2 enero,2026 7:46 am

Impresionan a turistas los destrozos que aún se ven en la zona Diamante desde el impacto de Otis

 

Acapulco, Guerrero, a 2 de enero de 2026.- En la zona Diamante, la de mayor plusvalía en el municipio, sigue impresionando a los turistas el fuerte impacto del huracán Otis, del 25 de octubre de 2023, que se ve en los altos condominios de lujo aún derruidos, a más de dos años de la catástrofe natural.

Cientos de turistas disfrutaron este jueves del primer día de 2026, en el acceso a la playa que se ubica entre los condominios Bamboo y Marena, un par de edificios de varios pisos de altura que muestran los mismos rastros de destrucción desde el paso del huracán de categoría 5.

Un par de turistas hablaban de los fierros viejos que se ven en los condominios devastados, una de ellas recordaba el impacto del huracán Otis, cuyas imágenes le dieron la vuelta al mundo, por la gran cantidad de edificios que quedaron desnudos, sin ventanas y plafones, como el Bamboo y el Marena.

El acceso a la playa se convierte en un estacionamiento, que este jueves estaba atestado, pero la avenida Costera las Palmas también estaba llena. Los 50 pesos que cobraron los “viene, viene” por dejar estacionar a los carros, obligaba a los choferes a buscar espacio un poco más lejos del acceso.

Cerca de la franja de arena varias bolsas de basura se acumulaban a un costado del camino, por donde pasaban los visitantes de Acapulco para entrar al mar, y más adelante, un desagüe de agua expuesto deterioraba más la imagen del concurrido acceso a la playa, uno de los escasos de la zona Diamante.

Los turistas se acomodaban en algunas sillas, debajo de sombrillas rentadas por prestadores de servicios turísticos, y otros se aventuraban a entrar al mar pese al constante oleaje que existen en esta parte de mar abierto.

Uno de los visitantes, proveniente de Ciudad de México, relató brevemente a El Sur que algunas horas antes del impacto del huracán de 25 de octubre de 2023, estaba hospedado en el condominio Torres Gemelas con un amigo, pero decidieron regresar a la capital del país.

Las imágenes que vieron después fueron fuertes, desde aquel entonces el hombre ha regresado otras veces a Acapulco, pero sigue viendo los estragos del meteoro que por poco pudo haber vivido, en particular el condominio Marena, que “sí le dio en la madre”, comentó observando el edificio.

Está hospedado en un hotel cercano al Kristal, de la avenida Costera, pero decidió atravesar la ciudad y padecer el tráfico, que a las 4 de la tarde se alargaba desde la Bonfil hasta el bulevar de Las Naciones, porque la arena del mar abierto es más suave, el agua es permisible para mojar las piernas y no hay tanta gente, enlistó.

Otros edificios colindantes de la avenida Costera las Palmas, hasta hace unos meses intactos en su destrucción, están siendo remodelados y prácticamente reconstruidos en su totalidad.

El 19 de diciembre pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declaró en la conferencia matutina que la reconstrucción de los condominios de la zona Diamante ha enfrentado mayores dificultades que otras zonas de la ciudad, debido a una compleja situación jurídica y administrativa, “había muchos edificios ahí donde cada quien o cada familia es dueña de un departamento distinto y no tenían una administración común”.

Ramón Gracida Gómez