5 diciembre,2025 8:45 am

Se encuentra el cantautor catalán Joan Manuel Serrat con jóvenes en la FIL de Guadalajara

Abandona por unos minutos el auditorio Juan Rulfo, ante el ruido que hacían los asistentes

Guadalajara, Jalisco, 5 de diciembre de 2025. “Yo soy cantalán”, definió entre risas Joan Manuel Serrat ante un atiborrado auditorio Juan Rulfo para el encuentro Mil Jóvenes.

El guitarrista y poeta español, uno de los protagonistas de la delegación de Barcelona como invitada de honor a la Feria Internacional del Libro (FIL) llegó puntual a la cita, a las 16:00 horas, pero las decenas de personas que quedaron fuera del recinto empezaron a gritar y pedir ingresar, lo que provocó un ruido que no dejaba escuchar al autor, quien decidió abandonar el sitio ante el asombro de los presentes.

El cantautor de 81 años agradeció la gran respuesta de la gente, añadió que hizo un viaje muy largo para estar en Guadalajara, pero explicó que prácticamente no escuchaba ni a su interlocutor, Benito Taibo.

“Les agradezco a todos mucho, he hecho muchos kilómetros para estar aquí hoy, era un día, para mí, extraordinario, de mucha ilusión pero es imposible mantener un acto de un calado afectivo como era éste, con un alboroto como el que hay ahí afuera, no es culpa mía, perdónenme ustedes, buenas tardes”, lanzó Serrat.

Unos minutos después, ya con el público apaciguado, el barcelonés volvió unos momentos después ante las ovaciones de los presentes.

Durante más de una hora sostuvo una charla con Benito Taibo. Habló de futbol, de migración, del colapso de los sistemas democráticos, de los peligros del pensamiento único, incluso citó a Benito Juárez: “El respeto al derecho ajeno es la paz”, y advirtió que la poesía es fundamental en esta época llena de ruidos.

Serrat habló además de su trabajo, de lo que significa la música, el canto y la poesía. “Cantamos todos, cantamos siempre”, precisó el autor, quien añadió que es un apasionado de la poesía del siglo de oro español y de la polaca Wislawa Szymborska.

“Es un tiempo de miedo, pero también es un tiempo de esperanza, el miedo y la esperanza viven juntos, la esperanza genera miedo y el miedo a su vez genera esperanza, tenemos que tratar de manejar estos dos sentimientos de la mejor manera posible para poder convivir con ambos, estoy seguro que manejándolos siempre acabas encontrando un camino que el miedo por sí solo no nos va a dar, y que la esperanza también por sí sola va a ser muy falsa”, añadió el autor.

Rebeca Pérez Vega / Agencia Reforma