
Chilpancingo, Guerrero, a 24 de abril de 2026.- En el Parlamento Infantil 2026, el niño de diez años, Fabián Gómez García, exigió a las autoridades reflexionar sobre la violencia que le quitó a su padre cuando tenía seis, y la que ha dejado miles de asientos vacíos en las mesas en Guerrero.
En la máxima tribuna del estado, en el Congreso local, representando a su escuela primaria en Taxco, declaró que levantó la voz por todas las personas que han perdido a alguien, y porque los niños puedan jugar sin temor en las calles.
“La inseguridad no es una noticia en los medios, es nuestra sombra, se ha vuelto la dueña de nuestras calles, ha cerrado lugares donde trabajaban los padres de mis amigos, lugares donde antes corríamos, pero el golpe más duro, el que cambió mi vida, fue cuando la inseguridad decidió que yo ya no merecía un papá, perdí al hombre que me decía que todo iba a estar bien”.
Señaló que a la edad de seis años se debe pensar en los sueños, no en despedidas a su padre, a quien extraña y recuerda todos los días. Llamó a reflexionar sobre la violencia en Guerrero que ha dejado miles de asientos vacíos en las mesas.“Necesitamos que las autoridades escuchen que necesitamos seguridad en las calles y sobre todo, espacios seguros para los niños”.
Consultada por separado, la madre de Fabián, Fabiola García, explicó que en 2021 mataron a su hermano, Mario Alberto García Padilla, a quien su hijo llamaba papá. Era taxista en el municipio de Taxco, y a la fecha desconocen por qué le quitaron la vida.
El niño parlamentario propuso a los diputados que impulsen iniciativa para la resolución pacífica de conflictos para que haya actividades deportivas y culturales gratuitas, y a modo de conclusión, declaró: “elijo soñar de que el cambio es posible”.
El municipio platero ha tenido varias crisis de inseguridad en los últimos años, intensificadas en 2023 y 2024, cuando se registraron periodos de cierre de comercios, la suspensión de clases y una parálisis del turismo.
La semana pasada fueron privados de su libertad y luego rescatados, el alcalde Juan Andrés Vega Carranza, dos días antes que él, su padre Juan Vega Arredondo.
En el ejercicio de parlamento abierto con niñas y niños de quinto y sexto grado de primaria de distintas regiones del estado, se denunció además de la violencia, el abuso sexual infantil, el consumo de drogas que comienza a los diez años de edad, el acoso escolar, la discriminación por el color de la piel, cómo afecta la pobreza a los niños, y reclamos a los servidores públicos que no garantizan sus derechos.
El presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Jesús Urióstegui, reconoció el valor y la honestidad de 46 representantes del Parlamento Infantil de alzar la voz por las niñas y los niños del estado de Guerrero.
Sin mención de los problemas señalados en la tribuna, que no escuchó en la mayoría porque llegó al final de la sesión, declaró: “aunque sean niñas y niños, su voz vale, su voz se escucha, su voz cuenta, y nos enseña mucho a quienes tomamos hoy decisiones. Tengan la certeza de que sus ideas importan y pueden inspirar cambios reales”.
Antes, Héctor Villanueva García, de la primaria Luis Donaldo Colosio, en la Montaña, citó la emblemática frase del político asesinado en 1994: “Veo un México con hambre y sed de justicia”, y luego pidió ayuda para recuperar la paz en Tlapa, en Guerrero y en México.
Lamentó que haya personas que hacen daño a otras, incluso que las desaparecen. Enfatizó que la escuela es sagrada, debe mantenerse segura y abierta, donde ningún grupo criminal se atreva a entrar.
Pugnó por más oportunidades de empleo, por una policía honesta y presente, “que no se venda a la gente mala”. Enfatizó que representó a los niños que sólo quieren vivir en paz.
Basta de privilegios de pocos y carencias de muchos
Del municipio de Arcelia, Candy Delgado Ocampo, denunció que servidores públicos usan los cargos para lucirse, no para servir, y urgió a que dejen de presumir que hay justicia, cuando el hambre es el pan de cada día en su comunidad, y en la pobreza los niños enfrentan muchos obstáculos.
“Basta de privilegios de pocos y la carencia de muchos. La ley no es un juego, ni la carencia un escalón para sus intereses personales, exigimos que dejen de ser espectadores y sean verdaderos guardianes de nuestros derechos, porque un servidor público que no cumple la ley, no presenta al pueblo”.
En su participación, subrayó que era el momento de hablar lo que el sistema calla: niños caminando kilómetros para ir a la escuela con el estómago vacío, mientras autoridades solo caminan para tomarse la foto.
Preguntó con alusión a las autoridades, “¿alguna vez han sentido la desesperación de no tener nada que ofrecer a un hijo, qué sienten al saber que su indiferencia puede apagar los sueños de toda una generación?”.
Aclaró que el artículo 4 de la Constitución federal, y la ley 812 de Guerrero no son palabras bonitas, sino mandatos para garantizar el bienestar. “No pedimos caridad, necesitamos soluciones que cambien nuestras vidas, no solucione de un día”.
Pidió que haya un programa que garantice alimentos en escuelas, becas para evitar la deserción escolar, empleos dignos para nuestras familias, y demandó que no se permita que la corrupción y la pobreza sea la única herencia para la niñez.
“La pobreza de Guerrero es el reflejo de sus promesas incumplidas, no me disculpo por mis palabras, es el sentir de mi escuela y de mi pueblo. Somos el presente que exige justicia”.
De Tierra Colorada, cabecera municipal de Juan R. Escudero, Anderson Tadeo Díaz Ballesteros también denunció la injusticia y las desigualdades sociales, donde se castiga la protesta y no importa la angustia de las madres solas y desamparadas.
Afirmó que en Guerrero existe una discriminación histórica hacia los pueblos indígenas, donde la ley “sólo sirve para que se beneficien unos cuántos ricos y poderosos, y la clase política se pasea en autos ostentosos. Yo no quiero un México vacío, lleno de discriminación, pido las herramientas para cambiar lo que no me sirve”.
De Heliodoro Castillo, el niño Jesús Adán Marquina Padilla, advirtió del peligro de las adiciones en su municipio y todo México, que ya se ve con normalidad por los adultos.
Señaló que estudios hablan de que el inicio del consumo de drogas se redujo a diez años, y en Guerrero, uno de cuatro pacientes de adicciones al alcohol, el resistol y la mariguana, es menor de edad de 12 años. Mencionó el caso de un niño que se refugia en el consumo del resistol por el maltrato en su casa, porque dice que nadie lo quiere, ni lo escucha.
Carolina Méndez Hernández, de Chilapa, Diego Rodríguez Román, Iguala, Paul Ríos Martínez, de Coyuca, Danahe Guerrero Espinal, de Huamuxtitlán, y Daniel Valle Rentería de escuela Conafe en Tecpan de Galeana, se pronunciaron sobre las consecuencias mortales del cambio climático.
Representantes de escuelas de Zihuatanejo, Acapulco, Coyuca de Benítez y Altamirano denunciaron la violencia sexual y emocional. Del Centro Educativo Cualcán, Acapulco, Gladis Alcantar Ocampo, aseguró que el abuso sexual es alarmante, y las cifras reales se desconocen porque no siempre se denuncian. Llamó a “gritar los secretos para que nos puedan ayudar”.
Jade Romero Gutierrez de Chilapa, Estefanía Cuevas Arismendi, de Altamirano, y Estefanía Cuevas Arizsmendi de Altamirano, denunciaron la desigualdad de mujeres y hombres que se encuentran en todos lados con conductas discriminatorias normalizadas.
Lourdes Chávez / Foto: Jesús Eduardo Guerrero


