
Chilpancingo/ Acapulco, Gro., 5 de julio de 2026. Cientos de aficionados colmaban esta noche plazas públicas, bares y restaurantes en Chilpancingo y Acapulco, para seguir el partido entre México e Inglaterra, decisivo en la fase de octavos de final del Mundial de Futbol 2026.
Centenares acudieron al zócalo de Chilpancingo para presenciar el encuentro en las tres pantallas gigantes instaladas por el Ayuntamiento.
Al iniciar el partido el alcalde, Gustavo Alarcón Herrera, salió del edificio del gobierno municipal, junto con algunos funcionarios y su escolta de la Guardia Nacional, para ver el partido con el público.
En Acapulco, bares y restaurantes de la Costera, la glorieta de la Diana y el auditorio del Parque Papagayo estaban llenos de aficionados y familias que veían el partido.
Familias enteras repletaban lugares como La Cita, el hotel Hacienda Maria Eugenia, Santa Alitas, Fisher y los de la Condesa.
José Miguel Sánchez/ Jacobo Morant


