20 julio,2026 8:11 am

Trasladan al penal del Altiplano, para reos peligrosos, al líder de comunidades indígenas de Chilapa

 

Chilpancingo, Guerrero, 20 de julio de 2026. Integrantes del Consejo Indígena y Popular-Emiliano Zapata (Cipog-EZ) y la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) marcharon el sábado para exigir la liberación inmediata del líder indígena Jesús Plácido Galindo, en Alcozacán, en el municipio de Chilapa, donde aseguraron que el subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, “le tendió una trampa”.

Jesús Plácido fue detenido el pasado 17 de julio en el retén militar de El Maguey, cerca del crucero de Monte Alto, municipio de San Marcos, en la carretera Acapulco-Pinotepa Nacional, cuando se dirigía a Acapulco acompañado de su esposa para reunirse con Francisco Rodríguez, según el Principal y ex comisariado de Bienes Comunales de Buenavista, Pedro Martínez Plácido.

El sábado, los manifestantes se concentraron en el crucero de San Jerónimo y alrededor de las 10 de la mañana marcharon a Alcozacán, donde hicieron un mitin; en el recorrido, portaron pancartas con mensajes como “Exigimos la libera-ción inmediata del compañero: Jesús Plácido Galindo”.

La movilización fue coordinada por el promotor y vocero del Cipog-EZ, Sixto Mendoza Limpia, quien informó que, hasta las 9 de la noche del sábado, aún se desconocía el paradero de Jesús Plácido.

Este domingo se supo que luego de que el sábado fue subido a un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana, Plácido fue llevado al penal del Altiplano, una cárcel federal a la que son enviados reos considerados peligrosos y líderes de grupos del crimen organizado.

Al llegar a Alcozacán, los manifestantes se reunieron en la cancha donde dos mujeres, víctimas de desplazamiento forzado, con el rostro cubierto se turnaron para leer el pronunciamiento de la organización.

Afirmaron que Jesús Plácido fue detenido luego de que Francisco Cisneros “lo llamara para que fuera a Acapulco para tratar asuntos de gestión para entregar recursos a algunas comunidades. Francisco Rodríguez le tendió una trampa a Jesús Plácido. No nos sorprende, Cisneros siempre ha estado al lado del grupo delincuencial Los Ardillos”.

Calificaron la detención como “un operativo desproporcionado”, debido a que el líder fue trasladado en helicóptero y “quieren implantar una imagen de un delincuente muy peligroso”.

Recordaron que, en México, la Comisión Nacional de Derechos Humanos exculpó al Ejército de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, a pesar de que hay evidencias de que sí participó en los hechos; “no es de sorprendernos entonces que hoy monten una historia en contra de nuestro hermano Jesús Plácido para golpear al movimiento social de Guerrero”.

Señaron que, desde hace años, denunciaron a Los Ardillos, “por el terror que siembran en el estado de Guerrero, pero ahora dice el gobierno que es Jesús Plácido quien genera violencia en el corredor Chilapa-José Joaquín de Herrera, cuando todo el mundo sabe que son Los Ardillos quienes controlan ese territorio, incluso controlan las presidencias municipales”.

“Se los hemos dicho claramente respecto a la presidenta municipal de Chilapa, Mercedes Carballo Chino, cuñada del líder de Los Ardillos, Celso Ortega”, añadieron.

Cuestionaron por qué no son detenidos los miembros de Los Ardillos, a pesar de que las autoridades saben “de la relación criminal que existe entre el poder político de Guerrero” con ese grupo delincuencial.

“Nos queda claro que, detrás de la detención de Jesús Plácido, está la mano del gobierno federal, hoy no son sólo las acusaciones de los presidentes municipales y autoridades estatales vinculadas a Los Ardillos, hoy el gobierno federal decidió participar en la detención y en la fabricación de delitos”, subrayaron.

Puntualizaron que, hasta el sábado pasado, familias enteras no han podido volver a sus hogares tras los ataques armados del 6 al 12 de mayo pasado, que provocaron el desplazamiento de cientos de pobladores de Xicotlán, Acahuahuetlán, Tula y Alcozacán.

“Esa violencia es la misma que hemos vivido durante casi 10 años y ustedes gobiernos municipales, estatales y federal, lo han permitido y cada uno de nuestros 84 asesinados es responsabilidad de ustedes”.

Manifestaron que Jesús Plácido lleva una vida sencilla, “estuvo a nuestro lado, exigiendo justicia para nuestros muertos, coordinando talleres de derechos humanos, impulsando proyectos educativos y culturales, levantando radios comunitarias, buscando recursos para cada proyecto”.

Señalaron a las autoridades de mentir cuando llevaron ayuda a los desplazados, “porque en el fondo estaban preparando este golpe a nuestro promotor Jesús Plácido, primero le limitaron en febrero el Mecanismo de Protección a Defensores de Derechos Humanos, del que era beneficiario, en junio le bloquean las cuentas bancarias, como si él recibiera recursos de dudosa procedencia, y ahora lo detienen acusándolo de un asesinato y de presuntamente pertenecer a los Tlacos y a los Rojos”.

Preguntan a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, si alguno, “¿se da cuenta del absurdo que acaban de cometer?, ¿10 años siendo atacados por Los Ardillos vinculados a la clase política de Guerrero y deciden encarcelar a Jesús Plácido?, nos queda claro de los intereses que existen”.

Indicaron que Jesús Plácido “se ha desmarcado de organizaciones que se relacionen con criminales o partidos políticos, que a estas alturas son lo mismo”, y sólo es miembro de organizaciones sociales; “la narrativa de que el Cipog-EZ y la CRAC-PC-PF está con Los Rojos o Los Tlacos, es la que Los Ardillos han impulsado para justificar sus asesinatos”.

Exponen que “Los Ardillos han torturado a hermanos indígenas para que ‘confiesen’ que el Cipog-EZ y particularmente Jesús Plácido es parte de Los Rojos o Los Tlacos; después de obtener las ‘confesiones’, estos hermanos han sido descuartizados, asesinados por Los Ardillos”.

“Esa misma narrativa es la que impulsan los gobiernos munici-pales, controlados por Los Ardillos y es esa versión, la que hoy el gobierno federal decidió validar”, advierten.

“Decimos con toda claridad, ni nuestras organizaciones ni Jesús Plácido son parte de Los Rojos o Los Tlacos. También lo decimos con total claridad y seguridad, Jesús Plácido no participó en ningún asesinato, mucho menos del que se le acusa”.

Exigieron que se investigue al subsecretario Francisco Rodríguez y a los alcaldes, “que son parte de la estructura criminal de Los Ardillos”; que el gobierno federal desista de las acusaciones en contra de Jesús Plácido y “en contra de cualquier hermano o hermana de nuestra organización”.

Responsabilizan a Claudia Sheinbaum y García Harfuch, “por cualquier cosa que le pueda suceder a Jesús Plácido, quien no se encuentra bien de salud y que no tendría por qué estar detenido”.

Alina Navarrete Fernández