31 julio,2026 3:28 am

Recomiendan salvavidas a jóvenes y a personas alcoholizadas no desafiar las olas

Acapulco, Guerrero, a 31 de julio de 2026.- Playa El Morro, Condesa y parte de Icacos son las áreas donde el oleaje es más elevado en la bahía de Acapulco, dice un salvavidas, quien comentó que son los jóvenes y personas que saben nadar en albercas, así como alcoholizadas, las que se meten a nadar y terminan pidiendo auxilio.

Este jueves, el oleaje disminuyó en playa Condesa. El miércoles alcanzó a arrastrar el mobiliario de la playa, y parte de un escenario del Club de Playa Oleaje, que permaneció cerrado, durante el día. Pero por momentos, al mediodía las olas del mar arreciaban.

En esa playa están tres salvavidas, entre ellos José Jesús Sandoval Valdés, quien desde que comenzó la temporada vacacional, ha participado en cinco rescates acuáticos en esa playa. Recordó que en los últimos dos años el mar de fondo, que genera marejadas y alto oleaje, es más constante.

Recordó que hace 10 años cuando comenzó a trabajar, este fenómeno era esporádico, y duraba una semana por mucho, pero en la actualidad, no termina uno cuando ya aparece otro, lo que provoca más rescates, porque muchas personas caminan cerca de donde las olas rompen y el mar las arrastra.

Pero también hay quienes entran a nadar, y luego piden auxilio para poder salir. Explicó que hay dos sectores de población que lo hacen, aquellos alcoholizados “que se creen Aquamán”, y otros, en su mayoría jóvenes que saben nadar en albercas, pero que desconocen de las corrientes marinas y el comportamiento agresivo del mar.

Dijo que en muchas ocasiones a pesar del llamado que se le hace a los visitantes de alejarse de la playa, y de no nadar, hacen caso omiso. Los llamó a la reflexión porque en ocasiones hay prestadores de servicios turísticos y salvavidas que pierden la vida por salvarlos.

En una de las mesas de la playa, estaba sentado don Joel Delgado de la Ciudad de México, con su hermana. El hombre de 91 años, dijo que Acapulco es hermoso, y cada vez que viene no duda en nadar.

Minutos antes de ser abordado, el hombre ya había nadado, pero debido al intenso oleaje, y las repentinas marejadas, dijo que estaba un poco agotado, pero que aún le sobraban energías para otro chapuzón.

Comentó que a pesar del oleaje alto, Acapulco ha sido por muchos años para él, una de las ciudades más hermosas del país, por la atención y calidez de la gente, y el buen servicio.

Texto: Jacob Morales Antonio / Foto: Carlos Carbajal