1 julio,2026 5:46 am

Desbordan los aficionados los filtros policiacos al monumento a Las Banderas  

 

Más de mil residentes de Chilpancingo celebraron el pase de la Selección Mexicana de futbol a octavos de final del Mundial

 

 

Chilpancingo, Guerrero, 1 de julio de 2026. Más de mil aficionados celebraron el histórico pase de la Selección Mexicana a octavos de final del Mundial en el monumento a Las Banderas, a pesar de que agentes de Tránsito Estatal cerraron el paso en la avenida Lázaro Cárdenas.

En la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, donde unas 500 personas se reunieron para ver el partido México contra Ecuador en la pantalla que instaló el Ayuntamiento frente al Palacio Municipal, también se colocaron vallas metálicas para delimitar el acceso, “por seguridad”, según informaron organizadores.

El alcalde Gustavo Alarcón Herrera se sumó a la afición custodiado por agentes de la Guardia Nacional, que se desplegaron alrededor de la plaza, en la cual se repartieron tacos al pastor y aguas frescas, gratis.

Una vez terminado el partido, los aficionados pasaron entre las vallas y cantaron Cielito lindo, también bailaron Payaso de rodeo, felices por el triunfo de la Selección Mexicana marcada por los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez.

Los filtros colocados por el gobierno del estado tampoco impidieron la peregrinación que los aficionados iniciaron desde el Zócalo, bares, restaurantes y sus casas, hasta Las Banderas, ahí, por primera vez, se instaló un grupo musical que interpretó temas populares y amenizó el festejo en el que se regalaron tragos de mezcal para los jóvenes.

Decenas de automovilistas, motociclistas y conductores del transporte público buscaron rutas alternas para llegar a Las Banderas, donde la multitud sacudió los vehículos, tiró cohetes, espuma, confeti y cerveza a modo de celebración.

Algunos aficionados acudieron vestidos no sólo con la playera del equipo mexicano, lucieron máscaras de luchadores, huipiles y sombreros. Otros llevaron a bebés en brazos y hasta perros mascota que también vistieron con la playera de la selección.

Este fue el primer festejo en el que la afición de Chilpancingo se organizó para imitar el remo vikingo de la selección noruega, incluso elegían personas al azar a las que les gritaron “¡quiere volar, quiere volar!”, antes de lanzarlas al aire.

Al lugar llegaron comerciantes a ofrecer playeras, banderas, frituras y cigarros, familias enteras acudieron cargadas de cervezas, botellas de tequila, mezcal y ron que compartieron con los aficionados.

Para ver el partido, unos 120 feligreses se reunieron en la Parroquia Universitaria de San Pablo en la avenida Gobernadores, en el oriente de la ciudad, donde se organizó una verbena popular para reunir dinero que será destinado a la construcción de la capilla.

Los bares Rincón Bohemio, La Texana, La Melancolía y El Cantarito ubicados en la avenida Lázaro Cárdenas, entre la Ciudad Universitaria Sur y Las Banderas se llenaron de clientes durante el partido que organizaron su propio festejo en la banqueta frente a los locales.

No obstante, otros negocios ubicados en el centro de la ciudad tuvieron poca afluencia. Para Dania Monserrat Morales Velázquez, propietaria del salón Zaragoza, ubicado en la calle Ignacio Zaragoza a dos cuadras del Zócalo, los días que juega la selección han sido fructíferos, al igual que las clausuras que están por iniciar, a pesar de que el local se inauguró hace tres meses.

“Como somos nuevos, la gente apenas nos está conociendo, lo que tenemos es la modalidad de restaurante y salón de eventos, los fines de semana tenemos fiestas privadas, ofrecemos servicios de banquetería, tenemos promociones para clausuras, cumpleaños, es un mes muy movido”, expresó.

Contó que, precisamente por el Mundial, “se están retrasando las fechas de las clausuras y empiezan a partir del 12 de julio”.

Al igual que los comerciantes del primer cuadro de la ciudad, Dania Morales consideró que el Ayuntamiento debería incluir a los vendedores de comida en la proyección de los partidos para que todos puedan tener una ganancia esta temporada.

 

 

 

Alina Navarrete Fernández/ Foto: Jessica Torres Barrera