
Chicago, Estados Unidos, a 30 de marzo de 2026.- La comunidad guerrerense se hizo presente en la enorme marcha denominada No Kings (No Reyes) el sábado 28 en la tarde en el centro de Chicago, como parte de una serie de manifestaciones en distintas ciudades de Estados Unidos.
Se estima que asistieron en Chicago de 200 mil a 250 mil personas como parte de unos 8 millones de manifestantes que se congregaron en unas 3 mil 100 ciudades y pequeñas localidades para protestar por la guerra que libran Estados Unidos e Israel en el Medio Oriente y por las políticas antiinmigratorias que aplica el presidente Donald Trump.
En una tarde soleada, pero extremadamente fría, nos encontramos a líderes guerrerenses acompañados de otros representantes de la comunidad mexicana que se presentaron al evento de protesta para levantar la voz.
Este corresponsal entrevistó a tres personalidades de la comunidad: Erasmo Salgado, coordinador de los Clubes Unidos Guerrerenses en Chicago, a Carlos Arango, legendario líder mexicano de Casa Aztlán y a Jose Luis Gutiérrez de la Casa Michoacana en el Medio Oeste.
Salgado dijo que con la participación de la organización que encabeza se deja saber al mundo que los guerrerenses están en contra de las políticas migratorias que Donald Trump sigue aplicando en nuestras comunidades, los agentes siguen acosando a nuestra gente en el aeropuerto, en los restaurantes y donde quiera que uno se los encuentre, estamos en contra de que no se aplique un estado de derecho democrático y Donald Trump, se quiera erigir como un Rey, en un país con una Constitución que Donald Trump evidentemente no está respetando.

A la pregunta de a qué debe la baja presencia de la comunidad no solo guerrerense sino mexicana en general, señaló: “probablemente se debe al clima, al miedo, pero aquí estamos nosotros levantando la voz por todos ellos, ahora que el país entró a una guerra que nosotros no pedimos y no queremos, se amenaza a nuestros nuestros hijos para que se enlisten en el Ejército y vayan a pelear una guerra con la que no estamos de acuerdo.
“Nosotros queremos un mundo en paz, venimos a trabajar y a construir este país, a formar nuestras familias y no queremos participar en guerras.
“El presidente Trump no pidió permiso al Congreso de la nación para inmiscuirse en los asuntos de guerra con Israel contra Irán y ahora le está solicitando 200 mil millones de dólares al Congreso, eso solamente ocurre en las monarquías o en las dictaduras, por eso estamos aquí para decirle Trump que él no es un Rey”.
Por su parte, Carlos Arango informó que los primeros tres días del mes de mayo son para celebrar el Día del Trabajo y se pretende realizar un boicot, contra grandes empresas como Walmart, Target, Fedex, UPS, Amazon, Apple, Google, Microsoft y disuadir a los miembros de la comunidad mexicana a que no vayan a trabajar y dejen a sus hijos en casa para hacer sentir la fuerza y el peso de los mexicanos en la economía del país.
Arango, un hombre de poco más de 80 años de edad realmente es un símbolo de lucha para nuestra comunidad, un hombre que no se rinde y sigue organizando a los mexicanos en las diferentes batallas que enfrenta.
Por su parte, Jose Luis Gutierrez dijo que aunque no había la representación de personas de origen mexicano y latinoamericano como debería de haber, que la gran mayoría de gente presente en la gran marcha eran de origen blanco, anglo, “aquí estamos presentes para levantar nuestra voz y decir que estamos en contra de que Donald Trump se quiera sentir un Rey y hacer y deshacer sin consultar al Pueblo”.
Antes del inicio de la marcha en el Grand Park participaron varios líderes comunitarios y el alcalde de la ciudad, Brandon Johnson, quien con gran energía convocó a una lucha contra la oligarquía y las políticas públicas de Donald Trump a las que calificó de fascistas y tiranas.
Johnson hizo un llamado a los multimillonarios a que paguen los impuestos justos a los que corresponden sus grandes ganancias, y aseguró que Chicago lidera un movimiento para proteger la democracia y la justicia económica.
Hizo un llamado a enfrentar con determinación a la tiranía, señalando que los grandes cambios provienen de enfrentar al gobierno, señaló que este movimiento busca poner fin a la oligarquía y a la influencia de los multimillonarios.
El alcalde exigió que los megaricos paguen lo justo para contribuir a financiar servicios esenciales como transporte, salud, empleos y educación.
Enfatizó la protección de la clase trabajadora y criticó el uso de términos como “inmigrantes ilegales” y reafirmó a Chicago como un bastión de resistencia, marcando la jornada como parte de una lucha por la justicia económica y democrática con planes de seguir movilizando la energía social.
Llamó la atención que varias personas llevaban cartulinas que pedían que Trump, enlistara en el Ejército a su hijo Barron, otras solicitaban abolir el ICE, (el Departamento de Inmigración y Control de Aduanas) y varias más terminar con la guerra inmediatamente.
La marcha dio inicio en la Columbus Drive, hacia el sur, posteriormente dio vuelta hacia el oeste por la Van Buren hasta llegar a la Dearborn hacia el norte hasta topar con la Wacker Drive y llegar finalmente al edificio Trump donde se empezó a disolver la manifestación.
Manuel Martínez Santamaría


