
Chilpancingo, Guerrero, 4 de febrero de 2026. Integrantes de la sección 14 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) cerraron el Departamento de Servicios al Personal y Relaciones Laborales, de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), para exigir la destitución de la titular de esa área, Arminda Olguín Salgado, quien es sobrina del senador Félix Salgado Macedonio.
Este martes, unos 12 trabajadores tomaron las oficinas, ubicadas en la calle Eduardo Mendoza de la colonia Margarita Viguri, y colocaron pancartas en la fachada, con mensajes como “senador Félix Salgado Macedonio, su sobrina no pudo con el cargo” y “fuera Arminda por incompetente”, entre otros similares.
Una trabajadora explicó que en la dependencia hay unos cien empleados, pero la mayoría se negó a participar en la manifestación por temor a represalias, debido a que Arminda Olguin es familia del senador y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda. Durante la toma de las oficinas, los inconformes también evitaron ser fotografiados y no proporcionaron sus nombres.
Una de las manifestantes explicó que Arminda Olguín tiene alrededor de un año y medio en el cargo, pero “le falta liderazgo, capacidad resolutiva, el rezago con trámites y problemas que se tienen dentro del departamento. No avanzamos y consideramos que merecemos tener el respaldo de un jefe que tenga la capacidad, el conocimiento”.
Destacó que en el departamento, a diario se atiende a trabajadores de la SEG activos y jubilados, por lo tanto, “requerimos de un personal capacitado. Para que nosotros podamos hacer el trabajo de manera correcta, en tiempo y forma, se requiere también que el jefe tenga todas las aptitudes necesarias”.
Indicó que líderes sindicales se reunirán con autoridades de la SEG para resolver el conflicto y se reservó los detalles de los problemas que hay en las oficinas, ya que “hay varias cuestiones que tenemos que manejar discresionales”.
A pregunta sobre si temen represalias, declaró que “siempre está latente eso, por eso hay muchos compañeros que no se quieren involucrar en el movimiento por el temor y, finalmente, esperamos que se nos escuche y que las autoridades tomen en cuenta que quienes estamos en el movimiento somos personas de trabajo”.
Señaló que, a veces, las personas se quejan de la atención pero desconocen todo lo que se vive en las oficinas, “el material que hace falta, toda la escasez, toda la falta de liderazgo y de muchas otras circunstancias, para poder tener los trámites en tiempo y forma, y el trato adecuado y digno para la ciudadanía”.
A pesar de que los trabajadores tuvieron un diálogo con funcionarios, se informó que no hubo acuerdos.
Alina Navarrete Fernández/ Foto: Jessica Torres Barrera


