22 octubre,2025 4:21 am

No hay medicinas en el hospital de Tlapa y se maltrata a pacientes y a sus familiares, dice el FPM a Evelyn

Chilpancingo, Guerrero, a 22 de octubre de 2025.- Sin médicos especialistas, con escasez de medicamentos y en medio del maltrato a pacientes y a sus familiares, funciona en Tlapa el hospital del IMSS-Bienestar que se construyó en la administración federal pasada, con dinero de la venta del avión presidencial.

La dirigencia del Frente Popular de la Montaña (FPM) se reunió este martes con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y con el coordinador del IMSS-Bienestar, Ulises Adame Reyna, a quienes plantearon las deficiencias y exigieron un mejor servicio médico para los indígenas de la región.

También denunciaron el hallazgo de una bodega “clandestina”, en donde los medicamentos se encuentran en condiciones inadecuadas y echándose a perder, mientras que criticaron que en el hospital regional se pide a los familiares de los pacientes que los compren.

La reunión se realizó a cuatro días de que el FPM denunció el hallazgo de esa bodega “clandestina” de medicamentos en Tlapa.

El encuentro de unos 15 dirigentes de la agrupación con la gobernadora y el funcionario federal fue en Casa Guerrero y duró unas tres horas, de 12:30 a 3:30 de la tarde.

Entrevistado al salir, el integrante de la Dirección Política de la agrupación, Ceferino Candia Ramírez, informó que pidieron a la gobernadora y al funcionario federal que se les brinde mejor atención médica a la población indígena de la Montaña. En esa región convergen na saavi (nahuas), me pha (tlapanecos), nahuas y amuzgos.

Les plantearon que el hospital del IMSS-Bienestar carece de médicos especialistas y medicamentos, además de que los pacientes sufren maltrato del personal.

Candia Ramírez declaró que la salud es un factor importante para tener una sociedad sana, pero que también la gente no debe sufrir maltrato institucional, sino que debe ser tratada con calidad humana.

Denunció que el maltrato también es para los familiares, “los dejan en la calle, a pleno sol, esperando a sus pacientes. Eso se puede verificar con fotografías que se difunden en redes sociales, donde los familiares están en la intemperie, ni siquiera hay una sala donde puedan esperar a sus enfermos”.

“Eso es lo que venimos a plantear, pero sobre todo, venimos a pedir que el medicamento que se le otorgue a la gente sea totalmente gratuito y que se surtan las recetas de los pacientes, porque hemos visto que salen a comprar el medicamento fuera y pedimos que la atención sea gratuita”.

Candia Ramírez dijo que otra de las deficiencias que hay en el nuevo hospital es la falta de especialistas, “que de alguna u otra manera ha sido la causa de los decesos de compañeros que, por ser pobres, no tuvieron la posibilidad de atenderse en un servicio particular, donde se brinda un mejor servicio”.

Indicó que en la Montaña son constantes los padecimientos renales o la diabetes, pero que para atender a los pacientes no hay oncólogos ni nefrólogos.

Indicó que les han dicho que oncólogos sólo hay dos en Guerrero, en tanto que los nefrólogos no quieren irse a trabajar a la Montaña porque se les hace difícil el acceso o porque no encuentran las comodidades que tienen en ciudades como Acapulco, Ciudad de México o Cuernavaca.

El activista informó que le pidieron a la gobernadora que intervenga y solicite a la federación ese tipo de especialistas, que para convencerlos podrían ofrecerles un buen salario.

El dirigente indígena agregó que al coordinador del IMSS-Bienestar, Ulises Adame, le explicaron toda este problema que están viviendo en la Montaña y el funcionario prometió que va a atenderlo, para que la gente “no sufra el desabasto”.

Candia Ramírez lamentó que mientras a los familiares de los pacientes los mandan a comprar sus medicamentos, el sábado se encontró una bodega clandestina, en donde había soluciones que estaban en lugares inadecuados.

Adame Reyna informó el lunes que el lugar donde estaban los medicamentos es una bodega alterna y que se trata de un excedente, que no cabe en la farmacia del hospital.

Al respecto, el dirigente del FPM respondió que es lo que no se alcanza a comprender, pues si hay un excedente de medicamentos y hasta los almacenan en lugares alternos, entonces por qué en los hospitales mandan a los familiares de los pacientes a comprarlos.

“Esa es una interrogante que debieran contestar los funcionarios federales, porque son los que están encargados de que se distribuya de manera equitativa y, sobre todo gratuita, para que no veamos a la gente pagando un medicamento para el que ya se destinó un presupuesto federal”.

Pidió que también expliquen si es posible tener una bodega alterna en condiciones no reguladas, “porque para mantener un medicamento, deben de tener cierta temperatura o resguardarlos de la luz solar, del frio o calor”.

Explicó que según les han dicho, las soluciones tienen que estar en lugares refrigerados, “sin embargo, en esa bodega no vimos las condiciones para almacenar medicamentos, ni siquiera cámaras de vigilancia para regular la entrada y salida de las soluciones”.

Candia Ramírez informó que entre los medicamentos había soluciones, medicamentos controlados para las infecciones, así como antibióticos, “en cajas abandonadas entre picos, palas, carretillas. A pesar de que antes nos habían dicho que contaban con una farmacia con la mejor tecnología para almacenar los medicamentos necesarios”.

El dirigente del FPM informó que la respuesta que dieron la gobernadora y Adame Reyna es que se está haciendo una investigación y que después les darán información.

Advirtió que la organización estará pendiente para que la información que les den sea real y verídica, “para que nosotros podamos constatar que lo que se está haciendo desde el gobierno federal, que es algo en beneficio de nuestra gente”.

Por su parte, Telésforo Aguilar Villanueva denunció que los integrantes del FPM que expusieron el hallazgo de la bodega están siendo amenazados por teléfono y demandó a las autoridades de los gobiernos federal y estatal que les den seguridad.

Informó que cuando se encontraban en la reunión con el coordinador del IMSS-Bienestar en Casa Guerrero, Adame Reyna, recibieron llamadas y les advirtieron que ya no sigan dando información, ni ofreciendo “evidencias de lo que se encontró, de lo que hay y de lo que ha pasado durante mucho tiempo en el hospital”.

Advirtió que si les pasa algo a sus compañeros, la organización se va a movilizar “porque no es posible que a las personas que se atreven a denunciar este tipo de cosas se les amenace”.

Indicó que por lo que supieron, las autoridades tenían conocimiento de esa bodega, “inclusive el coordinador regional del IMSS-Bienestar nos dijo que ya sabía de ese lugar en donde se guardaba el medicamento”.

Concluyó que eso los pone a pensar que hay una red, “no solamente es el director o la administradora del personal. Hay más gente involucrada y si se hace una investigación a fondo, habrá muchas personas que se les puede venir abajo todo esto”.

Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Jessica Torres Barrera