16 mayo,2026 9:55 am

Tras su cumbre con Xi, abre Trump la puerta a plantas de automóviles chinos en EU

Tras la histórica reunión, el presidente estadunidense dijo que aún no decide si una importante venta de armas a Taiwán puede seguir adelante. Y sobre su eventual proclamación de independencia afirmó: “No queremos que alguien piense: proclamemos la independencia porque EU nos apoya”, en entrevista a la cadena Fox News

Pekín / Madrid, 16 de mayo de 2026. El presidente Donald Trump abrió la puerta para que firmas chinas de automóviles construyan plantas en EU asegurando que fomentarían empleos en claro contraste con críticas que por años hizo a México por supuestamente buscar instalar plantas chinas en su territorio.

En una entrevista con la cadena Fox News realizada durante su gira por China que concluyó ayer, Trump dijo que no tiene problemas con que firmas chinas de manufactura que decidan establecerse en EU a pesar de llamados desde el Capitolio para limitar la instalación de firmas chinas en la región de América del Norte.

“Si China quiere venir para evitar los aranceles, si construyen aquí, en su gran mayoría contratarán a estadunidenses. Si quieren evitar los aranceles, ellos construirán en EU”, dijo Trump a pregunta del presentador Bret Baier sobre las preocupaciones de seguridad nacional presentadas desde el Capitolio.

“Tenemos a Japón, que está construyendo enormes plantas para Toyota, Honda. Todos están construyendo plantas gigantescas por todo el país. Así que, ok si China quiere construir para sus coches. Si no quieren pagar aranceles, podría suceder. Al igual que está ocurriendo con otros países y empresas”.

Las declaraciones de Trump son un claro contraste con su posición presentada repetidamente durante su campaña electoral en 2024 en contra de la potencial instalación de plantas de autos chinos en México que junto con Canadá es socio de EU en el tratado regional de comercio (T-MEC) que el mismo impulsó.

Concluyen Trump y Xi cumbre con avances en la relación entre EU-China pese diferencias

Donald Trump y Xi Jinping concluyeron ayer unas conversaciones cruciales afirmando que se lograron avances importantes en la estabilización de las relaciones entre Estados Unidos y China, a pesar las profundas diferencias que persisten entre las dos mayores potencias del mundo en cuestiones como Irán y Taiwán, entre otras.

Tras la cumbre, Trump dijo ayer que aún no decidió si una importante venta de armas de Estados Unidos a Taiwán puede seguir adelante. En declaraciones a reporteros de regreso al país a bordo del Air Force One, el Mandatario dijo que no había decidido sobre la venta, pero añadió que “tomaré una determinación”.

El gobierno republicano de Trump autorizó la venta, pero aún no se materializó. China se opone al acuerdo y sugirió que la relación de la Casa Blanca con la isla autogobernada es el factor clave en las relaciones entre Beijing y Washington.

Trump dijo que su homólogo chino, Xi Jinping, le dijo que se oponía a la independencia de Taiwán. “Lo escuché”, dijo. “No hice ningún comentario”.

Por otro lado, Trump advirtió a Taiwán contra una eventual proclamación de independencia, en una entrevista televisiva grabada poco antes de su salida de Pekín.

“No tengo ganas de que alguien declare la independencia y, ya saben, luego se supone que debemos recorrer 15 mil kilómetros para ir a la guerra”, dijo Trump, según un extracto de la entrevista con la cadena Fox News. “No queremos que alguien piense: proclamemos la independencia porque Estados Unidos nos apoya”.

El presidente indicó también que planteó un posible acuerdo nuclear tripartito entre Estados Unidos, Rusia y China. Quiere que cada uno firme un pacto que limite el número de ojivas nucleares en su arsenal. En el pasado, Beijing se había mostrado reacio a la idea de entrar en un pacto de ese tipo.

El arsenal chino, según estimaciones del Pentágono, supera las 600 ojivas nucleares operativas y está lejos de la paridad con Estados Unidos y Rusia, que se cree que tienen más de 5 mil ojivas nucleares cada uno. Pero Trump sugirió que Xi se mostró receptivo a la idea.

“Obtuve una respuesta muy positiva”, dijo Trump. “Este es el comienzo”.

El último pacto sobre armas nucleares -el tratado New START, entre Rusia y Estados Unidos- expiró en febrero, eliminando cualquier limitación a los dos mayores arsenales atómicos por primera vez en más de medio siglo. Cuando el acuerdo estaba a punto de finalizar, Trump rechazó un llamado de Rusia para extenderlo por otro año y pidió un pacto “nuevo, mejorado y modernizado” que incluyese a China.

El Pentágono estima que China tendrá más de mil ojivas nucleares operativas para 2030.

Xi recibió a Trump en su residencia oficial, Zhongnanhai, ayer para el último compromiso de la cumbre antes del regreso del estadunidense a Washington. Los dirigentes dieron un breve paseo por los jardines, que cuentan con árboles antiguos y rosas chinas, y recorrieron un pasadizo cubierto con columnas verdes y arcos pintados con aves y paisajes montañosos tradicionales chinos.

Durante el té y el almuerzo, Trump y Xi -acompañados por sus principales asesores y traductores- se reunieron casi tres horas antes de que el estadunidense cerrara su visita de tres días a China.

“Fueron unos días realmente estupendos”, dijo Trump a reporteros.

Xi, por su parte, calificó la visita como un “hito”. “Hemos establecido una nueva relación bilateral, o más bien una relación constructiva, estratégica y estable”, afirmó.

Pero esta perspectiva optimista choca con algunas verdades difíciles en torno a los asuntos más delicados entre las dos superpotencias.

Beijing mostró poco interés público en los pedidos de Washington para que se involucre más en la solución del conflicto en Irán, aunque Trump afirmó en una entrevista con Sean Hannity, de Fox News, que Xi se había ofrecido a ayudar en sus conversaciones. En las últimas semanas, el Departamento de Estado estadunidense acusó a empresas chinas de proporcionar imágenes satelitales al gobierno iraní y el del Tesoro tomó medidas contra refinerías chinas acusadas de comprar crudo a Teherán, así como a responsables del transporte de ese petróleo.

Además, la Casa Blanca cree que Beijing aún puede hacer más para frenar el flujo hacia México de precursores químicos fabricados en China para la elaboración de fentanilo ilícito, que causó estragos en muchas comunidades de Estados Unidos.

Xi, por su parte, advirtió a Trump durante sus conversaciones privadas que sus diferencias con relación a la isla autogobernada de Taiwán, si se gestionan mal, podrían poner a las dos potencias en el camino hacia “choques e incluso conflictos”, según funcionarios del gobierno chino.

Trump pareció impresionado por los bucólicos jardines y comentó que las rosas eran las más hermosas que había visto. Xi prometió enviarle algunas semillas de rosas.

El complejo está rodeado por dos lagos artificiales que fueron construidos para el disfrute de los emperadores. A menudo se compara Zhongnanhai con la Casa Blanca, el Kremlin o la Casa Azul de Corea del Sur. Pero, a diferencia de las otras residencias presidenciales, Zhongnanhai no sirve como el principal escenario para visitas diplomáticas. La invitación parece ser un intento de Xi de añadir un toque personal hacia un líder que aprecia los grandes gestos.

“Creo que en realidad es una persona cálida. Pero es muy serio”, dijo Trump sobre Xi en la entrevista con Fox News. “Nada de juegos”.

El gobierno chino también despidió a Trump con gran pompa diplomáticas. La invitación parece ser un intento de Xi de añadir un toque personal hacia un líder que aprecia los grandes gestos.

Xi Jinping realizará este otoño una visita oficial a Estados Unidos por invitación de Trump, confirmó ayer el ministro de Exteriores, chino, Wang Yi, al término de tres días de visita del mandatario estadunidense al gigante asiático.

 

Agencia Reforma / Europa Press