoyar a las hermanas que vienen de la Montaña”: Carmela Galindo, traductora

Hablante de tu’un savi, la licenciada en Arte y Patrimonio Cultural nacida en el municipio de Copanatoyac participa en la Feria Nacional de las Lenguas Indígenas 2025, donde rescata el papel de las traductoras de lenguas originarias. “Se trata de que entre mujeres nos apoyamos y nos damos la confianza de platicar y conversar”, dice de sus paisanas que no saben español y a las que acompaña cuando viajan a la Ciudad de México en busca de una mejor atención médica. “Es necesario que se sientan seguras. Vienen a veces por temas de salud muy difíciles”

 

Ciudad de México, 9 de agosto de 2025.- Carmela Galindo, hablante de la lengua tu’un savi y originaria del municipio de Copanatoyac de la Montaña de Guerrero, da acompañamiento a las mujeres que viajan de esa zona del estado a Ciudad de México en busca de atención médica. Muchas de ellas no hablan español y necesitan el apoyo de una paisana que no las deje solas en una metrópolis tan compleja como la capital del país.

En la Feria Nacional de las Lenguas Indígenas 2025, inaugurada este viernes en el Museo Nacional de Culturas Populares (MNCP), Carmela compartió a las y los asistentes su experiencia como traductora intérprete de las mujeres de la Montaña.

La feria abrió sus puertas desde este viernes y al próximo domingo 10, días durante los cuales se realizarán talleres, conversatorios, exposiciones, conciertos y proyecciones cinematográficas, con el tema central de las mujeres indígenas en el México actual y en reconocimiento y defensa de las lenguas originarias.

En las actividades programadas en torno al Día Internacional de los Pueblos Indígenas y el Año de la Mujer Indígena, la feria contará con la particiación de un grupo diverso de mujeres indígenas, quienes destacan por su liderazgo en las artesanías, la música, la educación, la cultura y la política.

Aunque la inauguración de la feria fue en el Museo Nacional de Culturas Populares, se han planeado eventos también en el Auditorio Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes (Cenart), el Museo de Historia de Tlalpan y el Cine Villa Olímpica, al sur de la capital.

El vital acompañamiento en la lengua materna

Carmela Galindo, de 43 años, festeja que la Feria Nacional de las Lenguas Indígenas (FNLI) 2025 sea masiva y las mujeres hablantes de lenguas originarias se reúnan en el museo para hablar sobre sus experiencias. “Ya llevo cinco años con esta labor de intérprete y también con la traducción, dando acompañamiento a las mujeres, paisanas mías, que vienen de la Montaña de Guerrero”,  cuenta a El Sur.

Ellas vienen de esa zona guerrerense a Ciudad de México, explica, solicitando servicios de salud. “Les doy acompañamiento porque eso necesario. Es muy importante el acompañamiento en la lengua materna porque muchas de ellas no comprenden muy bien el español. Y de cualquier forma, es su derecho tener una intérprete para que puedan entender bien, darse a entender bien con el médico en Ciudad de México”.

–Vienen de un largo camino para tener un mejor servicio médico –se le comenta a Carmela.

–Sabemos que aquí en la ciudad es donde se encuentra la mayor parte de los hospitales y los especialistas. Todavía hay mucho que hacer. Se debe de seguir hablando la lengua y que las jóvenes que están en la Montaña sigan hablando su lengua y que si vienen a la ciudad igual, que no se olviden. Es que a veces dicen: “La lengua no me sirve, no me da trabajo”, pero más que trabajo es el apoyo a las mujeres y si estamos aquí en la ciudad, si tenemos esa oportunidad de estar aquí, debemos apoyar a las hermanas que vienen de la Montaña. Se trata de que entre mujeres nos apoyamos y nos damos la confianza de platicar y conversar sobre la enfermedad que traen.

–¿Es más fácil para ellas si se les habla en su lengua materna?

–Se da más rapido la confianza. Yo no sé de otras cosas como psicología, pero es necesario platicar con ellas, que se sientan seguras, que hay aquí alguien que las acompaña, como es mi caso, para hacerlas sentirse como en casa, como si estuvieran con un familiar. Vienen a veces por temas de salud muy difíciles.

A Carmela le enseñó tu’un savi su abuela. En la escuela, los profesores jamás le hablaron en su idioma.

“En la escuelas se debería enseñar, pero yo no tuve la oportunidad de que me enseñaran la escuela. La aprendí con mi abuela”, reitera con orgullo no disimulado.

Cuando terminó la primaria vino a la capital del país. Con 14 años, llegó a la casa de unos familiares con la intención de conocer, no de estudiar. “Pero la vida me lo ha cambiado. Aquí me encontré con personas que también me apoyaron para seguir estudiando porque veían que yo tomaba un libro y nada más miraba los dibujitos, no sabía qué decía pues estaba en español”, recuerda.

En español, ella sólo sabía decir sí o no.

“Quería venir a la ciudad porque decían que era una ciudad muy grande. Unas primas me invitaron a trabajar como empleada doméstica. Ahí veía los libros y personas me ayudaron a estudiar después de que yo me sentí con más confianza de hablar español, porque no querían que se burlaran de mí en la escuela”, confiesa.

Estudió la secundaria, la preparatoria y, tiempo después, la carrera de Arte y Patrimonio Cultural. Ahora se dedica a brindar ayuda a las personas que lo necesitan y que, como ella, vinieron de la Montaña de Guerrero.

“Estamos aquí para ser escuchadas y reconocidas”

En la inauguración de la FNLI 2025, la coordinadora general de Concertación del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), Alma Rosa Espíndola Galicia, dijo que la feria “refleja el trabajo colectivo de las mujeres indígenas, quienes han luchado por el reconocimiento de sus lenguas y derechos. Es una oportunidad para celebrar su resiliencia y compromiso”.

El titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCVPII), Diego Prieto Hernández, indicó que la feria es una plataforma crucial para el reconocimiento de las lenguas y culturas indígenas en México: “La lengua es un vehículo esencial de identidad, y la labor de las mujeres indígenas para preservarlas es clave.

“Este espacio es vital para reconocer y fortalecer las lenguas indígenas como una parte fundamental de la identidad mexicana. No podemos permitir que se pierda esta riqueza. Las políticas culturales deben ser inclusivas y trabajar directamente con las comunidades para lograr una verdadera revitalización lingüística”.

Espíndola y Prieto enfatizaron la importancia de visibilizar a las mujeres indígenas en todos los espacios de la sociedad.

“Hoy estamos aquí para mostrar lo que hacemos, para ser escuchadas y reconocidas, no sólo en el ámbito cultural, sino también en lo político, social y lingüístico. Este es un homenaje a todas las mujeres que, como yo, representamos a nuestras comunidades en los rincones más remotos del país”, agregó Espíndola Galicia.

Gustavo Torres, coordinador de Patrimonio Cultural y Educación Indígena del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), destacó que la feria “nos permite reflexionar sobre la diversidad lingüística que caracteriza a nuestro país y reconocer el trabajo de las mujeres indígenas, quienes son las guardianas de nuestras lenguas y culturas”.

Música, cine, artesanías, poesía y comida indígenas

Durante el primer día de la FNLI 2025, las personas asistentes disfrutaron del concierto inaugural Jiak Usim Jiawai (mariachi tradicional yaqui Jiak Noki), en el patio Jacarandas del MNCP. La Secretaría de Cultura federal lo definió como “una muestra de la diversidad cultural y musical, con la participación de artistas de diferentes lenguas y comunidades indígenas que compartieron sus tradiciones y saberes a través de la música y la poesía”.

Para el fin de semana, entre los conversatorios programados se encuentran Tejiendo Voces: La interpretación y traducción en lenguas indígenas al servicio del bienestar de las comunidades; Dibujar caminos: desafíos y logros de mujeres en el cómic en lenguas indígenas y Planificación lingüística familiar y transmisión de las lenguas indígenas nacionales: experiencias de madres.

El público podrá disfrutar de más presentaciones musicales, como el ciclo de conciertos poéticos multilingües en el patio Jacarandas, con Marlén Garrido Ramos (mazateca) y Luz Yaneth Esteban Cruz (tutunaku), entre otros.

Además, habrá exposiciones “que destacan la riqueza cultural y lingüística de las comunidades indígenas”, como la instalación urbana 6 Lenguas, 6 Mundos y la expoventa artesanal y de comida tradicional en el MNCP.

Entre las actividades organizadas en el Cenart y el Museo de Historia de Tlalpan están los talleres Ja’an, tejiendo poesía y Aprendiendo a contar en yuhmu, así como la presentación de Cala chixa ndará xé Xjuani (¿A que no me dices qué es?) y Voces de la tierra, concierto poético multilingüe.

Dentro de la programación del FNLI, el Cine Villa Olímpica presentará el domingo 10 de agosto, con entrada libre, el ciclo Pluriversos: cine, mujeres y lenguas indígenas, que comenzará a las 17:00 con la animación 68 voces, 68 corazones (tu’un savi-mixteco) y continuará con los documentales La muerte, Ja chomobicho baneni (shipibo, ucayali), Tsontiajakatl. El último viento (nawatlahtolli-náhuatl) y El sembrador (bats’il k’op-tseltal). Al final habrá una charla con los realizadores.

­Guillermo Rivera