12 mayo,2026 7:09 am

Pide el hijo de Carmelo Cortés la exhumación de los restos de su padre en el panteón de Dolores

Acapulco, Guerrero, a 12 de mayo de 2026.- Unas fichas del Servicio Médico Forense (Semefo) y unas listas del Panteón de Dolores de la Ciudad de México son los indicios con los que cuenta Catarino Hernández del Campo para solicitar a la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) la exhumación de los restos de su padre Carmelo Cortés Castro, el guerrillero fundador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) asesinado el 31 de agosto de 1975.

Hoy, el también representante del Colectivo Carmelo Cortés Castro y Aurora de la Paz, va a entregar su solicitud formalmente a la CNB para que realice la búsqueda de los restos con la Fiscalía General de la República (FGR), en el cementerio ubicado en la alcaldía Miguel Hidalgo de la capital del país, entre las secciones dos y tres del Bosque de Chapultepec.

Un documento de la sección de necropsias admisión de cadáveres del Semefo del entonces Distrito Federal, hoy Ciudad de México, señala el ingreso a la morgue de un hombre desconocido de 28 años el primero de septiembre de 1975. El diagnóstico de la autopsia revela que tiene una herida por proyectil de fuego penetrante de tórax y abdomen.

Un segundo documento da cuenta de la misma fecha y heridas de un hombre de 26 años. Ambos hombres fueron entregados al Panteón Civil el 31 de diciembre de 1975, indican las fichas.

La deducción es que ambos cadáveres registrados por el Semefo son Carmelo Cortés y su compañero Daniel Flores, caídos cerca de la tienda Sears Roebuck de la avenida Ejército Nacional.

Hernández del Campo también cuenta con documentos del índice general de inhumaciones del Panteón de Dolores, sobre todo de los cadáveres enterrados en la fosa común, donde se presume que pudiera estar enterrado Carmelo Cortés.

En declaraciones, Hernández del Campo puntualizó que los documentos oficiales revelan que el cadáver de su padre estuvo tres meses dentro de las instalaciones del Semefo tras su asesinato el 31 de agosto de 1975.

Carmelo Cortés y Aurora de la Paz, ambos padres de Catarino Hernández del Campo, fundaron las FAR en 1973 como un grupo guerrillero de Acapulco, ambos habían participado en el Partido de los Pobres que dirigía Lucio Cabañas Barrientos en la sierra de Atoyac.

Un texto de recuento de la lucha jurídica que ha emprendido Hernández del Campo señala que en 25 años, el hijo de los guerrilleros logró que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y la Secretaría de Gobernación (Segob) reconocieran oficialmente que Carmelo, “fue ejecutado extrajudicialmente bajo custodia estatal” y Aurora de la Paz es víctima de desaparición forzada desde 1976.

Ambos líderes guerrilleros están inscritos en el Registro Nacional de Víctimas (Renavi), el “Estado tuvo que admitir: mató y desapareció”, expuso su hijo.

En 2023 Hernández del Campo ganó un juicio federal que “obligó al Estado a cumplir reparación integral –verdad, memoria, garantías de no repetición–, tras 12 años de trámites, negativas y burocracia. No fue regalo, fue sentencia ganada letra por letra”.

En julio de 2024, narró, una investigación “profunda” realizada junto con la historiadora Adela Cedillo localizó con certeza la tumba donde reposan los restos de Carmelo Cortés en el Panteón de Dolores.

“Allí lo habían enterrado sin nombre, en fosa común, sin aviso a la familia, oculto durante casi 49 años, tal como lo hacían con todos los que consideraban enemigos”.

Ramón Gracida Gómez