
Chilapa, Guerrero, 25 de mayo de 2026. Tras los episodios de violencia y de inseguridad que se han registrado en comunidades del municipio de Chilapa, el reinicio de clases en las escuelas empezó este lunes de manera paulatina.
El Consejo Indígena de Pueblos del Estado de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) informó que este lunes en Alcozacán reiniciaron las clases en las escuelas de preescolar, primaria, telesecundaria y bachillerato intercultural.
Sin embargo en las localidades de Xicotlán, Tula y Acahuehuetlán, que al igual que en Alcozacán fueron atacadas durante seis días por el grupo criminal de Los Ardillos, siguen cerradas las escuelas porque los maestros tienen miedo de regresar por el temor de que reinicie la violencia.
Uno de los integrantes del Cipog-EZ informó que en otras comunidades como Zacapexco, Rincón de Chautla, Nuevo Amanecer, Xochitempa, todavía no hay reapertura de clases.
En Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán va a tardar un tiempo para que las escuelas reabran, ya que la mayoría de las familias desplazadas no quieren regresar por miedo.
Sin embargo, se acordó que en algunas escuelas las clases sean de manera virtual.
“Además, el Gobierno debe de reconstruir las viviendas, ya que muchas de estas quedaron destruidas por los drones con explosivos que lanzaron Los Ardillos“, dijo.
Pero la mayoría de la gente desplazada prefirió ya no esperar ninguna respuesta del gobierno y decidió ya no regresar a sus comunidades e irse fuera de Guerrero.
“Estamos hablando que Xicotlán, Tula y Acahuehuetlán son pueblos fantasmas porque sus habitantes ya no regresaron”, dijo la Cipog-EZ.
El pasado 11 de mayo, tras seis días de ataques, eran más de 500 personas de estas tres comunidades que llegaron a Alcozacán para refugiarse, pero poco a poco se fueron retirando y trasladando fuera de Guerrero.
“Incluso, mucha gente se fue a los estados del norte del país para intentar cruzar la frontera y llegar a Estados Unidos”, dijo el integrante del Cipoeg-EZ.
En Alcozacán, solo quedan 50 personas desplazadas que están en el atrio de la iglesia o viven en casas de algunos de sus familiares.
En Xicotlán, solo regresaron 20 personas pero viven con mucho miedo, añadió el Cipog-EZ.
Tras los hechos de violencia registrados del 6 al 11 de mayo en esta zona que dejó un saldo de seis personas muertas, cinco desaparecidas y decenas de casas y campos agrícolas incendiadas por los drones con explosivos, permanecen el Ejército, Guardia Nacional y la Policía estatal.
Jesús Guerrero/Agencia Reforma


