29 diciembre,2025 9:11 am

Recomienda Rivera Garza Marciano, uno de los libros que leyó este año y que presentó en la FIL

En la novela de Nona Fernández se mezclan archivo, crónica, fotografías y ficción

Ciudad de México, 29 de diciembre de 2025. Los libros que circulan entre escritores y creadores no siempre responden a una moda ni a una novedad editorial.Imagen

Algunos llegan por una conversación, otros por una presentación pública, una referencia escuchada al pasar o un regreso a lecturas que marcaron otro momento de la vida. Hay novelas construidas a partir de entrevistas prolongadas, ensayos que proponen marcos para pensar el conocimiento, relatos de horror escritos hace más de un siglo y textos breves que permiten entrar y salir de la lectura sin un orden fijo.

En estas recomendaciones aparecen historias de guerrilla y memoria política, teorías científicas, travesías marítimas, cuentos humorísticos, novelas históricas y libros que reflexionan sobre la identidad, la familia o la vida cotidiana. Las razones para leerlos son distintas: entender un proceso histórico, volver a una idea estudiada años atrás, encontrar un formato que se adapte al tiempo disponible o sostener el hábito de la lectura frente a la dispersión diaria.

Cristina Rivera Garza recién leyó Marciano, de Nona Fernández, porque la autora le pidió presentar su libro más reciente durante la pasada edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. La autora recomienda la lectura de esta novela que mezcla archivo, crónica, fotografías y ficción, construida a partir de cuatro años de entrevistas que Fernández realizó a Mauricio Hernández Norambuena, figura histórica del Frente Patriótico Manuel Rodríguez de Chile.

Para Rivera Garza en el proceso de lectura surgen preguntas sobre la memoria colectiva, el activismo político y la relación entre la juventud y la idea de la utopía, no se trata de una historia cerrada en el pasado, sino de un texto que dialoga con discusiones actuales y con la manera en que se recuerdan los procesos políticos.

Marciano se hace preguntas importantísimas acerca de la memoria, de la memoria colectiva, acerca del activismo político y de la relación entre la juventud y la utopía, me parece un libro completamente contemporáneo y lo recomiendo mucho”, narra la autora de Terrestre y El invencible verano de Liliana.

Esa relación entre lectura y contexto también aparece en la experiencia de la narradora, conductora de televisión y guionista de cine Sabina Berman. En meses pasados volvió a La estructura de las revoluciones científicas, de Thomas S. Kuhn, después de que la presidenta Claudia Sheinbaum lo mencionara como uno de sus libros favoritos en medio de su conferencia matutina.

Berman lo había leído en la universidad y decidió regresar a él desde otro lugar. Explicó que lo retomó con interés, consciente de que se trata de un texto exigente, centrado en explicar cómo cambian los paradigmas científicos y por qué ciertas ideas dejan de funcionar en un momento determinado.

Xavier Velasco ha leído libros más relacionados a las vitrinas de las novedades literarias. Hace poco leyó La Armada invencible, del tapatío Antonio Ortuño, y Misión en París, la novela reciente de Arturo Pérez-Reverte, que forma parte de las aventuras del capitán Alatriste y que retoma al icónico personaje en una misión secreta en la que mezcla intriga y muchos duelos.

Rebeca Pérez Vega / Agencia Reforma