
Chicago, a 17 de diciembre de 2025.- El comandante de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, regresó al área metropolitana de Chicago y dio inicio a una nueva etapa de terror para miles de inmigrantes indocumentados, residentes permanentes y ciudadanos estadunidenses, después de llevar a cabo unos 5 mil arrestos, según sus palabras, en Nueva Orleans, en el estado de Louisiana.
Se vio a Bovino en varias partes del área metropolitana de Chicago, junto a unas siete camionetas con agentes cubriendo sus rostros y arrestando a gente que se disponía a ir a trabajar para llevar comida a sus familias.
Primero, fue confrontado por un ciudadano estadunidense en el suburbio de Forest Park, quien le preguntó, ¿Bovino, te recuerdas de mí? tú me arrestaste en el mes de septiembre, mírame a los ojos; el comandante de la Migra solamente lo miró sin decir absolutamente nada, posteriormente sin mencionar palabra ordenó a sus agentes retirarse de la zona, mientras el hombre le seguía diciendo palabras ofensivas.
Los agentes del Departamento de Control de Inmigración y Aduanas, (ICE, por sus siglas en inglés), llevaron a cabo redadas nuevamente en el barrio de las empacadoras y ahí arrestaron a otro ciudadano estadunidense, que buscaba trabajo en las afueras de una tienda Home Depot. El arrestado señaló que fue llevado debajo de un puente cercano donde le pidieron sus documentos, después de mostrarlos fue liberado y le dijeron que se podía ir.
Bovino y sus caza migrantes también fueron vistos en la intersección de las calles 31 y Cicero, donde se ubica una tienda de autoservicio de la cadena Walmart.
También se les vio entre las calles 47 y Mozart donde arrestaron a otro trabajador.
En una parte del corredor comercial más importante de las familias mexicanas en Chicago, el área de La Villita, volvió a aparecer Bovino, con su grupo de enmascarados y fueron enfrentados por residentes enfurecidos por su presencia.
La zona de La Villita ha sido una de las áreas más castigadas por la presencia del ICE y ha dejado pérdidas multimillonarias en los últimos tres meses, ya que después de que una de sus calles, la 26, que más impuestos generaba para la ciudad de Chicago por sus ventas, se ha convertido en una zona semi desértica, por la falta de clientes que la visiten.
Los agentes de ICE siguen persiguiendo un perfil racial para llevar a cabo sus detenciones, contradiciendo la Constitución de Estados Unidos, que dice que todos los estadunidenses son iguales.
Pese las nuevas leyes firmadas por el gobernador del estado J.B Pritzquer y a las bajas temperaturas, los agentes de la Migra, siguen aplicando las mismas tácticas contra la gente, violencia física y verbal. Incluyendo el uso de gas lacrimógeno. Nada ha cambiado con la nueva llegada de Bovino, un hombre lleno de racismo.
La semana pasada el gobernador de Illinois, firmó una ley precisamente en el barrio de La Villita para dar protección a miles de residentes del estado que se encuentren en escuelas, iglesias, hospitales, centros de cuidados infantiles y sobre todo en las cortes de los diferentes condados del estado.
El sistema judicial de Illinois debe brindar protección a sus ciudadanos y no deben ser intimidados cuando asisten a atender sus asuntos en las diferentes cortes estatales y federales, señaló Pritzquet al firmar el proyecto de ley aprobado por los representantes y senadores en la asamblea legislativa del estado.
Las redadas vienen a dejar a familias partidas, divididas, con cicatrices difíciles de sanar, mujeres con hijos qué mantener y también niños abandonados, padres solos, cuando a quien arrestan es a la mujer y un caos psicológico en toda la familia.
En sectores cercanos al presidente Donald Trump, se habla de que la Migra se enfocaría en buscar a migrantes con antecedentes criminales y no en trabajadores honestos que solo buscan el sustento para sus familias ya que los propios republicanos ven como se desploma la popularidad del jefe del Ejecutivo de Estados Unidos, lo que pronostica una contundente derrota en las elecciones intermedias que tendrán lugar el 3 noviembre del 2026, pero por lo mostrado ayer en Chicago, nada ha cambiado, aún con las leyes firmadas por el gobernador del estado.
Manuel Martínez Santamaría


