
Madrid, España, 7 de agosto de 2026. Autoridades palestinas de Jerusalén Este denuncian 50 heridos y 60 detenidos en una redada israelí. Unicef eleva a 300 el número de niños muertos en el enclave desde entrada en vigor de la tregua
Un grupo de ochos países musulmanes emitieron ayer un comunicado conjunto para poner de manifiesto los peligros a los que se enfrentan los esfuerzos para alcanzar la paz, incluido el plan del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Franja de Gaza debido a las “continuas violaciones” que comete Israel.
Los ministros de Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita, Jordania, Pakistán, Indonesia, Turquía y Egipto, advirtieron de que Israel está poniendo en riesgo la resolución política del conflicto y profundizando aún más la catástrofe humanitaria en la Franja de Gaza con sus acciones.
“La postura de Israel está socavando los esfuerzos para implementar esta segunda fase del plan de paz de Estados Unidos, más después de que Hamas y el resto de facciones palestinas hayan aceptado esta hoja de ruta que contempla, entre otras cuestiones, el desarme de estos grupos”, según se lee en el comunicado.
Del mismo modo, subrayaron que estas “continuas violaciones” de Israel en la Franja “no pueden considerarse de forma aislada de los ataques que perpetran los colonos en la Cisjordania ocupada, la expansión ilegal de los asentamientos y las medidas unilaterales para alterar el ‘status quo’ en Jerusalén.
Estos ocho países instaron a la comunidad internacional a que asuma sus responsabilidades y actúe de manera oportuna y eficaz para forzar a Israel a cumplir con sus obligaciones legales, al tiempo que se deslindan responsabilidades por las “graves violaciones” que se vinieron cometiendo en los últimos años.
Por otro lado, las autoridades palestinas de Jerusalén Este denunciaron en la madrugada de este viernes que más de medio centenar de palestinos resultaron heridos y cerca de 60 fueron arrestados en “una ofensiva militar de dos días” perpetrada por fuerzas israelíes en el campamento de refugiados de Qalandiya y la localidad de Kafr Aqab, al norte de la ciudad de Jerusalén.
“Las fuerzas de ocupación israelíes se retiraron del campamento de Qalandiya y de la localidad de Kafr Aqab, al norte de la Jerusalén ocupada, tras una ofensiva militar de dos días que dejó decenas de heridos y detenidos, y causó cuantiosos daños a la propiedad pública y privada”, denunció en redes la Gobernación de Jerusalén.
Por otro lado, desde que comenzó la guerra entre Israel y Hamas en Gaza hace casi tres años, Israel retuvo miles de millones de dólares en ingresos fiscales y arancelarios recaudados a nombre de la Autoridad Palestina, el organismo gubernamental que administra partes de la Cisjordania ocupada.
Sin esos fondos, la Autoridad Palestina tuvo dificultades para cubrir los salarios de los trabajadores de salud, comprar medicamentos y mantener hospitales, farmacias y clínicas públicas, el 75 por ciento de los cuales redujeron sus operaciones y funcionan apenas una o dos veces por semana.
Por su parte, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) elevó a 300 el número de niños y niñas muertos por los ataques israelíes en la Franja de Gaza desde que entró en vigor el alto al fuego en octubre de 2025 entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), lo que equivale a un promedio de un niño fallecido al día.
Mientras, el Parlamento de Uganda aprobó ayer una medida presentada por el ministro de Defensa, Kiryowa Kiwanuka, para autorizar el envío de un contingente de las Fuerzas Armadas a la Franja de Gaza como parte de la Fuerza de Estabilización Internacional, la misión de paz impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Europa Press


